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Fósforo y Azufre en el Cultivo de Maíz |
Autor: Dr.
Fernando O. García, INPOFOS/PPI/PPIC Cono Sur
Av. Santa Fe 910 - (B1641ABO) Acassuso - Argentina
El rendimiento de maíz
está determinado principalmente por el número final de granos logrados por
unidad de superficie, el cual es función de la tasa de crecimiento del cultivo
alrededor del período de floración (Andrade et al., 1996). Por lo tanto, para
alcanzar altos rendimientos, el maíz debe lograr un óptimo estado fisiológico
en floración: cobertura total del suelo y alta eficiencia de conversión de
radiación interceptada en biomasa. La adecuada disponibilidad de nutrientes,
especialmente a partir del momento en que los mismos son requeridos en mayores
cantidades (aproximadamente 5-6 hojas desarrolladas), asegura un buen
crecimiento foliar y una alta eficiencia de conversión de radiación
interceptada.
El diagnóstico de la
fertilización del cultivo implica conocer las necesidades nutricionales para
alcanzar un rendimiento objetivo y la capacidad del suelo de proveer esos
nutrientes en la cantidad y el momento adecuado. Los requerimientos y
extracción en grano de los macronutrientes nitrógeno (N), fósforo (P) y
potasio (K) para distintos niveles de producción de maíz se indican en la
Tabla 1.
Tabla 1. Requerimientos
y extracción en grano de nitrógeno (N), fósforo (P) y potasio (K) para
distintos rendimientos de maíz.
|
Rendimiento |
Absorción en planta |
Extracción en grano |
| |
N |
P |
K |
N |
P |
K |
|
kg/ha |
--------------- kg/ha
--------------- |
--------------- kg/ha
--------------- |
|
6000 |
132 |
24 |
114 |
87 |
18 |
24 |
|
9000 |
198 |
36 |
171 |
131 |
27 |
36 |
|
12000 |
264 |
48 |
228 |
174 |
36 |
48 |
El índice de cosecha
(extraído/absorbido) de N y P es elevado, del 65-75%, mientras que para K es
mucho menor, 20-25%. En términos de fertilizante, con rendimientos de 9000
kg/ha se exportan del sistema el equivalente a 232 kg/ha de urea más 135 kg/ha
de fosfato diamónico más 72 kg/ha de cloruro de potasio. Los requerimientos de
nutrientes secundarios (azufre, calcio y magnesio) y micronutrientes (cobre,
manganeso, zinc, boro, hierro) se indican en la Tabla 2.
Tabla 2. Requerimientos
de nutrientes secundarios y micronutrientes del cultivo de maíz para producir
una tonelada de grano.
|
Azufre |
Calcio |
Magnesio |
Cobre |
Manganeso |
Zinc |
Boro |
Hierro |
|
-------------- kg/ton
--------------- |
-----------------------------
g/ton ---------------------------- |
|
4 |
3 |
3 |
13 |
189 |
53 |
20 |
125 |
En general, los suelos
de la región pampeana argentina presentan deficiencias de N y P. En los
últimos años, se han observado deficiencias de azufre (S) y, en algunas zonas,
deficiencias de ciertos micronutrientes, como resultado de la intensificación
de la agricultura (mayores rendimientos y reducción de períodos bajo pastura).
En este artículo se discuten resultados de algunas experiencias de
fertilización fosfatada y azufrada en el cultivo de maíz.
Fósforo
La respuesta de los
cultivos a la fertilización fosfatada depende del nivel de P disponible en
suelo, pero también es afectada por factores del suelo, del cultivo y de manejo
del fertilizante. Entre los factores del suelo, se destacan la textura, la
temperatura, el contenido de materia orgánica y el pH; mientras que entre los
del cultivo deben mencionarse los requerimientos y el nivel de rendimiento.
El diagnóstico de la
fertilización fosfatada se basa en el análisis de muestras de suelo del
horizonte superficial utilizando un extractante adaptado a los suelos del área
en evaluación. En la región pampeana, en general, el extractante utilizado es
Bray 1 (Bray y Kurtz, 1945).
La dosis recomendada
depende del nivel de P Bray, del rendimiento esperado, de la relación de
precios grano/fertilizante y del criterio de recomendación del laboratorio y/o
asesor. Respecto a este último aspecto, debe tenerse en cuenta que existen dos
criterios de recomendación: el de suficiencia y el de reconstrucción y
mantenimiento. El criterio de suficiencia pretende satisfacer los requerimientos
del cultivo a implantar mientras que el de reconstrucción y mantenimiento
también incluye aportes para mejorar el nivel de P disponible en el suelo.
Investigaciones
conducidas durante la década del 80 encontraron relaciones significativas entre
el nivel de P disponible a la siembra y la respuesta a la fertilización
fosfatada en maíz. Senigagliesi et al. (1984) y Darwich (1984)
determinaron umbrales críticos de P Bray 1 de 10 ppm y 12 ppm, respectivamente,
por debajo de los cuales las respuestas a la fertilización eran significativas.
Las respuestas obtenidas fueron de hasta 2000 kg/ha para lotes con baja
disponibilidad de P con aplicaciones de 100-120 kg/ha de fosfato diamónico.
Estas respuestas se reducían a 500-600 kg/ha si ocurrían déficits hídricos
en el período crítico pre-floración a floración.
Los cambios producidos
en la tecnología del cultivo en los últimos años en cuanto a manejo del
suelo, híbridos, fechas de siembra, densidad y manejo del agua, requieren de la
actualización de los métodos de diagnóstico. Durante las campañas 1994/95,
1995/96 y 1996/97, se llevaron a cabo 11 ensayos de fertilización fosfatada en
la región serrana del sudeste de la Provincia de Buenos Aires: siete bajo
secano y cuatro con riego suplementario. A pesar de la variabilidad en
disponibilidad de agua entre las tres campañas, las respuestas se asociaron con
el P disponible en pre-siembra (García et al., 1997). La Fig. 1 muestra
los rendimientos promedio para los ensayos agrupados de acuerdo al nivel de P
disponible para los tratamientos testigo, con P (100-120 kg/ha de fosfato
diamónico, FDA, o superfosfato triple, SFT), con N (200 kg/ha de urea) y con N
y P (100-120 kg/ha de FDA más 200 kg/ha de urea). En los 8 ensayos con menos de
15 ppm de P disponible (P disponible promedio = 8 ppm), se observaron respuestas
promedio de 790 kg/ha con respuestas significativas en 7 de los 8 ensayos. El
grupo de tres ensayos con mas de 15 ppm de P disponible (P disponible promedio =
30 ppm), mostró respuestas significativas en sólo uno de ellos.
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Fig. 1.
Rendimientos promedio de maíz en ocho ensayos con menos de 15 ppm de P
disponible y en tres ensayos con más de 15 ppm de P disponible. Unidad
Integrada EEA INTA - Facultad Ciencias Agrarias, Balcarce, 1994-96
(García et al., 1997). |
En general, en suelos
con niveles de P disponible menores de 15 ppm, fertilizaciones de 90-100 kg/ha
de SFT o FDA resultan en respuestas promedio de 800 kg/ha. En cultivos bajo
riego se han observado respuestas significativas con niveles de P disponible de
hasta 18-20 ppm. La Tabla 3 muestra la recomendación de fertilización
fosfatada para los suelos del área de acuerdo al nivel de P Bray y rendimiento
esperado (Echeverría y García, 1998). Estas recomendaciones incluyen, en forma
parcial, el criterio de reconstrucción para los niveles muy bajos de P
disponible, y de mantenimiento para niveles de P disponible superiores a los 16
mg/kg.
En el norte de Buenos
Aires, Melgar y Caamaño (1997) evaluaron la respuesta a la fertilización
fosfatada en cinco sitios con niveles medios a altos de P disponible,
encontrando respuestas significativas al agregado de P en tres sitios. Las
respuestas promedio a la aplicación de 30 kg/ha de P2O5
fueron de 850 y 1820 kg/ha para los tratamientos sin N y con 120 kg/ha de N,
respectivamente. Con el agregado de 60 kg/ha de P2O5, las
respuestas promedio fueron de 1650 y 1970 kg/ha para 0 y 120 kg/ha de N,
respectivamente. Estos resultados demuestran un aspecto importante a tener en
cuenta al decidir la fertilización del cultivo que es la de considerar todos
los nutrientes limitantes para el rendimiento.
Tabla 3. Recomendaciones
de fertilización fosfatada para maíz según nivel de P Bray y rendimiento
esperado (Echeverría y Garcia, 1998).
|
Rendimiento |
Concentración de P disponible en el suelo (mg/kg) |
|
|
Menos 5 |
5-7 |
7-9 |
9-11 |
11-13 |
13-16 |
16-20 |
|
Ton/ha |
kg P2O5/ha |
|
5 |
59 |
48 |
43 |
39 |
35 |
30 |
|
|
6 |
65 |
54 |
50 |
45 |
41 |
37 |
26 |
|
7 |
71 |
60 |
56 |
51 |
47 |
43 |
32 |
|
8 |
77 |
66 |
62 |
57 |
53 |
49 |
38 |
|
9 |
83 |
72 |
68 |
63 |
59 |
55 |
44 |
|
10 |
89 |
78 |
74 |
70 |
65 |
61 |
50 |
|
11 |
95 |
84 |
80 |
76 |
71 |
67 |
56 |
|
12 |
101 |
90 |
86 |
82 |
77 |
73 |
62 |
|
13 |
107 |
97 |
92 |
88 |
83 |
79 |
68 |
|
14 |
114 |
103 |
98 |
94 |
90 |
85 |
74 |
La aplicación de los
fertilizantes fosfatados debe hacerse a la siembra o antes de la siembra de
manera tal que el P esté disponible para el cultivo desde la implantación. La
reducida movilidad del ión ortofosfato y la retención (fijación, adsorción e
inmovilización) del fertilizante fosfatado en el suelo requiere de la
aplicación localizada del mismo, especialmente en suelos de bajo contenido de P
disponible y en siembras tempranas (Randall y Hoeft, 1988). En ensayos
realizados en cultivos de maíz bajo siembra directa en el sudeste bonaerense
durante la campaña 1997/98, la aplicación en bandas superó a la aplicación
al voleo en suelos con bajo nivel de P disponible (Tabla 4); mientras que con
niveles de P disponible medios (P Bray=15-16 ppm) no se observaron diferencias
entre las formas de aplicación.
Tabla 4. Rendimientos de
maíz según dosis y método de fertilización fosfatada. En todos los
tratamientos se aplicaron 120 kg/ha de N. Ensayo El Tabaré, Necochea, P Bray
8.6 ppm. Campaña 1997/98 (F. García y col., com. pers.).
|
Dosis de P2O5 |
Método de aplicación |
Rendimiento |
|
kg/ha |
|
kg/ha |
|
0 |
|
8482 bc# |
|
25 |
Voleo |
7973 c |
|
50 |
Voleo |
9807 ab |
|
100 |
Voleo |
9626 ab |
|
25 |
Línea |
10364 a |
|
70 |
Línea |
10788 a |
|
LSD (5%) |
|
1358 |
# Rendimientos seguidos
por la misma letra no difieren significativamente al nivel del 5% de
probabilidad.
Azufre
En los últimos años se
han observado respuestas a la fertilización azufrada en numerosos cultivos
(maíz, soja, trigo, canola, alfalfa, pasturas) en la región pampeana,
principalmente en el oeste de Buenos Aires-este de La Pampa y en la zona
centro-sur de Santa Fe y norte de Buenos Aires. En la zona Oeste, las respuestas
a S se relacionan con el bajo nivel de materia orgánica del suelo (<2-2.5%)
y disponibilidad de S, y los altos rendimientos que se han obtenido en los
últimos años (Díaz Zorita, 1998; Ventimiglia et al.,1998). En la zona Norte,
las respuestas se observan en suelos degradados, con muchos años de agricultura
continua (especialmente soja), y con cultivos de alta producción con
fertilización nitrogenada y fosfatada (Martínez y Cordone, 1998).
En el Centro-Sur de
Santa Fe y Sudeste de Córdoba, Martínez y Cordone (1999) encontraron
respuestas significativas y económicas a la fertilización azufrada de maíz en
seis de un total de siete ensayos exploratorios realizados en ambientes
considerados de buena productividad (Fig. 2). El resultado neto económico
(ingreso adicional menos costo adicional) de la fertilización azufrada varió
entre 17 y 177 $/ha para los seis sitios con respuesta.
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Fig. 2.
Rendimiento de maíz con aplicaciones de nitrógeno y fósforo y de
nitrógeno, fósforo y azufre en siete ensayos exploratorios del
Centro-sur de Santa Fe y Sudeste de Córdoba. Fuente: UEEA INTA Casilda
- Martínez y Cordone (1999). |
La Fig. 3 muestra los
resultados de dos ensayos realizados durante la campaña 1998/99 en el Sur de
Santa Fe (Teodelina y María Teresa, Depto. Gral. López) sobre suelos
Hapludoles (Juan y Agustín Avellaneda y col., com. pers.). Las respuestas a la
fertilización azufrada fueron significativas en el ensayo de San Marcelo
(Teodelina), 826 kg/ha, pero no en Betania (Maria Teresa), 248 kg/ha, a pesar de
observarse niveles bajos de disponibilidad de S-sulfatos a la siembra en ambos
sitios. Las diferencias en las respuestas podrían atribuirse a las diferentes
historias agrícolas de los lotes (años de agricultura, rendimientos de
cultivos previos).
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Fig. 3.
Rendimiento de maíz con distintos tratamientos de fertilización en dos
ensayos realizados en 1998/99 en María Teresa (Betania) y Teodelina
(San Marcelo), Prov. de Santa Fe. La disponibilidad de S-sulfatos a la
siembra era de 27-28 kg/ha a 0-40 cm de profundidad en ambos sitios
(Juan y Agustín Avellaneda y col., com. pers.). |
La obtención de
máximos rendimientos económicos en cultivos de maíz depende de la adecuada
nutrición del cultivo. Los resultados presentados indican que tanto fósforo
como azufre deben ser tenidos en cuenta al evaluar las necesidades de
fertilización del cultivo. Para el caso de fósforo, las investigaciones
realizadas permiten diagnosticar la fertilización utilizando el análisis de
suelo y el rendimiento esperado. Investigaciones en curso permitirán establecer
sistemas de diagnóstico y pautas de manejo (dosis, fuentes, momentos y métodos
de aplicación) para la fertilización azufrada.
Referencias
Andrade F., A. Cirilo,
S. Uhart y M. Otegui. 1996. Ecofisiología del cultivo de maíz. Editorial La
Barrosa-Dekalb Press.
Bray R. y L.T. Kurtz.
1945. Determination of total, organic and available forms of phosphorus in
soils. Soil Sci. 59:39-45.
Darwich N. 1984.
Tecnología disponible para el cultivo de maíz en la zona sudeste de la
Provincia de Buenos Aires. EEA INTA Balcarce.
Díaz Zorita M. 1998.
Azufre: Balanceando la formula con otros nutrientes. Fertilizar, No. Esp.
Pasturas, pp. 16-17.
Echeverría H. y F.
Garcia. 1998. Guía para la fertilización fosfatada de trigo, maíz, girasol y
soja. Boletín Técnico No. 149. EEA INTA Balcarce.
García F., K. Fabrizzi,
M. Ruffo y P. Scarabicchi. 1997. Fertilización nitrogenada y fosfatada de maíz
en el sudeste de Buenos Aires. Actas VI Congreso Nacional de Maíz. AIANBA.
Pergamino, Buenos Aires, Argentina.
Martínez F. y G.
Cordone. 1998. Fertilización azufrada en soja. Jornadas de Azufre. UEEA INTA
Casilda, Septiembre 1998. Casilda, Santa Fe, Argentina
Martínez F. y G.
Cordone. 1999. Respuesta del maíz a la fertilización azufrada en franjas
exploratorias. Evaluación de la producción física y de la viabilidad
económica. Revista "Para mejorar la producción", No. 10. Maíz. EEA
INTA Oliveros, Santa Fe, Argentina
Melgar R. y A. Caamaño.
1997. Fertilización nitrogenada, fosfatada y azufrada. Revista Agromercado.
Cuadernillo de Maíz. Año II No. 12. p. 14-15.
Randall G. y R. Hoeft.
1988. Placement methods for improved efficiency of P and K fertilizers: A
review. J. Prod. Agric. 1:70-79.
Senigagliesi C., R.
García y M.L. de Galetto. 1984. Evaluación de la respuesta del maíz a la
fertilización nitrogenada y fosfatada en el área centro-norte de Buenos Aires
y sur de Santa Fe. III Congreso Nacional de Maíz. AIANBA. Pergamino.
Ventimiglia L., H. Carta
y S. Rillo. 1998. Azufre: Para comenzar a pensar. Agromercado, No. XXI.
Cuadernillo de Trigo.
Biblioteca
(*) Director Regional del Instituto de la Potasa y el Fósforo
(INPOFOS) para el Cono Sur desde Mayo 1998. INPOFOS Cono Sur es la oficina
regional del Potash and Phosphate Institute (PPI) y el Potash and Phosphate
Institute of Canada (PPIC).
Previamente, Investigador en Fertilidad y Manejo de Suelos
del Departamento Agronomía de la EEA INTA Balcarce y Profesor Invitado de la
Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Mar del Plata.
Ingeniero Agrónomo (UBA), 1980. Master of Science
(Fertilidad de Suelos), Kansas State University (EEUU), 1989. Ph.D. (Microbiología
y Fertilidad de Suelos), Kansas State University (EEUU), 1992.
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