La Buena
Siembra
Se define como una
buena siembra aquella donde la diferencia entre la cantidad de plantas
de maíz posibles de obtener y las emergidas, es mínima, la distancia
entre ellas es uniforme y el tiempo transcurrido para emerger es el
mínimo para el conjunto de la población.
(Maroni J. y
Gargicevich A. 1998) |
Normalmente se observan
importantes diferencias entre las poblaciones de maíz programadas a la siembra
y las logradas. Estas diferencias son el efecto de varios factores, a saber:
mecánicos, biológicos, ambientales y de proceso. La manera en la cual los
agricultores intervienen relacionando dichos factores entre sí, es determinante
para un buen resultado. Hacer "bien" las cosas es indispensable para
que los errores cometidos el día de la siembra no nos persigan hasta el día de
la cosecha.
En este artículo solo
abordaremos entre los factores mecánicos, algunos conceptos de correcta
operación de la máquina sembradora. Para asegurar un buen comienzo del cultivo
de maíz proponemos poner énfasis en controlar cada uno de los puntos de
atención de la sembradora antes y durante la siembra.
Como un aporte en tal
sentido, este trabajo brinda tres herramientas destinadas a mejorar el control
de calidad del proceso en la siembra de maíz:
-
Una forma de verificación
práctica de la densidad de siembra;
-
Un procedimiento
de evaluación práctica de la distribución espacial de semillas de maíz
en el surco de siembra; y
-
Un listado ordenado
de controles a seguir para la puesta a punto de la máquina sembradora.
El costo económico
requerido para observar esta serie de recomendaciones es mínimo. Su
utilización permite mejorar la calidad de la siembra, aumentando la eficacia y
la eficiencia en el manejo en el cultivo de maíz.
La profesionalización
de la tarea de siembra es necesaria para lograr la máxima expresión del
potencial ofrecido por las tecnologías de insumos que se dispone actualmente en
Argentina. Solamente se requiere predisposición y capacidad para analizar
cuidadosamente estas cuestiones, sopesarlas y obrar en consecuencia. Hacer
bien las cosas no es necesariamente más caro, pero requiere de método!
| 1º
Herramienta |
| Verificación
Práctica de la Densidad de Siembra |
|
Pasos:
-
Realizar los
siguientes pasos de control de densidad de siembra bajo las condiciones en
las que funcionará definitivamente la sembradora: terreno, velocidad,
profundidad, tipo de semilla, etc..
-
Repetir los
controles que se detallas a continuación en cada uno de los cuerpos
sembradores, controlando el grado de uniformidad en el comportamiento de los
mismos. Realizar los ajustes necesarios en el caso de encontrar diferencias
marcadas.
-
Adecuar el mecanismo
dosificador a las características de la semilla. En sembradoras con
distribuidores mecánicos (sistemas monovalentes), elegir la placa más
adecuada verificando en forma estática el completo llenado de las
perforaciones con semillas. Optar por aquellas placas con perforaciones de
un tamaño que permita alojar con algún grado de libertad las semillas.
Evitar placas con perforaciones muy grandes (alguna perforación aloja dos
semillas), o muy chicas (alguna perforación impide el paso de las mismas).
En el caso de sembradoras con distribuidores neumáticos, elegida la placa
adecuada, posicionados los enrasadores y regulada la presión de succión
recomendada por fábrica, con la turbina en marcha y el equipo en posición
estática y elevado, verificar visualmente que todas la cribas se cargan con
una sola semillas al hacer girar la rueda de mando de los distribuidores.
-
Siguiendo las
indicaciones provistas por el fabricante de la sembradora (tablas de
regulación), combinar la selección de engranajes del tren cinemático, o
el cambio (en el caso de las sembradoras con cajas de velocidades), que
mejor corresponda para obtener la densidad de siembra recomendada para el
material a sembrar.
-
Bajo la premisa del
paso 1 y a manera de prueba, sembrar una distancia suficiente superior a la
necesaria para lograr la velocidad seleccionada de avance. Sobre una línea
de sembradas, descubrir las semillas sembradas en un tramo de 14,30 m
(cuando la separación entre líneas sea 0,70 m) ó en 19 m de surco (cuando
la siembra se realizó a 0,525 m entre líneas). (Ver tabla 1). Contar las
semillas en dicho tramo y multiplicar el valor obtenido por 1.000 para
conocer la población de semillas por hectárea. Reiterar el procedimiento
en las otras líneas de siembra comparando el comportamiento de cada cuerpo
sembrador.
Tabla 1
Metros lineales de siembra en función de las distancias entre hileras.
|
Separación entre
las líneas de siembra |
Metros lineales
en
una hectárea (*) |
Metros lineales
para el conteo de semillas que x 100 aproxima el valor de la población. |
|
0,525 m.
0,70 m. |
19.047
14.286 |
19
14,3 |
(*) Fórmula de
cálculo: m = (100 m/separación entre líneas de siembra expresada en m) x
100
Si el valor de la
población obtenido no es el deseado, deberá modificar la relación de
transmisión del tren cinemático que acciona los dosificadores, o el cambio
seleccionado, teniendo especial cuidado para los sistemas mecánicos
monovalentes, de observar el efecto de la modificación sobre la población,
dado que existe una "relación dinámica" durante la carga de las
placas establecida entre la desuniformidad en las dimensiones de las semillas y
el tamaño de los orificios de la placa. Recordemos que un aumento de la
velocidad de giro de la placa puede implicar defectos de llenados en la placa,
generando fallas de siembra por ausencia de semillas, especialmente cuando estas
son muy desuniformes en sus dimensiones.
| 2º
Herramienta |
| Evaluación
Práctica de la Distribución Espacial de las Semillas de Maíz
en la Línea de Siembra |
|
La distribución
espacial de las semillas hace referencia a la forma en que las mismas se
distribuye en el lote. El maíz tendrá una distribución espacial diferente si
las líneas de siembra están separadas a 0,70m o 0,525m. Para una misma
población, cuando la distancia entre líneas es mayor, la separación entre
plantas en menor y viceversa. La uniformidad de las distancias entre semillas,
es otro de los elementos determinantes para una buena distribución espacial de
las plantas. Una distribución uniforme de las distancias entre plantas impacta
positivamente en el rendimiento del lote, mientras que una distribución
desuniforme afecta negativamente al mismo al generarse situaciones de alta
competencia entre plantas cercanas. Establecer el grado de irregularidad en la
distancia entre planas en la línea de siembra, será un trabajo necesario para
mejorar la calidad de la siembra y el rendimiento del cultivo. Determinarlo,
permitirá iniciar la exploración de las causas que generaron dicha
distribución y corregir los defectos.
A continuación se
presenta una forma sencilla de evaluación de la calidad en la distribución de
semillas en la línea de siembra, que permite determinar cual es la mejor
condición de trabajo posible y compatible con las exigencias del caso. Si bien
sabemos que existen diferentes "variables" influyendo en la calidad de
la distribución espacial de las semillas de maíz dentro del surco (sistema
dosificador, placas de siembra, calibración de las semillas, diseño del tren
de siembra, etc.), para ejemplificar el procedimiento trabajaremos con la
"velocidad de avance" como variable de evaluación. Según sus
necesidades, Ud. podrá también con este procedimiento analizar otras variables
que afectan la distribución.
|
Pasos a seguir:
-
Efectuar todas
las regulaciones y ajustes de la máquina que sean necesarias para
obtener el mejor resultado. ( seguir los pasos desarrollados en la 1°
Herramienta).
-
En condiciones
reales de campo, efectuar una siembra a una velocidad determinada.
Reiterar la siembra a otras velocidades diferentes, identificando cada
sector para evaluar por separado (Si Ud. evalúa otra variable
distinta a la velocidad, ejecutarla en este paso).
-
Descubrir las
semillas sembradas en un tramo de 10 metros, para una misma línea de
siembra de cada una de las velocidades (o variables) ensayadas. La
búsqueda de las semillas debe hacerse cuidadosamente, moviendo
transversalmente la tierra con respecto al surco, para no originar
desplazamientos que modifiquen la distancia real entre semillas.
También será conveniente evaluar otras líneas de siembra para
conocer el comportamiento de cada cuerpo y poder compararlos entre si.
-
Medir y
registrar en una planilla cada una de las distancias entre semillas
para cada tramo bajo análisis.
-
Con los datos
recopilados, determinar para cada evaluación (línea; velocidad; u
otra variable ensayada) la población y la distribución de las
semillas. Procedimiento:
1
Calcular la distancia promedio entre las semillas.
| Distancia promedio
entre semillas = |
metros del
tramo evaluado |
|
nº de semillas
encontradas |
2
Agrupar los datos (distancias entre semillas) comprendidos entre
más-menos 1 cm de la distancia promedio antes calculada.
3
Determinar la cantidad de medidas (distancias) que se agrupan entre
más/menos 1 cm de la distancia media calculada. (ver
tabla Nº2).
4 Contar cuantos
datos integran dicho grupo.
5 Repetir esta
agrupación para más/menos 2 cm.; 3 cm. ; 4 cm. ; 5 cm. y así hasta
agrupar la totalidad
de las distancias encontradas contando la cantidad de cada grupo.
ATENCIÓN: cada
agrupación mayor debe incluir los datos de la agrupación menor.
6 Establecer el
porcentaje de datos de cada agrupación con respecto a la totalidad de
los datos
recopilados.
Fuente: Adaptado
de Maroni J. Gargicevich A. 1998 |
Ejemplo hipotético:
Evaluación de la distribución espacial de las semillas para una pruebas de
diferentes
velocidades de avance de la sembradora.
En este ejemplo, la
velocidad más alta redujo la cantidad de semillas por hectárea. Esto puede ser
corregido modificando la relación de transmisión. Si esta es la opción
válida, deberá observarse que las placas (dosificadores mecánicos
monovalente) se carguen completamente. Si la carga no es correcta, y el tamaño
de la semilla así lo admite, se podrán usar placas con perforaciones más
grandes, sin llegar a originar duplicaciones.
Agrupando los valores de
distancias entre semillas, alrededor de la distancia promedio calculada, se
obtiene la distribución de los mismos. Cuanto mayor sea la cantidad de datos
cercanos a la distancia promedio (Tabla 2), más uniforme será la
distribución.
Tabla 2
Ejemplo de agrupación de los valores de las distancias entre semillas según su
desvío respecto del valor medio - Cantidad de datos y porcentajes sobre el
total.
|
Desvíos de las
distancias encontradas respecto a la distancia promedio. (Intervalos en
±) |
Velocidad 6
km./h. |
Velocidad 8
km./h. |
|
Distancia media
entre semillas 19,2 cm. |
Distancia media
entre semillas 20,8 cm. |
|
|
Cantidad De
datos % |
Cantidad de
datos % |
|
(±) 1 cm
(±) 2 cm.
(±) 3 cm.
(±) 4 cm.
(±) 5 cm.
Mayores. |
24 46
27 52
34 65
48 92
50 96
52 100 |
17 35
22 46
30 62
43 89
44 92
48 100 |
El criterio y las
exigencias del caso permitirán decidir que velocidad elegir en relación con la
calidad de la distribución. Para este ejemplo, en la velocidad más alta
(8 km./h) el 35 % de los datos se encuentran en más, o en menos 1 cm de la
distancia promedio, mientras que a 6 km./h (más despacio) dicho porcentaje de
datos aumenta al 46% mejorando la distribución.
Esta forma de analizar
la información permite decidir más apropiadamente (para este caso) la
velocidad definitiva de siembra. Por ejemplo, considerando un desvío de
más/menos 3 cm respecto a la distancia media de separación entre semillas,
observamos que para ambas velocidades los porcentajes de datos son similares
(65% y 62%). En tal caso se puede optar por la velocidad más alta que otorga
una mayor capacidad de trabajo. La decisión dependerá del grado de precisión
que se desea alcanzar y del efecto de ésta en la situación particular de
producción que se analiza. Se plantea aquí una "negociación" entre
velocidad y la precisión que un profesional de la siembra2
siempre debe tener claro antes de trabajar.
2El conceptos
de profesionalización de la siembra debe hacerse extensivo al conjunto
de individuos que participan con algún grado de responsabilidad en el proceso
de siembra (tractorista, operador, agrónomo, administrador, etc.)
| 3º
Herramienta |
| Controles
a efectuar durante la Puesta a Punto de la Sembradora |
|
El siguiente listado
contienen los principales aspectos a controlar durante la puesta a punto del
equipo de siembra. Un sembrador profesional que se precie como tal,
revisará exhaustivamente cada uno de estos puntos antes de comenzar a sembrar
tildándolos uno por uno. Tener la costumbre de revisar metódicamente cada
punto, reducirá considerablemente el grado de error y otorgará un
"plus" de calidad en la tarea, que se traducirá comercialmente. La
inversión de tiempo y esfuerzo en esta actividad siempre será redituable.
Antes de comenzar
cualquier tipo de trabajo de puesta a punto, es imprescindible leer
detenidamente el manual de instrucciones de la máquina, asegurando su
interpretación. Se recomienda muy especialmente prestar atención a las
advertencias y normas de mantenimiento y seguridad de operación del equipo.
|
Durante la
puesta a punto del equipo de siembra, debe controlarse:
-
La presión
de inflado de los neumáticos.
-
La
nivelación longitudinal de la sembradora (altura de enganche).
-
La presión
del sistema de carga sobre los abresurcos.
-
La presión
del sistema de carga de las ruedas contactadoras y los tapadores.
-
Que la
unidad sembradora articule en sentido vertical.
-
Que las
ruedas limitadoras de profundidad apoyen firmemente sobre el suelo.
-
Que la placa
dosificadora sea adecuada para el tipo de semilla que se utilizará.
-
Que todas
las placas sean iguales para cada una de las líneas de siembra.
-
La
selección de engranajes del tren cinemático acorde a la densidad
de siembra.
-
El correcto
montaje de las partes de los sistemas dosificadores.
-
El firme
contacto con el suelo, durante la marcha, de la rueda motriz de los
dosificadores (especialmente en siembra directa).
-
Las
revoluciones por minuto de la toma de fuerza del tractor cuando
ésta acciona la turbina en sembradoras neumáticas.
-
La
coincidencia del corte de las cuchillas delanteras con los discos
abresurcos (especialmente en siembra directa).
-
Que la
profundidad de la cuchilla de corte sea igual o ligeramente superior
a la de los discos abresurcos
(especialmente en siembra directa).
-
Que no
existan rastrojos enterrados en la línea de siembra (especialmente
en siembra directa).
-
Que la
velocidad de avance del equipo coincida con la establecida como
óptima para lograr la
densidad y distribución programada para esa situación de trabajo.
-
Que
avanzando a la velocidad de trabajo, las semillas queden depositadas
a la profundidad preestablecida y en zona de suelo húmedo.
-
Que la
semilla quede en íntimo contacto con el suelo.
-
Que la
línea donde se aplica fertilizante en posición lateral, no se
superponga con la de siembra.
-
Que la dosis
de fertilizante no sea mayor a la programada cuando éste se aplica
en la misma línea de
siembra.
-
Que la
cantidad y distribución de semillas por metro lineal de surco sea
la programada (ver 2º
Herramienta: Evaluación práctica de la distribución espacial de
las semillas).
-
Que la
línea referencial del marcador de la sembradora asegure la
equidistancia de los surcos entre diferentes pasos de la máquina.
(Fuente: Maroni J.
y Gargicevich A. 1998) |
BIBLIOGRAFIA
MARONI Jorge y
GARGICEVICH Adrián. 1998. USO EFICAZ DE LAS SEMBRADORAS PARA MAIZ. Morgan
Mycogen.
Biblioteca