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Lic. Miguel A. Peretti (*)  |
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Situación y Perspectiva Económica del Cultivo de
Maíz |
Autor: Lic. Miguel A. Peretti,
Coordinador del Area Economía, Estadística e Informática de la EEA INTA Marcos
Juarez.
Incluido en la publicación "Maíz: Actualización 2005". Información
para Extensión nº 95.
INTA Marcos Juárez. Junio 2005
Desde hace más de treinta años, en la Región Agrícola
Núcleo, con la aparición de la soja, las tres alternativas de cultivo fueron
siempre soja de primera, trigo/soja de segunda y el maíz. La participación de
éste cultivo en la superficie sembrada de la región en los últimos años se
estabilizó entre el 15 y 20% de la superficie sembrada total.
Los precios de esos tres commodities en moneda
constante han tenido históricamente una tendencia totalmente decreciente. Sin
embargo la pérdida no fue homogénea, siendo el maíz el grano más
perjudicado.
Por otra parte, gracias al avance tecnológico, la pérdida
de precios se vio compensada por el incremento de rendimientos, por ello el
ingreso bruto (IB) por hectárea (precio x rinde) tiene una tendencia opuesta.
Así en esta variable, el IB, el maíz es el grano que sale más favorecido.
Comparando los datos promedios del país de la variables
señaladas, desde 1965/70, primer quinquenio en que hay datos de soja, hasta el
último quinquenio, se puede comprobar que el maíz fue el que más perdió
precio real (-45,3%) pero a su vez el que más aumentó los rindes (+175,4%) y
como resultado de ello su IB por hectárea creció prácticamente al mismo nivel
que los de trigo y soja.
La evolución de las variables señaladas no explican por
sí solas la causa por la cual el maíz fue reemplazado por soja y trigo/soja,
especialmente en la tradicional zona Núcleo maicera de la Región Pampeana (N
de Bs.As., S de Sta. Fe y SE de Cba.). Se estima que la causa principal de esa
sustitución fue la variación de los costos de producción que es la variable
que falta considerar. Si bien la evolución de los paquetes tecnológicos
significó aumentos de costos en los tres cultivos, el costo operativo hasta
cosecha del maíz, especialmente en la última década, ha crecido mucho más
que los de trigo y soja, siendo los insumos más significativos la semilla
(híbridos) y los fertilizantes. En ese sentido, el cultivo que más incrementó
sus costos fue el maíz incrementó sus costos en +159,5%, seguido por el trigo
(+85,1%). Debe recordarse que la mayoría de los productores no fertilizaba esos
cultivos a comienzos de los 90, mientras el costo de la soja, por efecto de la
siembra directa y las variedades transgénicas, no sólo no se incrementó sino
que se redujo (-7,4%)
Reforzando el efecto negativo, los costos de cosecha,
acondicionamiento y transporte del maíz, medido por hectárea, aumentaron más
que los de soja y trigo por el hecho que fue superando a éstos en cantidad de
quintales por ha cosechada.
Todo lo observado hasta aquí muestra por qué al cultivo de
maíz se lo fue reemplazando por sus alternativas competitivas de soja y
trigo/soja hasta quedar reducido en el área del Departamento Marcos Juárez
(Córdoba) a un porcentaje del 18% (CNA’02) sostenido por los productores de
mayor escala y por la convicción de la necesidad de un mínimo de maíz en la
rotación para disminuir el deterioro físico y químico de los suelos que se
asocian al monocultivo de soja.
Al final de la campaña 04/05 y comienzos de la nueva
campaña agrícola 2005/06 el maíz soporta una presión adicional para ser
desplazado de los planteos agrícolas de nuestra región. Respecto a los
últimos años los precios de todos los granos sufrieron una reducción
considerable, que fue máxima en maíz..En los últimos meses estuvo un 25% por
debajo del promedio de los últimos catorce años y la magnitud de la caída fue
sólo superada en 2001, pero en esa oportunidad la relación Sj/Mz (1,97: 1) fue
mucho mejor que la de final de la campaña actual (2,6:1) a tal punto que esta
relación es una de las peores de toda la serie analizada que en promedio fue de
2,08:1.
Al deteriorado precio de esta campaña se agregó otro
factor negativo que es el aumento del precio de los fertilizantes conformando un
contexto muy desfavorable al cultivo de maíz.
En base a todo lo expresado el interrogante es cómo se
podría justificar el sostenimiento del maíz en el plan de siembras de la nueva
campaña 2005/06.
Por un lado la evolución de los precios del mercado a
término de las últimas semanas ha sido positiva y mejora la posición relativa
del maíz respecto a soja y, por otro, con los altos rindes que obtuvieron
muchos productores en esta campaña la mejora relativa del maíz sería mayor.
En este punto vuelve a ser fundamental más que nunca tener en cuenta los
márgenes de la rotación vs. los márgenes individuales.
Por último, en un contexto como el actual, antes de
reemplazar el cultivo de maíz habría que analizar si es posible reducir el
costo de su paquete tecnológico. En este aspecto hay dos insumos que son
críticos: la semilla y los fertilizantes.
En cuanto al híbrido se sabe que entre uno transgénico
"de punta" y uno común puede haber en el mercado más de 200 $/ha de
diferencia, lo cual significa 12,8 q/ha. Dicha diferencia amerita un análisis
pormenorizado de las redes de ensayos zonales para tomar la decisión de cuál
híbrido utilizar.
En cuanto al otro insumo crítico, el fertilizante,.
teniendo en cuenta el precio esperado del maíz es muy importante un ajuste en
el nivel de fertilización teniendo en cuenta las características de cada lote
para asegurar que su respuesta esperada pague el costo de esta práctica. Esto
significa revisar los esquemas en ese aspecto para hacer un uso estratégico del
mismo.
Por otro lado, se conoce que el maíz además de la
problemática económica enfrenta también dificultades de carácter financiero
por el alto costo anual del cultivo en términos de capital de trabajo que se
debe adicionar al capital tierra. Ello es especialmente importante cuando se
trabaja en campos alquilados con los altos valores de arrendamiento actuales.
Esto exigirá también un mayor esfuerzo de negociación con los dueños del
recurso tierra, tratando de convencerlos de aceptar alquileres diferenciales que
permitan mantener sistemas de rotación a largo plazo.
Para concluir, como se ha insistido en los últimos años,
este análisis quiere transmitir el mensaje de que antes de tomar decisiones es
importante evaluar en profundidad todas las alternativas y analizar las
consecuencias de corto y largo plazo que cada una pueda generar.
Biblioteca
(*) Licenciado en Administración de Empresas (Facultad de
Ciencias Económicas y Administración de la Universidad Católica de Córdoba).
Master of Science en Economía Agraria (Iowa State University).
Ha escrito más de 120 trabajos de investigación y
extensión sobre distintos aspectos de economía agraria. Dictó además
numerosos cursos, conferencias y charlas técnicas sobre su especialidad. Fue
miembro de la Comisión Asesora de Ciencias Agropecuarias en el CONICET, y
presidente de la Comisión Directiva de la Asociación Argentina de Economía
Agraria
Desde 1988 se desempeña como Coordinador del Area
Economía, Estadística e Informática de la EEA Marcos Juárez del INTA.
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