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Med. Vet. Exequiel Maria Patiño |
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El Búfalo. Leche Bubalina: Producción Mundial.
Comparación con la Leche Bovina. Alimentos Funcionales Derivados de la
Leche. |
Prof.
Dr. MSc. M.V. Exequiel Maria Patiño
Facultad de Ciencias Veterinarias Universidad Nacional del Nordeste, Corrientes,
Argentina
Coautor del libro BUFALOS EN ARGENTINA y LECHERIA BUBALINA
El Búfalo
Clasificación Zoológica y Origen
El búfalo doméstico es originario del continente
asiático, por ello también se lo conoce como búfalo asiático.
En excavaciones arqueológicas realizadas en la India, se
obtuvieron evidencias que demuestran que en ese país se lo conoce al búfalo
desde 60.000 años antes de Cristo. Estimándose que fue domesticado 3.000 años
antes de Cristo en el Valle de Indus (en India), en la región del Ur (actual
Irak) y en China.
De Asia fue llevado a África, luego a Europa, Oceanía y
más recientemente fue introducido en el continente americano.
En la escala zoológica el búfalo doméstico es
tradicionalmente agrupado dentro de la sub- familia Bovide, género Bubalus,
especie bubalus bubalis, la cual es dividida en dos grupos principales el
bubalus bubalis sp. conocido como "Búfalo de río o Búfalo
lechero" con 50 pares de cromosomas y el bubalus bubalis var. kerebau denominado
"Búfalo de pantano o Carabao" con 48 pares de cromosomas .
Las razas de la especie bubalus bubalis existentes en
el mundo son 19, incluyendo como raza al Búfalo de pantano destinado
principalmente al trabajo y a la producción de carne. Las 18 razas restantes
denominadas Búfalos de río son utilizadas para producción de carne y leche,
de las cuales 16 (Murrah, Nili-Ravi, Kundi, Surti, Meshana, Jafarabadi, Nagpuri,
Pandharpuri, Manda, Jerangi, Kalahandi, Sambalpur, Bhadawari, Tharai, Toda y
South Kanara) se definen como tales en el sub-continente indo-pakistaní,
constituyendo el 20 % de la población bubalina de esta región. El 80 %
restante constituyen el llamado "Desi" o búfalo cruza, indefinido.
La última raza es la Mediterráneo, de origen índico, que
se definió como tal en la cuenca del Mediterráneo, principalmente al sur de
Europa. Fue llevada a Europa (Italia, Bulgaria, Hungría y Turquía) hace más
de veinte siglos. Siendo seleccionada por su producción lechera y es
considerada actualmente como raza de patrimonio italiano.
Algunos sugieren además, que debería considerarse como
raza a la Buffalypso o Trinitaria , la cual se ha formado en las islas de
Trinidad y Tobago a partir del cruce de cuatro razas indicas. Este tipo racial,
fue seleccionado para la producción de carne pero actualmente existen algunos
linajes productores de leche.
El búfalo en América y Argentina
Los búfalos se encuentran presentes en todos los países
americanos.
Se estima que en el continente americano existen 3.800.000
búfalos. Los países americanos con mayor población bubalina son Brasil con
3.500.000 cabezas, Venezuela con 350.000, Colombia con 150.000 y Argentina con
1000.000 .
Los rebaños bubalinos de diferentes países sudamericanos
tuvieron su origen en importaciones realizadas desde Australia, Bulgaria,
Egipto, India, Italia, Rumania y del sudoeste asiático. Inicialmente fueron
introducidos hacia finales del siglo XIX en el Caribe y en el norte del Brasil.
En lo que respecta a Argentina, los primeros búfalos fueron
introducidos entre 1900 y 1920 desde la Isla de Marajó (Brasil), Italia y
Rumania, difundiéndose en las provincias de Corrientes, Entre Ríos, Santa Fe,
Buenos Aires y La Pampa, donde los productores intentaron cruzarlos con bovinos
y al no conseguirlo, fueron abandonados criándose en estado semi-salvaje hasta
fines de 1970.
Después de los fallidos intentos de cruzar el búfalo con
el ganado bovino, al no haberse considerado la incompatibilidad cromosómica (el
búfalo tiene 50 cromosomas y el bovino 60), debieron pasar varios años para
que recién a comienzos de la década del 80, se reanudaran las importaciones
que en pequeña escala, fueron realizadas desde Italia, Brasil y Paraguay.
Perteneciendo los ejemplares importados a las razas Mediterráneo, Murrah y
Jafarabadi.
En 1979 se importaron 100 animales de la razas Jafarabadi y
Murrah, 40 de ellos fueron enviados a la Estancia Santa Rosa ubicada en la
localidad de Esquina, provincia de Corrientes y los 60 restantes a las estancias
La Florencia y La Alicia en la localidad de San Cristóbal, provincia de Santa
Fe.
En 1983 se creó la Asociación Argentina de Criadores de
Búfalos y en 1985 se registraron los primeros planteles puros abriéndose el
primer libro de registros genealógicos.
En los años 90 se produjeron grandes importaciones, más de
5.000 vientres y reproductores seleccionados desde Brasil, lo que consolidó la
cría del búfalo en el país.
En la Argentina se producen tres de las razas de mayor
importancia económica en el mundo, la Mediterráneo, que representa el 70% de
la población bubalina del país, la Murrah y la Jafarabadi, por orden de
importancia. Todas son de doble propósito, carne y leche, y a veces triples ya
que se emplean para trabajo.
Las características principales de estas tres razas son:
Mediterráneo: Se formó en Italia, originada de la raza
Surti, definidos como raza en Europa y demás costas del Mediterráneo. Sus
colores comunes son el negro, gris oscuro, marrón oscuro y negro pizarra.
Presenta cuernos medianos dirigidos hacia atrás y hacia los costados con las
puntas cerradas hacia arriba y hacia adentro formando una media luna. Los
adultos tienen un peso promedio de 700 a 800 Kg en los machos y 600 Kg las
hembras. El cuerpo es compacto, macizo y profundo, con ubres de tamaño mediano,
bien formadas, con cuartos bien cuadrados.
Murrah: Su nombre es una palabra hindú que significa
"espiralado" y deriva de la forma de sus cuernos. Es originaria de
Punjab, India. Su color es negro azabache. Los cuernos son negros y espiralados
desde su misma base, primero se orientan hacia los costados y luego completan el
espiral hacia atrás. Los adultos tienen un peso promedio de 600 a 800 Kg. en
los machos y de 500 a 600 Kg las hembras. Tienen ubres bien desarrolladas, con
venas bien marcadas y cuartos bien cuadrados.
Jafarabadi: Su nombre deriva de la ciudad del mismo
nombre en la India. Son de color negro y hay manchas blancas en la cabeza y en
la parte inferior de las patas que son aceptadas. La frente es muy prominente.
Los cuernos pesados y anchos tienden hacia abajo, atrás de los ojos, terminando
con un rulo espiralado hacia atrás. Los machos tienen un peso de 700 a 1.500 Kg
y las hembras 650 a 900 Kg. Es la raza de mayor tamaño. Las ubres presentan una
excelente conformación.
Si bien las mayorías de los rodeos lecheros bubalinos
existentes en nuestro país fueron conformados originalmente con ejemplares
puros de razas Mediterráneo, Murrah y Jafarabadi debido al cruzamientos entre
estas y al empleo de distintas genéticas lecheras bubalinas, se ha incrementado
el numero de mestizas de estas razas en nuestro país.
Argentina posee actualmente junto con Colombia la tercera
población bubalina del continente americano luego de Brasil y Venezuela,
encontrándose mayoritariamente concentrada en el subtrópico húmedo del
nordeste argentino, en las provincias de Corrientes, Formosa, Chaco, Misiones y
norte de Santa Fe, siendo Corrientes la que posee la mayor cantidad de cabezas
del país, estimándose su población actual en 45.000 cabezas.
También se crían búfalos en otras provincias como Buenos
Aires, Entre Ríos, Tucumán y San Luis.
En nuestro país existe todavía una amplia región
inexplotada o explotada ineficientemente desde el punto de vista ganadero,
debido a la falta de adaptación del ganado vacuno a la misma como son los
sectores bajos e inundables que totalizan unas seis millones de hectáreas. Esta
superficie incluye los bajos submeridionales de la provincia de Santa Fe, los
Esteros del Iberá en la provincia de Corrientes, las costas bajas de los ríos
Paraguay y Paraná en las provincias de Formosa, Chaco y Corrientes, el predelta
de la provincia de Entre Ríos y el delta de la provincia de Buenos Aires. El
ganado bubalino es la respuesta adecuada a ese medio extremadamente exigente y
una alternativa posible para zonas menos marginales.
Leche de Búfala
Producción mundial
Según FAO la producción mundial de leche de todas las
especies en el año 2005 alcanzó las 629,2 millones de toneladas de las cuales
12,2 % fueron de búfala.
En los últimos cincuenta años, el crecimiento de la
producción de leche de búfala fue del 301,0 %, en cambio el de leche de vaca
en ese mismo período, apenas alcanzó el 59,3 %, el de cabra fue del 85 % y el
de oveja del 54,5 % lo que señala indiscutiblemente la importancia de la
evolución de la lechería bubalina (Tabla 1).
Actualmente por volumen de leche producido, la de búfala
ocupa el segundo lugar en importancia, luego la leche de vaca y seguido por la
de cabra y oveja que ocupan el tercer y cuarto lugar respectivamente (Tabla
1).
Tabla 1: Producción mundial de leche por especie
(millones de toneladas)
|
Animal |
Años |
|
Crecimiento en el
período (%) |
|
1965 |
1975 |
1985 |
1995 |
2005 |
|
Bovino |
332,5 |
387,7 |
458,0 |
464,4 |
529,8 |
59,3 |
|
Bubalino |
19,2 |
23,2 |
37,0 |
54,4 |
77,0 |
301,0 |
|
Caprino |
6,7 |
6,6 |
8,3 |
11,7 |
12,4 |
85,0 |
|
Ovino |
5,5 |
5,8 |
7,2 |
7,9 |
8,5 |
54,5 |
|
Otros |
0,9 |
1,2 |
1,4 |
1,4 |
1,5 |
66,6 |
|
Total |
364,8 |
424,5 |
511,9 |
539,8 |
629,2 |
72,4 |
Fuente: FAO (2007)
Los principales países productores de leche de búfala en el
mundo según FAO son: India, Pakistán, China, Egipto, Nepal, Iran e Italia.
El continente asiático es el responsable del 96 % de la
producción mundial de leche bubalina, cifra que es provista mayoritariamente
por India, Pakistán y China. Destacándose la India por producir el 65.6 % de
la leche mundial de búfalas
En el continente americano, Venezuela es el país de mayor
producción, seguida por Brasil y Colombia.
En la Argentina la producción de leche de búfala comenzó
en el año 1992. Encontrándose actualmente establecimientos dedicados a la
producción láctea bubalina en las provincias de Corrientes, Misiones, Formosa,
Entre Rios, Santa Fe, Buenos Aires y Tucumán.
La leche de búfala tiene un valor altamente nutritivo, es
excelente para la preparación de productos derivados tales como quesos,
manteca, leche en polvo, leches maternizadas, leches fermentadas, helados, dulce
de leche, entre otros y además posee un óptimo rendimiento en la elaboración
de los mismos ya que tiene mas sólidos totales, grasa, proteína y lactosa que
la leche bovina. (Tabla 2).
Tabla 2: Comparación de la composición química de
leche de bubalina, bovina y cebuina.
| Especie |
Sólidos
totales |
Grasa |
Proteína |
Lactosa |
| Búfalo (Bubalus
bubalus) |
17.96
|
7.64
|
4.36
|
4.83
|
| Bovino (Bos
taurus) |
12.83
|
3.90
|
3.47
|
4.75
|
| Cebú (Bos
Indicus) |
13.45
|
4.97
|
3.18
|
4.59
|
Fuente: Sandu (1985)
Características físicas y composición química
La composición físico-química de la leche de búfala ha
sido estudiada principalmente en países como India, Italia, Bulgaria, Turquía,
Tailandia, Brasil, Venezuela, Cuba y Argentina. En nuestro país desde mediados
de los años 90, investigadores de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la
Universidad Nacional del Nordeste realizan estudios sobre leche de búfala en la
Provincia de Corrientes (Tabla 3)
Tabla 3: Composición físico-química de la leche bubalina de razas
Murrah y Mestizas
(Murrah x Mediterránea) obtenida en Corrientes.
|
VARIABLE |
Media |
DS |
|
Densidad (g/ml) |
1.0307 |
0.0039 |
|
Acidez (° Dornic) |
19.65 |
2.96 |
|
PH |
6.71 |
0.16 |
|
Sólidos Totales (%) |
16.35 |
2.42 |
|
Grasa (%) |
7.22 |
1.89 |
|
Proteína (%) |
3.85 |
0.92 |
|
Lactosa (%) |
4.49 |
0.24 |
|
Cenizas (%) |
0.83 |
0.08 |
Fuente: Patiño (2003)
Es importante destacar además, que la elevada acidez
titulable que posee la leche bubalina en comparación con la bovina, se debe a
que la primera posee mayor cantidad de caseína, por lo tanto los parámetros
considerados normales para la leche bovina (13 ° a 18 ° Dornic) en nuestro
país no deberían ser empleados para medir la acidez normal de la leche
bubalina.
En conclusión la lechería bubalina se posiciona en
Argentina como una alternativa pecuaria promisoria, tanto a nivel de grandes
como para medianos y pequeños productores.
Leche Bubalina vs. Bovina
La leche de búfala por ser notablemente diferente en cuanto
a la composición de la de vaca, ha planteado varios problemas tecnológicos de
elaboración para la obtención de derivados lácteos, tantos que hasta hace 20
años se la consideraba esta leche inadecuada para la producción de derivados
lácteos.
Actualmente y gracias al desarrollo tecnológico alcanzado,
se elaboran con muy buenos resultados una amplia gama de productos tales como
quesos, manteca, leche en polvo, leches maternizadas, leches fermentadas,
helados, dulce de leche, entre otros.
La formación de sabor y aroma es menos pronunciado en
productos elaborados con leche bubalina que con los preparados con leche bovina
La hidrólisis durante la maduración de los productos
derivados de la leche de búfala es mas lenta, tanto en lo referido a la
actividad lipolítica como a la proteolítica, principales responsables del
sabor y aroma, característicos de los productos terminados.
La leche de búfala exhibe diferencias con respecto a la
leche de vaca. En lo que respecta a características físicas la leche de
búfala presenta mayor densidad y acidez titulable que la de vaca pero valores
similares de pH.
Es importante destacar que de acuerdo a estudios realizados
la acidez titulable normal de la leche bubalina oscila entre los 15.7 y 22.3 º
Dornic dependiendo de la raza, superando la mayoría de los valores registrados
a los considerados normales para la leche de vaca (13 a 18 º Dornic) en la
mayoría de los países americanos, por lo que es necesario contar valores
propios para la leche bubalina. Ya que si son utilizados los valores de la leche
de vaca, para juzgar la de búfala, esta última debe ser rechazada por
considerársela ácida.
En su composición química la leche bubalina presenta
mayores valores de sólidos totales, grasa, proteína y lactosa, además de
calorías que la bovina y valores similares de cenizas.
La leche de búfala tiene un 25,5 % más de aminoácidos
esenciales que la leche de vaca, a excepción de cistina y triptofano.
Entre las características que más destacan a la leche de
búfala es su coloración blanca opaca, provocada por la ausencia de pigmentos
carotenoides. La ausencia de estos pigmentos proporciona una manteca blanca,
cristalina y más consistente que la obtenida con leche de vaca.
Los glóbulos grasos de la leche de búfala son mayores
(4,1-4,8 micras) que los de la leche de vaca (3,6-4,0 micras).
La leche de búfala tiene un valor altamente nutritivo, es
excelente para la preparación de productos derivados y posee un óptimo
rendimiento en la elaboración de los mismos.
En la elaboración de derivados lácteos como yogurt,
quesos, dulce de leche y manteca, la economía de materia prima que se produce
al utilizar leche de búfala oscila entre el 20 y el 40 % con respecto a la
leche de vaca, dependiendo del producto elaborado (Tabla 1).
Actualmente las principales variedades de quesos elaborados
con leche de vaca son industrializadas con leche de búfala, destacándose el
queso Mozzarella que adquiere características únicas y precios diferenciales
al ser realizado con leche bubalina.
Tabla 1: Rendimiento de productos derivados de la leche bubalina y bovina
|
Producto |
Rendimiento para
1 (un) kilogramo de producto |
Economía de
materia prima (%) |
|
Búfala
(litros) |
Vaca
(litros) |
|
Yogurt |
1,2 |
2,0 |
40 |
|
Queso Mozzarella |
5,5 |
8,0 a 10,0 |
39 |
|
Dulce de Leche |
2,5 |
3,5 |
29 |
|
Manteca (*) |
15 |
20 |
25 |
|
Queso Provolone |
7,43 |
8,0 a 10,0 |
20 |
Fuente: Hühn et al.(1986) y (*) Furtado (1979).
Alimentos Funcionales Derivados de la Leche
Introducción
Se sabe que son tres las principales enfermedades que causan
la mayoría de las muertes en el ser humano en nuestro mundo moderno: las
enfermedades cardiovasculares, el cáncer y la diabetes. Los efectos nefastos de
estas enfermedades pueden ser prevenidos o atenuados mediante una buena
selección de los alimentos que conforman nuestra dieta. Además los avances de
la medicina continúan extendiendo las expectativas de vida, estimándose que
para el 2030 la población geriátrica o mayor de 65 años se duplicará con
respecto al presente.
Ante estos aspectos la industria alimenticia ha avanzado
durante estos últimos años en el desarrollo de los alimentos denominados "Funcionales
o Nutracéuticos" los cuales han sido definidos como "cualquier
alimento o ingrediente del mismo que proporcione un beneficio probado a la salud
humana". Estos alimentos surgieron por primera vez en Japón, después
pasaron a EEUU y luego a Europa, provocando la difusión de sus cualidades un
aumento de su demanda en estos mercados.
El futuro de los alimentos funcionales es fácilmente
predecible pues la preocupación por la salud conlleva al aumento de la demanda
por parte de los consumidores, lo cual obliga a acelerar una legislación en
este ramo y finalmente, al desarrollo de nuevos productos funcionales basados en
efectos cuantificables sobre la salud de los consumidores, donde la prevención
es un factor importarte tanto por el bienestar que produce, como por el aspecto
económico al evitar las costosas poblaciones enfermas.
Alimentos e ingredientes funcionales derivados de la leche
Una de las áreas de investigación mas importantes dentro
del mundo de los alimentos funcionales es la relacionada con la leche y los
productos lácteos.
Muchos productos lácteos tradicionales poseen
características que van más allá del efecto nutricional ordinario, lo cual
puede ser atribuida a una gran variedad de los constituyentes de la leche como
algunas proteínas, grasas, carbohidratos, vitaminas y minerales.
Los conocimientos que se han originado a partir del
fraccionamiento de los componentes de la leche ha llegado a tener una gran
importancia económica al proporcionar valor agregado a los productos.
Pudiendo clasificarse a estos productos de la siguiente
forma: Probióticos y prebióticos, proteínas y péptidos, lípidos y
minerales.
Probióticos y prebióticos
Un "Probiótico" es un microorganismo vivo
que proporciona efectos benéficos sobre la flora intestinal provocando un mejor
balance microbiológico. Entre los principales organismos probióticos
encontramos: Lactobacillus; Bifidobacterium, Enterococcus, Saccharomyces y
sus mezclas.
Un "Prebiótico" es aquel que contiene
sustancias no digeribles que estimulan selectivamente el crecimiento de ciertas
bacterias de la flora intestinal favoreciendo diversas funciones del organismo.
Principalmente estimulan el crecimiento de los Lactobacillus y Bifidobacterium
en el colon. La lactosa (azucar de la leche) es una fuente de prebióticos
bien conocida.
Los beneficios de los probióticos y prebióticos
se basan en tres mecanismos: ayudan a generar un ambiente hostil en el intestino
para las bacterias nocivas, a reforzar el efecto barrera para que los gérmenes
patógenos no puedan ingresar en el interior del organismo y a modular el efecto
inmunológico. Los prebióticos estimulan la absorción de minerales (calcio,
magnesio, cinc y hierro) y mejoran la mineralización ósea. Ambos componentes
equilibran la flora intestinal incrementando la resistencia a las infecciones
gastrointestinales. Aumentan la fagocitosis y los niveles de linfocitos tipo B.
Entre los lácteos con agregados de probióticos y prebióticos deben mencionar
los yogures, las bebidas lácteas y las leches fermentadas.
Proteínas y Péptidos
Existen múltiples funciones reconocidas atribuidas a las
proteínas de la leche. Sin embargo, mas allá de la función de proveer
aminoácidos para el crecimiento y desarrollo, las proteínas y los pépticos
tienen también roles específicos Las funciones bioactivas mas conocidas de las
proteínas de la leche son el incremento del crecimiento de la bifidobacterias
en el tracto intestinal estimulado por la k-caseína, siempre y cuando conserven
su secuencia original de aminoácidos. Algunos pépticos bioactivos desarrollan
funciones de modulación de la digestión, apetito y metabolismo endocrino.
Según algunos investigadores los procesos funcionales de
las proteínas y los péptidos de la leche pueden ser agrupados en cuatro
grandes áreas:
Lípidos
Hace algunos años, la reputación de nutricional de los
lípidos, materia grasa derivada de la leche, era posiblemente una de las mas
deterioradas no solo en cuanto a los componentes de la leche se refiere sino
también en muchos otros alimentos. Algunas enfermedades cardiacas, el cáncer
de colon, y otras enfermedades, eran atribuidos a estos componentes. Sin
embargo, diversas investigaciones han revelado funciones importantes de algunos
lípidos contenidos en alimentos. La potencialidad del Acido Linoleico Conjugado
(CLA en inglés) en la inhibición del cáncer y aterosclerosis y mejoramiento
de las funciones inmunológicas, los efectos de atracción del acido butírico
para la eliminación de células cancerosas en el colon y la función
regulatoria celular de los fosfolipidos (en la membrana) son algunos de los
nuevos descubrimientos sobre las funciones positivas de los lípidos de la
leche.
La grasa butirosa (GB) de la leche contiene ácidos grasos
(AG) reconocidos como "agentes estimuladores" de la salud y la
modificación del perfil del los AG de la GB vía suplementación de la
alimentación del ganado bovino puede incluso incrementar esas propiedades
benéficas. Dicha modificación resulta de interés debido a las propiedades que
se le atribuyen a los CLA que resultan predominantemente consumidos en los
productos lácteos. Los efectos potencialmente favorables de los CLA sobre la
salud humana se resumen el Cuadro 1.
|
Efecto
biológico. |
|
Anticancerígeno (estudios in
vivo e in vitro) |
|
Antiaterogénico |
|
Antidiabético (diabetes tipo 2) |
|
Efectos positivos sobre la
respuesta inmunitaria |
|
Favorecimiento de la
mineralización ósea |
Cuadro 1: Algunos de los efectos benéficos de los
CLA a partir de estudios biomédicos sobre animales de laboratorio. (Bauman y
otros, 2001).
Minerales
La leche ha sido reconocida desde hace mucho tiempo como una
fuente de calcio. El desarrollo y bienestar óseo que previenen la osteoporosis,
son funciones inobjetables del calcio. Existen además otros efectos importantes
de este mineral como son la regulación de la presión sanguínea, el control de
la hipertensión, los posibles efectos antecarcinogénicos o el efecto
anticaries sugerido por la liberación del calcio contenido en el queso sobre
los fluidos orales, son acciones que podrían considerarse como funcionales.
Conclusiones
La leche y los productos lácteos como fuente de alimentos e
ingredientes funcionales son ya una realidad y en muchos casos, hoy en día lo
esta consumiendo una cantidad de población importante principalmente en países
desarrollados. Sin embargo, aun queda mucho camino para hacer conclusiones
definitivas en este campo. La mayoría de las investigaciones ha sido realizadas
en leche de vaca o humana por lo que el aprovechamiento de la leche de otros
especies como fuente de ingredientes y alimentos funcionales todavía conserva
un potencial que no puede ser desaprovechado.
La leche, los quesos y la leches fermentadas son ejemplos de
alimentos que poseen una reconocida aceptación en casi todo el mundo, por lo
que permiten ser un vehiculo efectivo para la aplicación de ingredientes
funcionales.
Cabe destacar que en Argentina existen instituciones que
actualmente se encuentran desarrollando investigaciones tanto en leche bovina
como bubalina para la producción de lácteos con alto impacto en la salud
humana, ellos son el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA EEA
Balcarce), de la Provincia de Buenos Aires; el Centro de Referencia para
Lactobacilos (CERELA) CONICET de la ciudad de Tucumán y las Facultades de
Ciencias Veterinarias y de Agroindustrias de la Universidad Nacional del
Nordeste en las Provincias del Corrientes y del Chaco respectivamente.
Referencias
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de los Alimentos. Los Alimentos Nutracéuticos: el futuro de nuestra
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Campus. Año 16. Numero 61. Monterrey, Mexico.
Bauman, D.E.; Cori, B.A.; Baumangard, L.H.; Griinari, J.M.
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and J.Wiseman (eds). Recent advances in Animal Nutrition. Nottingham
University Press,. 221.250. Nothingam, UK
Gagliostro, G. A. 2007. Producción de lácteos con alto
impacto sobre la salud humana. Tecnología Láctea Latinoamericana. 45: 56-63.
Bs.As.
González, S., Nieuwenhove, C. van, Pérez-Chaia, A., Ruiz
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Biblioteca
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