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Cómo Controlar la Erosión Hídrica para que no destruya los
Suelos
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Autor: Roberto
O. Michelena
Instituto de Suelos INTA Castelar
Para
satisfacer las demandas crecientes de alimentos una de las alternativas es el
incremento de la producción agropecuaria, lo que
se traduce en una mayor
presión de uso de los recursos naturales. Ante esta situación y desde el punto
de vista del desarrollo sustentable, surgen "áreas de conflicto".
Calidad del suelo
Es la capacidad de un suelo de funcionar en un ecosistema
natural o antrópico para sustentar o mejorar la productividad de las plantas y
animales y controlar la polución del agua y el aire.
Salud del suelo
Constituye la evaluación a través del tiempo de la calidad
del mismo.
Indicadores de calidad y salud
Los indicadores de calidad y salud son parámetros que deben
ser observados o determinados fácilmente. Estos indicadores se seleccionan según
el uso de la tierra (agrícola, ganadera, forestal), y entre ellos se pueden
mencionar los siguientes: acidez (ph), alcalinidad, salinidad, estabilidad de
agregados, densidad aparente, nitratos, respiración microbiana, espesor del
horizonte superficial, erosión, infiltración y conductividad hidráulica,
entre otros.
La degradación de tierras es el resultado de uno o mas
procesos que ocasionan la perdida total o parcial de su productividad.
Según la naturaleza de los procesos se diferencian tres
tipos de degradación:
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Degradación física: Por su importancia en el país, se
incluyen la erosión hídrica y eólica, y el deterioro de la estructura,
con fenómenos tales como sellado, encostrado y la formación de pisos de
arado.
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Degradación química: Se incluye la pérdida de
nutrientes o de fertilidad , acidificación y alcalinización, salinización
y contaminación por uso indiscriminado de herbicidas, plaguicidas y
fertilizantes.
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Degradación biológica: En la degradación biológica
se considera la perdida de materia orgánica y la alteración de la flora y
fauna del suelo (microflora, lombrices, etc.)
La erosión hídrica es uno de los procesos de degradación
mas importantes que afectan la capacidad de las tierras en pendiente para
producir granos, carne ó leche. Existen 25 millones de hectáreas con erosión
en la Argentina (Figura 1).
La erosión se produce por dos mecanismos. El primero es por
el impacto directo de la gota de lluvia sobre la superficie del suelo, que
produce la destrucción de los agregados ó terrones del suelo cuando éste esta
desnudo y el segundo mecanismo es cuando el agua escurre sobre la superficie del
suelo debido a la pendiente y arrastra partículas del mismo, materia orgánica
y nutrientes como el nitrógeno y el fósforo, entre otros.
De acuerdo a la intensidad y la cantidad de lluvia, tipo de
suelo y grado de protección de la superficie (desnudo, rastrojos, cultivo
verde) se producirá erosión hídrica de distinta gravedad. Así encontramos la
erosión laminar, que es la de menor gravedad pero también importante, en donde
el suelo se va perdiendo en forma de capas delgadas. Luego puede aparecer la
erosión digital, en forma de los dedos de una mano, donde el agua que escurre
desde las lomas mas altas a los bajos es capaz de "cortar" el suelo y
formar pequeños surcos de menos de 5-10 cm de profundidad. Por último, la
forma mas grave de erosión lo constituye la formación de surcos y canales
profundos, llamados "cárcavas". Estas cárcavas pueden tener varios
metros de ancho y de profundidad, constituyendo pequeños arroyos.
La situación crítica desde el punto de vista de la erosión
lo constituyen los suelos muy "chacreados", pobres en materia orgánica
y con mala estructura, cuando son sometidos a lluvias intensas y cuando están
desnudos ó con muy escasa protección vegetal. La pendiente del terreno es un
factor muy importante en la erosión y con valores mayores al 1 % se pueden
producir pérdidas considerables
de suelo y agua.
En los daños producidos por la erosión deben incluirse
aquellos producidos en el lote, como es la pérdida de materia orgánica y de
nutrientes arrastrados por el agua que escurre por las pendientes, como así
también los daños producidos sobre la infraestructura (vías férreas,
caminos, alcantarillas y puentes) y sobre los embalses y cuerpos de agua (
colmatación por sedimentación)
En la erosión debemos tener muy en claro que además de la pérdida del suelo
se pierde el agua. El agua de lluvia que no se infiltra en el suelo escurre,
produciendo erosión en la pendiente y acumulación de agua y sedimentos en los
bajos.
En síntesis la pérdida de porosidad los suelos (compactación,
sellado) por mal uso, produce que grandes volúmenes de agua de lluvia se
acumulen en la superficie ó en las tierras bajas generando anegamiento en
tierras planas e inundaciones.
Soluciones
En el control de la erosión se aplican medidas de prevención
para evitar que la erosión ocurra y de lucha cuando los daños son evidentes.
Para prevenir la erosión se debe mantener un buen nivel de
materia orgánica, asegurando una buena estructura y aumentando la resistencia
del suelo a dicha erosión. Además el suelo debe estar protegido por una
cubierta vegetal viva ó muerta (rastrojos) que impida el impacto de la lluvia y
que controle el escurrimiento del agua.
Para el control de la erosión se aplica el cultivo en
contorno, cortando la dirección de la pendiente y construyendo pequeñas
terrazas de tierra, que frenan la velocidad del agua, permitiendo que esta se
infiltre en el suelo.
Las labranzas conservacionistas que incluyen labranza
vertical, mínima ó la siembra directa, son muy eficientes en la prevención y
control de la erosión. La Siembra directa es un sistema que se caracteriza por
la ausencia de labranzas y la presencia de una importante cantidad de rastrojos
de cosecha que permiten el control de la erosión y el mantenimiento de la
fertilidad (Figura 2).
Cuando la erosión alcanza niveles de gravedad con la
formación de zanjas ó "carcavas", éstas pueden controlarse con
estructuras transversales (diques) construidas con piedras, troncos y ramas ó
mampostería. Estos diques se construyen en forma escalonada dentro de la cárcava,
con el objeto de disminuir la velocidad de escurrimiento del agua y retener los
sedimentos que transporta. Mediante terrazas ó canales de derivación
construidos en la zona superior de la cárcava, se controlan los escurrimientos
de agua provenientes de las tierras mas altas y se los desvía, protegiendo la cárcava.
Por otra parte las márgenes y la cabecera de la cárcava
puede forestarse para su consolidación con especies freatófitas (de ambiente húmedo)
como sauces y álamos ó algunas otras especies adaptadas a la zona.
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Figura
1. Erosión hídrica en surcos (San Antonio de Areco)
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Figura
2. Siembra Directa de Soja sobre rastrojo de trigo
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(Publicado en el suplemento Tranqueras de
los diarios Bonaerenses)
Vea este y otros trabajos en el sitio
oficial del Instituto de
Suelos del INTA Castelar.
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