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Comencemos a proteger nuestras pasturas.
Pulverizaciones |
Dr. Oscar Pozzolo - TPA. Claudia Curró
EEA INTA C. del Uruguay
Año 2009
Si bien el uso de agroquímicos ha permitido obtener
incrementos sustanciales en la producción agrícola y en el logro de forrajes
para la ganadería sus efectos adversos pueden impactar de manera negativa en
los ecosistemas.
pulverizar una pastura muchas veces es más problemático
que un cultivo ya sea porque existe muy poca masa vegetal, por ejemplo a pocos
días de la emergencia con un ataque de pulgón o porque existe una masa muy
elevada y entrelazada que dificulta la penetración del producto utilizado en un
alfalfar para corte.
Es por ello que ajustar las pulverizaciones es una pieza
clave para minimizar estos riesgos.
Debemos tener presente que toda sustancia pesticida es
veneno y es la dosis la que hace la diferencia entre un veneno y un remedio, por
ello todos los productos deben ser tratados con el máximo de los respetos.
Bajo ese precepto conocer y respetar las premisas básicas
para una aplicación eficiente es responsabilidad de los productores, técnicos
del sector y de los aplicadores.
El blanco es la plaga que queremos controlar. Para ello es
importante, previo a la aplicación, determinar en qué lugar del cultivo se
encuentra nuestro objetivo. No es lo mismo aplicar un producto que pretende
controlar insectos que se ubican en el envés de la hoja que controlar plagas
que se ubican en el ras del suelo.
Arribamos entonces a la conclusión de que la aplicación de
agroquímicos es un conjunto de técnicas y procedimientos que tienen como
objetivo que un producto fitoterápico llegue al blanco. Pero además es
necesario que llegue en cantidad suficiente con un respecto a la dosis, que es
lo que le da al producto la posibilidad de poder cumplir con un cometido
especial,. por ejemplo qué controle un insecto o una maleza o una enfermedad.
Todo ello cumpliendo con la necesidad esencial de no producir contaminación
ambiental.
Podemos decir que la pulverización es el proceso mecánico
que realiza una máquina para transformar una masa líquida (que contiene en su
interior un producto químico o fitoterápico) dividiéndolo en pequeñas gotas
para proyectarlo hacia el blanco, que se diferencia de la fumigación ya que
ésta se refiere a la distribución de humo.
Aplicación es un proceso de distribución del producto
sobre el blanco, en el lugar preciso donde debe actuar.
Mientras que para pulverizar es necesario recurría a una
máquina, para aplicar es imprescindible recurrir al intelecto humano, siendo
éste quien tiene que transformar la pulverización en una aplicación, lo que
supone conocimiento.
EFICIENCIA
La manera más adecuada para cuantificar o medir la
eficiencia de una aplicación es estableciendo un cociente, en el que se
determinan las cantidades del producto que realmente llegan al blanco en
relación a las cantidades pulverizadas.
En un promedio representativo, solo el 25 % del producto
llega al blanco, lo cual implica necesariamente que las tres cuartas partes son
desperdiciadas. El gran tema es definir la efectividad de una aplicación.
Dosis
El primer punto es la dosis, la que se puede disminuir en la
medida que mejore el proceso de aplicación. En cobertura se trató de
establecer el número de gotas que es necesario producir sobre el blanco para
que el producto exprese toda su capacidad biológica. SEGÚN LA Organización de
las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) existe un
número mínimo de gotas que deben llegar para que el producto tenga una máxima
efectividad y este varía según el tipo de agroquímico tal como se puede
observar en el siguiente cuadro.
|
Producto |
Nº de gotas/cm2 |
|
Por contacto |
Sistémico |
|
Herbicidas |
30-40 |
20-30 |
|
Insecticidas |
50-70 |
20-30 |
|
Fungicidas |
50-70 |
20-30 |
Por lo tanto, el concepto de cobertura ya es algo que se
puede cuantificar, lo que permite calificar la calidad de la aplicación
realizada. Obsérvese que esto presenta una cierta independencia de los
litros/ha, se pueden conseguir excelentes aplicaciones con diferentes caudales.
Hay otro aspecto importante a considera que es el de la
uniformidad, porque los valores promedio con la que están distribuidas las
gotas no siempre son representativos de lo que ocurre en la realidad. Se trata
de la homogeneidad, del coeficiente de variabilidad que mide la uniformidad de
la deposición obtenida. Los herbicidas exigen un coeficiente de variabilidad
que tenga un valor máximo del 30 %, mientras que para insecticidas sistémicos
hasta 60 a 70%, en tanto para insecticidas de contacto, del 50%. En el caso de
los insecticidas no es tan importante la uniformidad de aplicación debido al
movimiento de los insectos.
Las gotas
Gotas Grandes
|
Gotas Grandes |
Gotas Pequeñas |
-
No tienen desplaza-mientos laterales
-
Rara vez impactan en el anverso de la hoja
-
No son retenidas por el tallo
-
Generalmente las ho-jas superiores generar un
efecto de paraguas.
|
-
Gran Movilidad
-
Llega al envés de las hojas
-
MAYOR DERIVA
-
Mayor condicionamiento a las condiciones
at-mósféricas
-
Son las gotas con más calidad
|
En un estudio aerodinámico, las gotas grandes se ubican en
el frente y en el centro del blanco. A medida que las gotas van siendo de
tamaño mediano van cubriendo los extremos sólo las pequeñas son las que
tienen la capacidad de cubrir la cara de abajo de las hojas si bien son las que
producen los mayores riesgos.
Generalmente el productor tiene presente como único
problema el de la deriva, lo que ocurre con las gotas pequeñas, porque es algo
que ve, pero que no toma en cuenta el mal comportamiento de las gotas grandes:
no se expanden sobre el blanco y no tienen adherencia, por lo cual la planta no
las retiene, y cuando la gota es tan grande la planta no puede retenerla y
consecuentemente cae al suelo lo que se llama endoderiva. Ésta situación no es
fácil de visualizar a simple vista y por ello normalmente el productor no lo
registra
Las gotas que tienen valor, desde el punto de vista
agronómico, son las que van de 100 a 400 micrones. Las más chicas se evaporan
o son llevadas por el viento y las mayores no son retenidas.
Si recordamos que el objeto de la aplicación es una planta
y que por ejemplo, un producto sistémico tiene que durar el tiempo suficiente
para traspasar la cutícula y poder llegar a los plasmodesmos y así penetrar al
torrente circulatorio del vegetal; ello demuestra la complejidad del tema.
Por otra parte es muy importante lo que está ocurriendo con
el vegetal en el momento de la aplicación: si la planta está padeciendo
estrés hídrico, o por altas o bajas temperaturas ha detenido su
funcionamiento, no está fotosintetizando. Por ello, muchos fracasos se deben al
momento inadecuado, de la aplicación, tomando en consideración el estado del
objeto de aplicación.
Esto también puede ocurrir cuando se aplica un herbicida a
suelo, el que tiene que permanecer en solución: si el suelo está seco, el
herbicida se va a absorber y aquel no podrá ser "tomado".
El tamaño ideal de la gota estará dado, en definitiva, por
condiciones tales como temperatura, humedad, tipo de cultivo, estado de
crecimiento y arquitectura de la planta.
Deriva en la pulverización Agrícola
Cuando se pulverizan fitosanitarios lo que se está haciendo
es dividir el líquido en pequeñas gotas que deseamos se distribuyan en forma
homogénea en toda la superficie elegida.
Lógicamente mientras más pequeñas sean ellas, mayor
número de gotas tendremos con el mismo caudal, además como las gotas siguen un
patrón volumétrico cuando se reduce su diámetro a la mitad se aumenta su
número en ocho veces. En estas condiciones es claro que, desde el punto de
vista de efectividad de aplicación, y dada por el número de impactos por cm2,
las mejores aplicaciones se realizarán con gotas pequeñas.
Sin embargo, ésto es sólo un aspecto de la pulverización
ya que en la medida que se reduce su tamaño las gotas son cada vez más
susceptibles a la deriva física y química. Como cifra orientativa, ya que
depende del producto y tratamiento, según lo explicitado en el cuadro anterior
se busca tener entre 30 y 50 impactos por cm2.
Entendemos por deriva física a la traslación de la gota
por efecto del viento, mientras que la química es aquella que se produce por
evaporación antes de llegar a su objetivo. Ambas son totalmente negativas para
nuestros fines ya que no sólo se disminuye la dosis efectiva que aplicamos,
sino que se contamina el medio ambiente y a los lotes linderos con el
consiguiente perjuicio ecológico y el riesgo de conflictos económicos por
demandas que puedan realizarnos.
La siguiente tabla nos da una idea de lo que sucede con tres
tamaños de gotas en condiciones climáticas diferentes
|
Tamaño de gota
en micrones (µ) |
Hum. Relativa (%) |
Temperatura
ambiente (°C) |
Tiempo de
duración (seg) |
Distancia
recorrida (cm) |
|
50 |
80 |
20 |
12,5 |
12,7 |
|
50 |
80 |
30 |
3,5 |
3,2 |
|
100 |
80 |
20 |
50 |
670 |
|
100 |
50 |
30 |
14 |
180 |
|
200 |
80 |
20 |
200 |
8170 |
|
200 |
50 |
30 |
56 |
2100 |
Fuente FAO
Obsérvese como aumentos del doble en el diámetro de la
gota producen aumentos mucho mayores a la duplicación, tanto en su duración
cuanto en la distancia recorrida.
De los datos del cuadro se deduce fácilmente porque en el
agro se utilizan gotas superiores a los 100 micrones. Como referencia podemos
mencionar que un aerosol doméstico tiene gotas entre 50 y 100 micrones siendo
su finalidad la de diseminar el producto en el ambiente, objetivo contrario al
buscado en agronomía que deseamos llegar a un blanco preciso.
Hasta el momento la variable más importante de la que se
dispone para el control de deriva es manejar el tamaño de gota según la
condición del ambiente, aunque existen equipos comerciales que utilizan gotas
con cargas electrostáticas, pero con resultados no siempre concluyentes además
del alto precio del equipo.
La forma de cambiar el tamaño de gota es mediante la
variación de presión o mediante la utilización de boquillas especialmente
diseñadas para ello denominadas, en forma genérica, antideriva.
Relación entre volumen asperjado, número de gotas y
tamaño de las mismas
|
Volumen (l/ha) |
N° de gotas por
cm2 (micrones) |
|
Tamaño de 200 |
Tamaño de 400 |
|
100 |
250 |
30 |
|
10 |
25 |
3 |
La tabla supone que la distribución es homogénea y que la
deriva no existe, en la realidad los valores pueden llegar a ser menos del 10%
de lo calculado dando una idea de lo importante que es el manejo de estas
relaciones al momento de realizar un trabajo.
En el marco de lo planteado mientras más grandes sean las
gotas, menor será el efecto de la deriva pero con menor número de impactos por
unidad de superficie lo que en definitiva puede llegar a disminuir la
efectividad y viceversa.
Por otro lado, el tamaño de las gotas no puede ser
aumentado, con la tecnología actual, más allá de los 600 – 700 micrones
debido a que no se mantienen en el blanco deslizándose hasta el suelo dando el
límite al aumento de tamaño.
En el mercado existen numerosas boquillas antideriva que se
basan en diferentes métodos para obtener gotas más grandes pero uniformes o
con mejor posibilidad de adherencia al vegetal. Así existen en el mercado
diversas boquillas antideriva tales como las llamadas de rango extendido, que
permiten manejar el tamaño de la gota por variaciones en la presión en un
rango mayor a las convencionales, las asistidas por aire, que incorporan el aire
para la partición de la gota con ventajas al momento del impacto y algunas más
sofisticadas y mucho menos difundidas que utilizan asistencia electrónica para
conseguir tamaños de gota diferentes.
Lo importante entonces es tener en cuenta que una
pulverización segura en condiciones ambientales desfavorables dependerá
fundamentalmente de la combinación de los factores mencionados.
Párrafo aparte son las máquinas equipadas con
controladores electrónicos, especialmente en las autopropulsadas, que mantienen
el caudal constante ante cambios de velocidad variando la presión de trabajo.
Si bien ello es muy útil, es riesgoso con un operador no
capacitado en esta actividad. Aumentos del doble del caudal necesitan aumentos
de cuatro veces la presión y los tamaños de gota disminuyen proporcionalmente,
pudiendo transformar un trabajo seguro en algo riesgoso solo por el aumento de
velocidad.
Por supuesto que este es solo un aspecto de la
pulverización agrícola, tensioctivos, coadyuvantes, tipo de producto, altura
del botalón y características del trabajo requerido son otras variables que
hacen a las decisiones sobre la optimización de esta tarea, siendo el tamaño
de gota, el tema del presente artículo, uno de los aspectos principales a tener
en cuenta.
"Ningún producto es mejor que la técnica con la que
se aplica".
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