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Manejo de una Plaga Clave de los Cultivos de Maíz,
Sorgo y Caña de Azúcar
(Diatraea saccharalis Fab.) |
Autor: Ing. Agr.
Nicolás Iannone,
EEA INTA Pergamino - Coord. Servicio Técnico de Alerta sobre Plagas
Año 2007
Su bioecología, y actual impacto en la producción
El "barrenador del tallo" Diatraea saccharalis sigue
siendo plaga clave del cultivo de maíz, aunque a partir del año 2001 viene
disminuyendo considerablemente su población año tras año. Para dar una idea
de ello podría referirse a las estimaciones de ataques de la plaga en maíz, en
referencia a situaciones promedio de la región pampeana. En este sentido, para
el período anterior al 2001 esta plaga presentaba ataques con impacto
económico en 1 de cada 2 a 5 lotes de maíz, mientras que para la última
campaña dichos ataques sólo se registraron en 1 de cada 10 a 30 lotes de
maíces convencionales.
Tal situación es resultante de una significativa
disminución de la población de Diatraea a nivel de la región pampeana, y
ésta puede verse reflejada en la variación de los niveles de capturas de
adultos de la plaga a través de los años (Gráfico 1), donde se observa
claramente la tendencia de una marcada declinación de los picos de capturas a
partir de la campaña 2001/02, acentuándose fundamentalmente en los últimos
años.
Gráfico 1
El referido fenómeno se debe principalmente, entre muchos
otros factores que siempre interactúan sobre el desarrollo de una población de
insectos, a la eliminación de la descendencia de la población de Diatraea que
ovipone sobre maíces transgénicos Bt, ya que la hembra adulta de este
lepidóptero no distingue entre maíces Bt y convencionales al depositar sus
masas de huevos. Por tal motivo, es posible inferir que esta plaga continuará
con niveles bajos durante las próximas campañas maiceras.
Independientemente de ello y considerando las pérdidas de
producción en los lotes que resulten atacados por Diatraea, para las siembras
tempranas de setiembre se presentan pérdidas promedio cercanas al 8 - 10% de la
producción (gráfico 2). En maíces tardíos de octubre las pérdidas
registradas son de alrededor del 15 - 20%, y en maíces de segunda éstas
normalmente varían del 20 al 45 % de la producción. Las pérdidas esperadas
promedio que se muestran en el gráfico 2 se refieren sólo a los lotes atacados
por la plaga.
Gráfico 2
(*) Pérdidas promedio de lotes atacados solamente
Nivel de Percepción del Problema
En cuanto a los aspectos más importantes de la
bioecología de Diatraea saccharalis fab., insecto lepidóptero (Familia:
Pyralidae) se menciona que es una plaga que afecta a gramíneas, ya que tiene
como hospederas a plantas cultivadas y silvestres como son el maíz, sorgo
granífero, caña de azúcar, trigo, arroz, sorgo de Alepo y otras gramíneas
forrajeras como Phalaris sp. y Penisetum sp.
Las mariposas aparecen en primavera e inician la primera
generación colocando oviposiciones en el maíz preferentemente en el envés de
las hojas, siempre que éste tenga 3 o más hojas. Normalmente esta primera
generación encuentra al maíz recién sembrado o en emergencia, y en estos
casos la hembra adulta prefiere oviponer sobre trigo u otras gramíneas
hospederas. La segunda generación generalmente encuentra al maíz en un estado
vegetativo bastante desarrollado o bien en estado reproductivo, según su fecha
de siembra, y es la generación que produce el mayor impacto sobre el cultivo,
siendo que las siembras muy tardías o de segunda son las menos frecuentes y
donde tendría una alta incidencia la tercera generación de la plaga.
Cada oviposición es una masa de 10-50 huevos con apariencia
escamosa y de coloración blanca cuando están recién colocados, tornando al
amarillento y finalmente al anaranjado cuando están próximos a eclosionar. El
período de huevos puede durar entre 6 y 10 días según un amplio rango de
temperaturas, aunque generalmente se cumple entre 7 y 9 días. Estudios
realizados en INTA Pergamino indican que la gran mayoría de las oviposiciones
son colocadas en el tercio medio e inferior de la planta de maíz,
registrándose entre el 50 y 60% del total en el tercio medio. Esta información
tiene particular importancia al momento de aplicar la solución insecticida.
Las larvas al nacer se dirigen hacia la axila, entre el
tallo y las vainas de las hojas. Después de 2 o 3 días atraviesan las vainas
que envuelven el tallo y se ubican entre ésta y la caña, quedando protegidas
detrás de la vaina hasta cumplir alrededor de una semana, para luego comenzar a
penetrar en el tallo donde desarrollan el resto de su vida larval produciendo
galerías. Presentan 5 estadíos larvales comprendidos en un período de
alrededor de 25 días, dependiendo de las temperaturas reinantes. Hiberna como
larva en raíces y base del tallo de plantas hospedantes, y fundamentalmente en
los tocones de rastrojos de maíz y sorgo.
Manejo y tecnología de control
El tratamiento químico de Diatraea en maíz debe realizarse
antes de que las larvas penetren en el tallo, ya que cuando están dentro del
mismo resultará inútil cualquier medida de control. Esto no significa que el
tiempo disponible para realizar las aplicaciones de insecticidas sea muy breve.
Todo lo contrario, la tecnología de control de Diatraea permite disponer para
la toma de decisión de un tiempo mayor que el que se tiene para la mayoría de
las plagas de cultivos extensivos según se analizará más adelante.
Otra característica distintiva del control de Diatraea es
que la toma de decisión se basa en el monitoreo de huevos (oviposiciones)
mientras que el manejo clásico adoptado para el control de otras plagas de
cultivos granarios propone el monitoreo de larvas como en el caso de
lepidópteros o de ninfas y adultos hemípteros, por citar las familias de
plagas más comunes de la soja. También resulta relevante a destacar que para
el control de la mayoría de otras plagas el mayor énfasis se pone en el
producto y dosis a utilizar, mientras que para el control de Diatraea tanto o
más importantes son el momento y el sistema de aplicación.
Momento de aplicación
Las generaciones de la plaga no están definidas en un
tiempo preciso, sino que sus apariciones varían por influencia de un complejo
de factores bióticos y abióticos. Por ejemplo, para el núcleo pampeano los
períodos más probables de aparición de los picos de adultos de cada una de
las generaciones son: 2da quincena de octubre y 1era
quincena de noviembre para la primera generación, 2da
quincena de diciembre a principios de enero para la segunda, y fines de enero a
mediados de febrero para la 3era generación.
La aparición de los adultos de Diatraea es detectada a
través de sus capturas en trampas de luz. Sin embargo, el uso de trampa de luz
por parte del productor no es condición necesaria para aplicar la tecnología
de control químico de Diatraea en maíz. Será suficiente con estar atento a
los "Alertas regionales" sobre la presencia de Diatraea, los cuales
son ampliamente difundidos por el INTA y otras entidades a través de medios
masivos y también en forma personalizada por correo electrónico (para recibir
los avisos de Alertas, solicitarlo a: perent@pergamino.inta.gov.ar
El Alerta sobre la presencia zonal de Diatraea tiene por
objeto indicar el momento de iniciar el monitoreo o revisión de los lotes a fin
de detectar la presencia de posturas de huevos de la plaga. La utilidad del
aviso de alerta para una zona radica en que nos permitirá ahorrar el trabajo de
monitoreo durante gran parte del ciclo del cultivo de maíz. En suma, el
monitoreo quedará circunscrito a sólo dos o tres semanas posteriores al aviso
de alerta. Esta es otra característica diferencial del manejo de Diatraea
respecto a la mayoría de las plagas de cultivos extensivos. Así por ejemplo,
para el barrenador y defoliadoras en soja existe la necesidad de efectuar
monitoreos durante todo el ciclo, mientras que para Diatraea sólo será
necesario el monitoreo del lote cuando el "sistema de alerta" indique
la presencia de la plaga en la zona y por ende el riesgo de que algunos lotes
tengan posturas o vayan a tenerla en el corto plazo.
Desde la aparición de una determinada generación de
Diatraea detectada por la captura de adultos en trampa de luz hasta la postura
de las oviposiciones en un lote, transcurre un período que puede variar desde
unos pocos días a un par de semanas. La actividad de los adultos para la
migración, cópula, y oviposición está muy influenciada por condiciones
climáticas imperantes principalmente desde las 20 hs a las 02 hs. A su vez,
después de colocada la oviposición deben pasar entre 7 y 9 días para el
nacimiento de las larvas, momento a partir del cual debe realizarse el control.
La captura de adultos en trampa de luz suele quedar muy alejada en tiempo del
momento de control, por lo cual no constituye una herramienta eficaz para la
toma de decisiones. El momento oportuno para decidir el control deberá
determinarse directamente a través del monitoreo de huevos en el lote.
Monitoreo y toma de decisión
El monitoreo de una plaga tiene por objeto medir la densidad
de la misma a fin de tomar o no la decisión de controlar según el nivel de
daño económico conocido. Simplificando, el monitoreo es una herramienta
fundamentalmente útil para decidir el control. En el caso de Diatraea, el
monitoreo tiene mayor relevancia aún porque adicionalmente cumple un rol
excluyente en la determinación del momento oportuno de aplicación. El
monitoreo de esta plaga consiste en registrar la presencia de oviposiciones en
el lote. Para ello se tomarán 10 plantas al azar (no seguidas) por zona,
evaluándose entre 4 y 6 zonas por lote siguiendo una distribución que sea
representativa.
La oviposición de Diatraea consta de una cantidad variable
de huevos, generalmente entre 10 y 50, aunque no son poco frecuentes las
oviposiciones de 60 a 80 huevos o más. Debido a una competencia
intraespecífica y al contacto del follaje entre plantas, sobre todo en maíces
con cierto grado de desarrollo, las larvas eclosionadas de una misma
oviposición o postura pueden afectar muchas plantas de la cercanía, favorecida
su dispersión a través del contacto entre las hojas.
Según estudios desarrollados por el INTA Pergamino, la toma
de decisión para el control químico de Diatraea se deberá adoptar cuando se
registre cerca de 1 oviposición cada 10 plantas, o sea con el 8 a10 % de
plantas con posturas.
Las posturas son blancas cuando están recién colocadas,
luego van tornando al amarillento, y finalmente son de color anaranjadas durante
los dos días previos al nacimiento de las pequeñas larvas. El período de
huevos se cumple entre 7 y 9 días. La coloración de las oviposiciones es de
gran importancia para elegir el momento más oportuno de aplicación. Ejemplo,
si al realizar el monitoreo se registra que las oviposiciones son blancas, se
sabrá que deberá pasar más de una semana para realizar la aplicación. Si la
mayoría de las oviposiciones son de color anaranjadas, se infiere que el grueso
de las larvas comenzará a nacer entre las 24 y 48 horas siguientes.
Considerando que las larvas penetran en el tallo a la semana de su nacimiento,
el momento oportuno de control estará dentro de los 6 días posteriores a la
detección de oviposiciones en su mayoría amarillento-anaranjadas. Por lo
tanto, el usuario podrá optar por el servicio de aplicación con la
tranquilidad de un amplio tiempo disponible.
Sistema de aplicación
Este es un punto tan crítico como el del momento de
aplicación para lograr el éxito en el control químico. Las aplicaciones
tradicionales de insecticidas resultan de una calidad normalmente deficitaria.
Esta plaga requiere asegurar la llegada del insecticida fundamentalmente a las
hojas del tercio medio e inferior de un maíz desarrollado. En una biomasa de
maíz tan densa como alta, más de 2 mts de altura, la adecuada llegada del
insecticida a dichos destinos resulta imprescindible ya que éstos coinciden con
la ubicación preferida por Diatraea para colocar las oviposiciones.
En Inta Pergamino se demostró que se puede lograr una buena
calidad de aplicación y alta eficiencia en el control de esta plaga tanto con
equipos terrestres como aéreos. Para el control de las 2da y
3era generación de Diatraea en maíz, los equipos terrestres
deben ser de alto despegue (Tipo Golondrín). Se recomienda utilizar un caudal
de alrededor de 120 -150 litros por hectárea y una presión de trabajo de 70
lb/pg2. También se consiguen excelentes resultados con la
aplicación aérea. El caudal a utilizar en las aplicaciones aéreas tiene una
importancia extrema para la llegada del insecticida al destino correcto.
Como las aplicaciones para el control de Diatraea se
realizan en verano, conviene evitar las aplicaciones aéreas entre las 10hs y
las 17hs en días soleados, porque en dicho período es muy normal que exista
una muy baja humedad relativa. La humedad ambiente por debajo del 50 – 55% es
el enemigo número uno de la aplicación aérea, ya que favorece una alta
evaporación de las microgotas que salen de los picos del avión. El normal uso
de agua como vehículo en aplicaciones bajo estas condiciones ambientales
conduce al fracaso de la calidad por evaporación del caldo y obviamente del
producto químico aplicado. En el caso contrario, o sea el de no poder evitar
que la aplicación se realice en presencia de baja humedad ambiente, resultará
necesario el agregado de aceite emulsionable al caldo a fin de evitar o
minimizar la evaporación de las gotas. Tampoco en estos casos es eficiente para
el control de Diatraea el uso de gasoil o aceite puro, ya que si bien de esta
manera se minimiza la evaporación, como se parte con un bajo volumen por
hectárea las gotas resultantes a nivel del tercio medio de la planta de maíz
serán insuficientes para el adecuado control de la plaga. Por lo tanto, para
una buena llegada de gotas dentro del cultivo es condición necesaria el uso de
alto volumen y proteger a las gotas de la evaporación. Trabajos del Inta
Pergamino han demostrado el logro de eficiencia de control cuando se usa 10
lts/ha de agua con el agregado de 2 lts/ha de aceite emulsionable.
Si bien el uso de alto volumen en la aplicación aérea
resulta clave y decisivo para el logro de un eficiente control,
contradictoriamente, el propio usuario se muestra renuente al pago de un plus
por el servicio de aplicación con volúmenes superiores a los tradicionalmente
usados para otras plagas y/o cultivos. Sin duda, ello contribuye a una muy
probable menor calidad de aplicación, tan necesaria para el éxito en el
control de esta plaga.
En el caso de otras plagas, una aplicación deficiente puede
verificarse muy rápidamente porque el remanente de isocas, chinches, pulgones,
etc se puede observar sobre el cultivo, salvándose el error con una aplicación
de repaso. El caso de Diatraea también es diferencial en este sentido, ya que
la detección de la plaga es prácticamente imposible o al menos extremadamente
dificultosa. Por lo tanto, las aplicaciones deficientes sólo podrían
corroborarse al momento de precosecha mediante la observación de perforaciones
en la caña, o sea muy tarde para remediarlas. Sin embargo, existe una manera
muy sencilla y práctica, que permite conocer casi instantáneamente la calidad
de la aplicación para el control de Diatraea: el uso de tarjetas sensibles. En
ellas quedan marcadas las gotas que han llegado a destino después de la
aplicación, pudiéndose cuantificar el número de impactos por centímetro
cuadrado. Bastará con colocar a la altura de las espigas unas pocas tarjetas
sensibles, separadas a más de 30 mts entre sí a fin de controlar diferentes
pasadas del avión. Estas tarjetas, de muy bajo costo, sin dudas constituirán
un argumento irrefutable sobre la calidad de la aplicación.
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