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Ing. Agr. Ricardo Melgar (*)  |
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Sacándole el máximo provecho a su inversión en
fertilizantes para maíz
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Autor:
Ing. Agr. Ricardo Melgar
Proyecto Fertilizar - INTA Pergamino
Los fertilizantes
nitrogenados han sufrido un aumento considerable en el precio, debido a la
estrecha relación mundial de oferta y demanda. El aumento mundial en la
producción de alimentos ha generado una mayor demanda de fertilizantes que no
ha dado tiempo todavía a la oferta a reaccionar con mayor producción. Hay que
recordar que la puesta en marcha de una planta de urea tarda por lo menos 5
años desde que surge la idea hasta comienza a funcionar.
Es un commodity, no
está relacionado 100% su precio de venta al costo de producción. Este
aumento de precios ha hecho reconsiderar a los productores sus planes de manejo,
disminuyendo las dosis de N, o inclusive provocando cambios en sus objetivos de
siembra pasando a sembrar mas soja, cultivo que no demanda afectando de esta
manera las rotaciones. En este articulo analizamos información que le ayudará
con esas decisiones.
El caso del fósforo, al
tratarse de un nutriente cuyo manejo se planifica en el largo plazo, cualquier
desviación debe evaluarse muy cautelosamente. Es importante mantenerlo en su
nivel óptimo para lograr el uso más eficiente del N que se aplica, con mayor
razón cuando se decide en un escenario de precios en suba.
La dosis optima de N para esta campaña
La dosis óptima de N en
una función de producción es aquella que ante niveles crecientes de N, el
último nivel de N o agregado marginal, se paga por el aumento de rinde que
produce esa dosis de N marginal. Para este análisis utilizaremos los datos de
una curva hipotetica de respuesta al N generada por el modelo SUR (CERES),
tomando como base condiciones estándares de manejo, un híbrido simple de 1er
nivel, y los datos de suelo y de la serie climática de Lincoln, (Bs.As). Con
los datos de rendimientos generados se ajustó una función de rendimiento en
función del N aplicado, que sirvió para el cálculo de la dosis económica.
Para esta última se tomo el precio futuro de maíz del MATBA de abril 2006,
menos 20 % de gastos de comercialización.
Figura 1. Curvas
de respuesta al Nitrógeno en maíz en Lincoln (Bs.As.), rendimientos y
aumentos marginales de producción por unidad de N. A.
Figura 2. Variaciones
del ingreso bruto, (maíz a $ 77,5 menos 20 % de gastos de comercialización),
de costo del N ($ 0.36 /kg), del margen bruto y margen bruto marginal. Basado
en curvas de rendimiento de la Figura 1
Figura 3. Dosis
óptimas de N para maíz con varios precios de N. Basado en curvas de
rendimiento de la Figura 1 y precio de maíz US$ 77.5/t, menos 20 % de gastos
de comercialización.
La figura 2 ilustra el
impacto de un mayor precio de N en la dosis óptima de N para maíz a $77.5/t.
Basado en las curvas de respuesta de la figura 1, puede observarse que cambios
importantes en el precio del N no cambian significativamente la dosis optima
económica.
Los datos de la tabla 1
se basan en los mismos datos de la Figura 2, para maíz a $ 77.5/t. Estos datos
sugieren una reducción de alrededor de 2 a 3 kg de N/ha por cada 10 centavos de
aumento de precio del N por kg, lo que es equivalente a un aumento de US$ 45 por
t de urea. En este escenario, disminuir la dosis de N para ajustarla al aumento
de 10 centavos por unidad de N, resultaría en una disminución de rinde menor a
un quintal /ha.
Tabla 1 .
Efecto del cambio del precio de N en la dosis de N necesaria para alcanzar el
optimo económico de rinde y su efecto en el rinde al cambiar la dosis de N.
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Precio
Urea |
Precio
N |
Dosis
Optima |
Costo
N |
Rinde
a la D.Optima |
Ingreso
Bruto |
Relación
Precios |
|
$/t |
$/kg N |
kg N/ha |
$/ha |
T/ha |
$/Ha |
N/Maíz |
|
200 |
0.43 |
114 |
50 |
10.39 |
644 |
7.0 |
|
230 |
0.50 |
113 |
57 |
10.38 |
644 |
8.1 |
|
260 |
0.57 |
112 |
63 |
10.37 |
643 |
9.1 |
|
290 |
0.63 |
111 |
70 |
10.36 |
643 |
10.2 |
|
320 |
0.70 |
110 |
77 |
10.35 |
642 |
11.2 |
|
350 |
0.76 |
109 |
83 |
10.34 |
641 |
12.3 |
|
380 |
0.83 |
108 |
89 |
10.32 |
640 |
13.3 |
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Precios en US $. Maíz MATBA
Abril 06: $ 77.5/t. Comercialización 20 % |
Esto no significa que el
margen no cambiará si sube el costo del N: si el precio se mueve desde $ 260/ t
(57 cent/kg) de urea a $ 350 /t (76 cent/kg) implicará una reducción de la
dosis de 113 a 109 kg/ha pero el costo de N por hectárea subirá US$ 20/ha, ó
de 63 a 83 $/ha y el rinde decrecerá levemente representando unos 2 dólares
menos de ingreso bruto/ha. Por lo tanto un aumento del precio de N reducirá
efectivamente el margen de ganancia, pero reducir la dosis de N puede ser una
reacción equivocada.
Balancee el N con aplicaciones adecuadas de Fósforo (P) y Azufre (S)
Existen evidencias
crecientes de disminución de niveles de P adonde las aplicaciones no son
suficientes para compensar el retiro de los granos en la cosecha. El fósforo,
así como el azufre y los micronutrientes deben estar en sus niveles óptimos
para maximizar la eficiencia de utilización de N por el cultivo. No es muy
inteligente perder potencial de rinde debido a que los niveles de P o S no son
los adecuados.
El Nitrógeno y el
Fósforo incrementan recíprocamente su absorción en presencia del otro, en
especial en la fertilización de arranque. Altos niveles de P en la planta
ayudan a transferir la energía necesaria para asimilar el N en los compuestos
orgánicos como aminoácidos, proteínas y enzimas que son criticas para el
crecimiento de las plantas. El fósforo es esencial para todos los procesos de
conversión de energía en las plantas.
Niveles adecuados de S
ayudan a una utilización más eficiente del N. Debido a que la proporción de
proteínas de base S, como cistina y metionina son constantes en las especies,
un suministro limitado de S lleva a la acumulación de otros compuestos
nitrogenados, como amino azúcares que no son convertidos en biomasa.
Sin un aporte adecuado
de P y S para balancear el N, la fotosíntesis y la asimilación del N se
reducen, se retarda la madurez fisiológica y disminuye el rendimiento. Si no
hay fósforo suficiente el potencial de rinde no se logra aun cuando se apliquen
cantidades sustanciales de N, por eso mantener la fertilidad de P es crítica
para maximizar la respuesta al N. Este es quizás el mejor consejo que se le
puede dar a un productor en estos días.
En un ambiente de escasez
Para considerar todas
las situaciones, y sacar el máximo provecho del N aplicado deben contemplarse
alternativas. Es posible que el productor tenga establecida una proporción
definida de gasto de fertilizantes que no se quiere superar, o bien que el
productor no disponga de capital o crédito para adquirir la cantidad de
fertilizante nitrogenado estimado para toda la superficie. Deberían
considerarse las siguientes sugerencias en la planificación de manejo del N
-
Fertilice toda la
superficie, aun con una dosis menor. No deje de fertilizar algún lote, ya
que la respuesta al N aplicado es mayor en las primeros kg aplicados. Asigne
el fertilizante disponible en todos los lotes porcentualmente a la cantidad
de producto disponible.
Como se mostró antes,
reducciones en las dosis de aplicación del 10 o del 20 % tendrán un impacto
mínimo en los rendimientos. Sin embargo, no aplicar N como se muestra en la
figura 1 resultará en disminuciones de rinde de hasta 3 t/ha.
-
Evalúe
cuidadosamente los créditos. Nuevamente el análisis de suelo es la mejor
inversión para planificar el uso de fertilizantes. Determinar cuanto N
tiene en el suelo, le permitirá saber en cuanto deducir la dosis. Los
campos después de soja, en el mes previo a la siembra varían mas del 200 %
sus contenidos de N-nitratos, según haya sido el escenario de temperatura y
precipitaciones durante el invierno.
-
Aproveche para
roturar esa vieja pastura degradada. En la planificación de uso de la
tierra, las pasturas se le asignan cuatro años, cuando muchas veces luego
de 2 o tres, queda muy poca alfalfa. Adelantar la rotación le significará
disminuir su requerimiento de N para el maíz. Muchos estudios han
demostrado que un maíz a continuación de un buen alfalfar no necesita
fertilizante nitrogenado. Con el mismo razonamiento, un campo que viene de
soja, requiere al menos 20 kg/ha de N menos para el maíz, que otro que
viene de girasol, trigo, o maíz.
-
Así como ya muchos
productores saben que la soja rinde entre 4 a 5 q mas cuando viene de un
maíz en relación a otro que sucede a otra soja. Los mayores rendimientos
de maíz también se obtienen adonde se rota maíz con soja, en relación a
los resultados donde el maíz es un monocultivo. En Argentina no es común
que los productores hagan monocultivo de maíz, excepto quizás bajo riego,
pero evidencias similares en contra del monocultivo se encuentran en
Illinois EEUU. En este caso debería aplicar al menos 10 kg de N más por
ha.
-
Los costos fijos son
normalmente elevados y para disminuir su impacto se deben obtener altos
rindes. Use practicas de producción evaluadas: La eficiencia de uso del N
debe optimizarse con niveles de pH por encima de 6, y los análisis de suelo
indican un nivel optimo de P disponible para ese tipo de suelo.
-
En lo posible,
inyecte el UAN o incorpore la urea en el suelo. Para una aplicación
superficial al voleo, incorpórele dentro de los 2 o 3 días con un
cultivador o un disco. Si no fuera posible la incorporación aplique la urea
o el UAN dentro de uno o dos días de una lluvia pronosticada o riego.
-
En aplicaciones de
superficie al voleo, evite aplicar urea o UAN cuando las temperaturas sean
altas y/o el suelo esté húmedo en superficie y se está secando
rápidamente. Perdidas importantes por volatilización ocurren en estas
condiciones.
-
Divida las
aplicaciones de N. Aplique entre uno y dos tercios del total calculado para
el potencial de rinde esperado antes o durante la siembra, preferentemente
como se dijo bajo condiciones que favorezcan su incorporación al suelo. El
restante aplíquelo en bandas entre los 30 y 40 días desde la emergencia
(V-4 a V-6). Es posible también variar la cantidad de esta aplicación con
un análisis de N-NO3 en este estadio. Si el valor de N-NO3 es mayor a 20
ppm no aplique N ya que la probabilidad de respuesta será baja. Este manejo
maximizará la utilización de N por el cultivo y reducirá la chance de
perdidas significativas de N por desnitrificación o volatilización.
Planifique para un Buena Campaña
Todas las decisiones de
manejo deben tomarse en anticipación a un buen año. Seguir las mejores
practicas de manejo favorecerá el mayor margen de un buen año y lo protegerá
mejor de perdidas cuando surjan los problemas. No es posible anticiparse que
problemas específicos aparecerán en su cultivo, pero un rebote de precios lo
puede tomar mucho mejor prevenido para mejorar su potencial de rinde si parte de
una buena situación inicial.
Un trabajo reciente del
INTA Pergamino demuestra que el maíz es un cultivo de alta respuesta a la
tecnología, y en general el uso de fertilizantes no interacciona con los
distintos genotipos. Híbridos caros responden tan bien a la fertilización como
los híbridos de costo más modesto. Y los retornos son proporcionales al
capital invertido, es decir , hay paquetes tecnológicos de maíz para todos los
presupuestos.
Biblioteca
(*) Ingeniero Agrónomo, Ph. D en Ciencias del Suelo. Efectuó
su trabajo doctoral en la Universidad de Carolina del Norte (EE.UU). Se desempeñó
como Coordinador del Sub-Programa de ámbito Nacional de Manejo de suelos para
Zonas Húmedas, con sede en la Estación Experimental Pergamino.
Desde 1996, es Coordinador del Proyecto Fertilizar y editor
de la Revista Fertilizar, publicada por el proyecto. En su actividad profesional
ha publicado más de 50 artículos en revistas científicas y más de 100 de
divulgación técnica en el área de suelos y fertilización de cultivos.
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