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Ing. Agr. Sergio Pergolini  |
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Factores que Explican las Variaciones de Rendimiento
del Cultivo de Soja entre los Sectores de Bajo y Loma |
Autor: Ing. Agr.
Sergio Pergolini
Asesor Privado
Introducción
Los diferentes
ambientes, determinados por la posición en el relieve, poseen características
netamente diferentes: los bajos representan las zonas de alto potencial de
rendimiento (suelos más profundos, con mayor retención de agua, con influencia
de napa freática y mejor fertilidad química que las lomas) y las lomas las
zonas de bajo potencial de rendimiento (Tellería, 2003 a).
Las características
mencionadas de los sectores de bajo y loma hacen que el cultivo este sometido a
diferentes condiciones de disponibilidad hídrica y nutricional a lo largo de su
estación de crecimiento. Por lo tanto, al existir diferente disponibilidad de
recursos ocurren importantes variaciones de los componentes ecofisiológicos del
cultivo y, por ende, del rendimiento en grano.
La disponibilidad
hídrica y nutricional, principalmente de fósforo (P) y azufre (S), modifican
el crecimiento del cultivo de soja, lo cual afecta la captura de la radiación
incidente y la eficiencia fotosintética (Andrade y Sadras, 2000).
Antecedentes e
importancia del trabajo
El diseño de
estrategias para incrementar los rendimientos del cultivo de soja en los
diferentes ambientes, implica, como requisito previo comprender como los
componentes del rendimiento interactúan afectando el rendimiento en grano
(Board et al, 1999).
Los componentes del
rendimiento pueden ser clasificados en: i) componentes primarios o directos que
modifican el rendimiento final (número de granos m-2 y peso de
granos) y ii) componentes de rendimiento secundario o indirectos que modifican
el número de granos m-2 (granos por vaina y número de vainas m-2)
(Board et al, 1999).
Las caídas en los
rendimientos en diferentes situaciones productivas se deben, en general, a una
disminución en el número de granos. El peso de los granos, por el contrario,
raramente es afectado (Gutiérrez Boem y Scheiner, 2003).
El número de granos por
unidad de área de suelo queda determinado durante el período R2-R5 (floración–inicio
de llenado de granos) y su reducción sólo puede ser compensada parcialmente
por el aumento en el peso unitario de las semillas (Baigorrí, 1997). El número
final de granos que el cultivo puede establecer en relación al número
potencial, se asocia principalmente con la capacidad de crecimiento de los
individuos dentro del cultivo durante el período crítico de fijación de
vainas y semillas (Vega y Andrade, 2000).
Por otra parte, el peso
de las semillas se define en el período de llenado de granos. La dinámica de
acumulación de materia seca en el grano es afectada por la disponibilidad de
asimilados, que afecta la tasa y puede afectar la duración del período de
llenado, y también por la capacidad fotosintética del cultivo (Andrade et
al, 2000).
En cuanto a los
componentes secundarios o indirectos, el número de frutos generalmente tiene
mayor influencia sobre el número de semillas que el número de granos por fruto
(Board et al, 1999). El límite superior de número de semillas vaina-1
está determinado genéticamente, no obstante, este componente puede variar
(Baigorrí, 1997).
Con estos antecedentes y
teniendo en cuenta la importancia de comprender las variaciones de los
componentes del rendimiento del cultivo de soja en los diferentes ambientes, la
hipótesis del trabajo fue que los componentes que determinan el rendimiento del
cultivo, se modifican entre los sectores de bajo y de loma. Por lo tanto, el
objetivo del trabajo fue cuantificar y explicar las variaciones de rendimiento
del cultivo de soja entre los sectores de bajo y loma mediante el análisis de
las variaciones de los componentes indirectos y directos del rendimiento.
Materiales y métodos
Los datos se obtuvieron
de un lote de producción en la campaña 2003/04, en proximidades de la
localidad de Intendente Alvear, Departamento Chapaleufú, provincia de La Pampa.
El lote del cual se recogieron los datos presenta áreas productivas netamente
diferentes, por este motivo, visualmente, se lo dividió en dos zonas: bajos
fértiles y lomas degradadas.
El cultivar empleado fue
Don Mario 4800 (GM 4.5 indeterminado). La siembra se realizó el 16 de
Noviembre, con una sembradora de siembra directa, a una densidad de 21 semillas
por metro lineal. Las malezas, durante el ciclo del cultivo, fueron controladas
con una aplicación de 3.0 lt ha-1 de Alteza + 1.5 lt ha-1
de Glifosato. Los insectos se controlaron con insecticidas específicos y con
las dosis recomendadas.
En cada área de
producción (bajo y loma) se realizaron tres muestras de 1 metro lineal de surco
(0.525 m-2). Las determinaciones y datos que se obtuvieron fueron:
-
Número de vainas m-2:
se determinó mediante el corte de las vainas de las plantas presentes en la
superficie determinada y su posterior conversión a m-2.
-
Rendimiento en grano
(kg ha-1): se cosecharon manualmente las vainas presentes en
0.525 m-2, se pesaron los granos y el valor se corrigió al 13.5%
de humedad.
-
Peso de los mil
granos: se determinó pesando 500 granos y el valor se lo multiplicó por 2.
-
Número de granos m-2:
se determinó como el cociente entre el rendimiento en grano y el peso de
los mil granos.
-
Número de granos
vaina-1: se determinó como el cociente entre el Número de
granos m-2 y el Número de vainas m-2 determinados
anteriormente.
Resultados y discusiones
El rendimiento del
cultivo estuvo estrechamente relacionado con el número de granos m-2
que el cultivo logró fijar (r = 0.99; n = 6) (fig. 1). El peso de los granos
también presentó una fuerte correlación con el rendimiento. Sin embargo, dado
que el número de granos fue la variable que presentó mayor variación entre
ambientes, como se verá más adelante, se considera más importante que el peso
de los granos.
Por otra parte, el
número de vainas m-2 estuvo estrechamente relacionado con el número
de granos m-2 (r = 0.99; n = 6) (fig. 2), al igual que el número de
granos vaina-1. No obstante, dado que el número de vainas m-2 fue
el componente indirecto que presentó mayor variación entre ambientes, como se
verá, se considera como el componente que modificó en mayor medida el número
de granos m-2.
Fig. 1.- Relación entre el número de
granos m-2 y el rendimiento en grano del cultivo de soja en un sector
de bajo y loma. Los datos corresponden a la variedad DM 4800.
Fig. 2. Relación entre el número de
vainas m-2 y el número de granos m-2 del cultivo de soja
en un sector de bajo y loma. Los datos corresponden a la variedad DM 4800.
A continuación, en la
tabla 1 y 2 se observan los componentes indirectos, directos y el rendimiento en
grano del cultivo de soja, en el sector de bajo y loma, respectivamente. En
dichas tablas, se presenta los valores de cada muestra y el valor promedio junto
con el desvío estandart y el coeficiente de variación de cada variable.
Por otra parte, en la
tabla 3 se observan las diferencias entre los valores promedios de cada
ambiente, expresadas en término absoluto y relativo (%).
Tabla 1.- Componentes
indirectos, directos y rendimiento en grano del cultivo de soja (variedad DM
4800) sembrado en un ambiente de bajo.
|
Sector de Bajo |
|
Muestra |
Componentes
indirectos |
Componentes
directos |
Rendimiento 13.5
% hum. |
|
|
Vainas m-2 |
gr/vaina |
granos m-2 |
Peso de mil
granos (gr) |
kg/ha |
|
1 |
990 |
2.5 |
2487 |
180.0 |
4476 |
|
2 |
1141 |
2.4 |
2781 |
181.5 |
5048 |
|
3 |
1036 |
2.4 |
2531 |
180.6 |
4571 |
|
Promedio |
1056 |
2.5 |
2600 |
180.7 |
4698 |
|
Desv. est. |
62.99 |
0.03 |
129.48 |
0.62 |
249.97 |
|
CV (%) |
5.97 |
1.35 |
4.98 |
0.34 |
5.32 |
Tabla 2.- Componentes indirectos, directos y rendimiento en
grano del cultivo de soja (variedad DM 4800) sembrado en un ambiente de loma.
|
Sector de Loma |
|
Muestra |
Componentes
indirectos |
Componentes
directos |
Rendimiento 13.5
% hum. |
|
|
Vainas m-2 |
gr/vaina |
granos m-2 |
Peso de mil
granos (gr) |
kg/ha |
|
1 |
608 |
2.1 |
1278 |
144.2 |
1843 |
|
2 |
577 |
2.0 |
1181 |
147.8 |
1745 |
|
3 |
790 |
2.0 |
1615 |
156.1 |
2521 |
|
Promedio |
658 |
2.1 |
1358 |
149.4 |
2036 |
|
Desv. est. |
94.21 |
0.03 |
186.10 |
4.99 |
345.04 |
|
CV (%) |
14.31 |
1.34 |
13.70 |
3.34 |
16.94 |
Tabla 3.- Diferencias en los componentes indirectos,
directos y el rendimiento en grano entre los ambientes evaluados.
|
Diferencia entre
las medias |
|
Valor |
Componentes
indirectos |
Componentes
directos |
Rendimiento 13.5
% hum. |
|
|
Vainas m-2 |
gr/vaina |
granos m-2 |
Peso de mil
granos (gr) |
kg/ha |
|
Absoluto |
397 |
0.4 |
1242 |
31.3 |
2662 |
|
Relativo (%) |
60.4 |
19.3 |
91.4 |
21.0 |
130.7 |
El primer resultado para
destacar es la alta variabilidad del rendimiento que se produjo entre los
sectores analizados. Tal como se observa en la tabla y en la figura 3, la
diferencia de rendimiento entre ambos sectores fue de 2662 kg ha-1,
es decir que el cultivo rindió un 130% más en el sector de bajo que en el
sector de loma (4698 kg ha-1 vs. 2036 kg ha-1). Este
resultado muestra la alta variabilidad ambiental por relieve que puede existir
en muchas zonas, la cual es importante conocer.
Fig. 3. Rendimiento del cultivo de soja
en un sector de bajo y un sector de loma. Los datos corresponden a la variedad
DM 4800 sembrada en Int. Alvear (LP).
La diferencia de
rendimiento encontrada entre ambos sectores se debería a la modificación, en
mayor o menor medida, de todos los componentes que determinan el rendimiento del
cultivo. No obstante, dentro de los componentes indirectos, el número de vainas
m-2 fue la variable que presentó mayor variación entre ambos
ambientes, modificándose aproximadamente 3 veces más que el número de granos
vaina–1 (60.4% vs. 19.3%). Por otra parte, el número de granos m-2
fue la variable más sensible entre los componentes directos, modificándose un
91.4% entre ambos ambientes en comparación con el peso de las semillas que
solamente se modificó en un 21%. Resultados similares fueron encontrados por
Board et al (1999), quienes analizaron tres grupos de datos de cultivos
de soja en diferentes ambientes.
Estos resultados se
deberían a que el número de frutos m-2 y, por lo tanto, el número
de granos m-2, son variables que están determinadas, en mayor
medida, por factores ambientales. En cambio, el número de semillas vaina-1
y el peso de los granos estarían determinadas genéticamente.
Entre los factores
ambientales que habrían tenido efecto sobre el número de vainas m-2
y el número de granos m-2 se encuentran, principalmente, el agua y
los nutrientes. En el sector de bajo, la mayor disponibilidad de hídrica y
nutricional, habría ocasionado un mayor crecimiento del cultivo y, por ende, un
mayor aprovechamiento de la radiación incidente, modificándose entonces la
tasa de crecimiento del cultivo (TCC), en el período de definición de estos
componentes del rendimiento. Contrariamente, las limitaciones hídricas y
nutricionales en la zona de lomas impidió un adecuado crecimiento del cultivo,
por lo que la eficiencia de intercepción de la radiación habría sido menor,
al igual que la TCC en el período R2-R5.
En cuanto al peso de los
granos, las limitantes hídricas y nutricionales en el sector de loma habrían
ocasionado una rápida senescencia foliar y, por lo tanto, una reducción de la
tasa y duración del período de llenado de granos.
Otro resultado
importante de destacar es la ausencia de compensación entre componentes del
rendimiento. Así, en los componentes indirectos se observa que el menor número
de vainas m-2 en la loma, en comparación al bajo, no fue compensado
por un aumento en el número de granos vaina-1. Del mismo modo, en
los componentes directos, el menor número de granos m-2 no fue
compensado por un aumento en el peso de las semillas. Board et al (1999),
analizando datos de diferentes ambientes, también han encontrado ausencia de
compensación entre componentes del rendimiento.
Conclusiones
Las variaciones de
rendimiento que sufrió el cultivo de soja entre los sectores de bajo y loma se
debió, en primera instancia, a la modificación de todos los componentes que
influyen el rendimiento en grano. Sin embargo, es importante de destacar al
número de frutos m-2 entre los componentes indirectos y al número
de granos m-2 entre los componentes directos, como las principales
variables que se modificaron y, por ende, que modificaron el rendimiento. La
variación del número de frutos y del número de granos se debería a la
disponibilidad de recursos, principalmente hídrico y nutricional, con que
cuenta el cultivo en cada sector, lo cual modifica el crecimiento y la TCC en el
período en que se definen estos componentes del rendimiento.
Otros comentarios
Los resultados que se
han obtenido indican que para mejorar el rendimiento del cultivo de soja en los
sectores de loma que, según Tellería (2003 b), son los sectores en donde se
encuentran los mayores márgenes de progreso y donde se obtendrían los mayores
incrementos de rendimiento, los factores más importante a tener en cuenta son
el número de frutos m-2 y, por lo tanto, el número de granos m-2.
Para lograr el
incremento de estos componentes del rendimiento se debería lograr un óptimo
estado del cultivo durante el período R2-R5 (floración–inicio de llenado de
granos), ya que el número de granos por unidad de área de suelo queda
determinado en este momento. Las estrategias que se pueden seguir, en forma
conjunta o individual, para lograr este objetivo en los sectores de loma
serían:
-
Reducir el
espaciamiento entre surcos, de manera de lograr una mayor cobertura y
aprovechamiento de la radiación incidente. Resultados de esta alternativa
son mostrados por Bragachini et al.
-
Utilizar grupos de
madurez (GM) adaptados, en general GM V y VI, que presenten un buen
crecimiento. Esta alternativa fue propuesta y evaluada por Tellería.
-
Realizar
fertilización fosforada y azufrada, previo análisis de suelo, para lograr
incrementar el crecimiento del cultivo y la eficiencia de intercepción de
la radiación.
-
Mejorar todos los
aspectos relacionados a la economía del agua, especialmente, incrementar la
entrada de agua al suelo y disminuir la evaporación directa. Para ello, una
alternativa puede ser la realización de cultivos cobertura.
-
Combinar modelos de
siembra y fertilización azufrada para aumentar el crecimiento del cultivo y
la captura de radiación (Pergolini, 2003).
Bibliografía
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Evaluación de Respuesta Sitio Específico de dos Espaciamiento entre Hileras
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Tellería, G. 2003 a. Soja en el Sur de Córdoba: ¿Qué
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