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Avances en Investigación y Experimentación en
Fertilización de Cultivos Extensivos en Argentina |
Autor: Dr. Fernando O.
García, INPOFOS/PPI/PPIC Cono Sur
Av. Santa Fe 910 - (B1641ABO) Acassuso - Argentina
Trabajo presentado en la
Tercera Conferencia Fertilizantes Cono Sur organizada por British Sulphur Pub.
Punta del Este (Uruguay), 26-28 Noviembre 2000.
Resumen
El consumo de fertilizantes en Argentina se ha incrementado
notablemente en los últimos 10 años, pasando de 325.000 ton en 1991 a mas de
1.600.000 ton en 1999. Sin embargo, el balance de nutrientes sigue siendo
negativo para los suelos de la Región Pampeana, principal zona de producción
de cereales y oleaginosas. Estimaciones recientes indican niveles de reposición
del orden del 29% para nitrógeno (N), 53% para fósforo (P) y menos del 1% para
potasio (K), siendo prácticamente nulas para otros nutrientes esenciales.
Investigaciones y experiencias previas han generado
metodologías de diagnóstico para la fertilización nitrogenada en trigo y
maíz, pero el grado de adopción de las mismas es muy variable. Los modelos de
simulación de crecimiento y desarrollo de cultivos se presentan como una
alternativa interesante para el diagnóstico de las necesidades de N.
Estudios sobre el diagnóstico de la fertilización
fosfatada han permitido establecer y/o actualizar los niveles críticos de P en
suelo (Bray 1) para soja, maíz, trigo y alfalfa. El efecto residual de P ha
sido evaluado en suelos francos del sudeste de Buenos Aires, obteniéndose
eficiencias de uso del P aplicado del orden de 111 kg trigo/kg P en una
secuencia de siete años de trigo continuo.
La deficiencia de S observada en suelos degradados o de bajo
nivel de materia orgánica ha resultado en respuestas significativas en soja,
maíz, trigo, colza, alfalfa y pasturas en diversas zonas de la región
pampeana. Las aplicaciones de S resultan rentables cuando se han cubierto las
deficiencias de N y/o P (fertilización balanceada). El diagnóstico de la
fertilización azufrada esta siendo estudiado por diversos grupos de
investigación.
Si bien los suelos pampeanos presentan contenidos elevados
de K en suelos, se han obtenido resultados positivos con cloruro de potasio en
algunos experimentos, por lo que se han establecido nuevas evaluaciones
exploratorias en trigo y maíz. Investigaciones en curso en el área de
producción de caña de azúcar en Tucumán muestran deficiencias de K y
respuestas significativas a la aplicación del nutriente. En suelos deficientes
de Corrientes se han iniciado experiencias de fertilización potásica en soja
en el marco del proyecto de desarrollo del cultivo coordinado por INTA y AACREA.
En cuanto a otros nutrientes, se han observado respuestas a
fertilizaciones balanceadas en trigo y alfalfa. Las experiencias con boro (B),
el micronutriente mas estudiado, en girasol y alfalfa en el oeste de la región
pampeana y centro de Santa Fe indican respuestas significativas a la
fertilización. En maíz se reportaron respuestas a la aplicación de zinc (Zn)
en Córdoba y Buenos Aires.
Entre los nuevos desafíos que enfrenta el desarrollo de la
fertilización en Argentina, debe tenerse en cuenta el marcado incremento de la
superficie bajo siembra directa (SD), lo cual requiere del estudio de la
dinámica y manejo de los nutrientes bajo este sistema. El manejo de nutrientes
sitio-específico ha comenzado a evaluarse a partir de la adopción de
tecnologías de la "agricultura de precisión".
La continuación y expansión de los programas de difusión
y capacitación y el desarrollo de las investigaciones necesarias permitirán
mejorar el balance de nutrientes de los suelos y el resultado físico y
económico de las empresas agropecuarias.
El consumo de fertilizantes en Argentina se ha incrementado
notablemente en la última década, pasando de 325.000 ton en 1991 a más de
1.600.000 ton en 1999 (Fig. 1). La mayor parte de este incremento se ha dirigido
a cultivos extensivos de la Región Pampeana; sin embargo, el balance de
nutrientes continua siendo marcadamente negativo para los suelos del área (Fig.
2). Estimaciones recientes indican niveles de reposición en los cuatro cultivos
principales (trigo, maíz, soja y girasol) del orden del 29% para nitrógeno
(N), 53% para fósforo (P) y menos de 1% para potasio (K), siendo prácticamente
nulos para otros nutrientes esenciales. La baja reposición de nutrientes ha
llevado a una disminución considerable de la fertilidad nativa de los suelos
con lo cual, la fertilización se convierte en una práctica indispensable para
alcanzar rendimientos rentables.
El objetivo de este escrito es discutir algunos avances en
el conocimiento de la fertilización de cultivos extensivos en Argentina con
especial énfasis en la Región Pampeana Argentina.
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Fig. 1. Consumo aparente de fertilizantes en
Argentina.
Período 1991-1999. Fuente: Ing. Mario Medana, SENASA-SAGPyA. |
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Fig. 2. Exportación en granos y consumo aparente de
N, P y K en maíz,
trigo, girasol y soja en Argentina en la campaña 1999/00. La
exportación
de nutrientes en grano fue estimada a partir de la producción total y
la
concentración promedio de nutrientes en grano. Elaborado a partir
de
información de SAGPyA y el Proyecto INTA Fertilizar. |
Nitrógeno
En general, N y P son los nutrientes mas comúnmente
deficientes para los cultivos de la Región Pampeana (Fig. 3) y, por lo tanto,
han sido los más estudiados (Ref. 1,2,3,4,5). Tanto para trigo como para maíz,
se han desarrollado métodos de diagnóstico para determinar las necesidades de
N que incluyen: 1) balances de N simplificados a escala regional y/o zonal (Ref.
1), 2) análisis de N-nitratos del suelo en pre-siembra (Ref. 3) o en estados
vegetativos (Ref. 6,7), 3) análisis de nitratos en pseudotallos (trigo) (Ref.
8,9) y tallos (maíz) (Ref. 10) en estados vegetativos, y 4) determinación del
índice de verdor de las hojas utilizando el Minolta SPAD 502 (Ref. 11). Estas
metodologías se pueden utilizar simultáneamente para alcanzar un diagnóstico
mas preciso. El grado de adopción por parte de técnicos y productores de estos
sistemas de diagnóstico es bastante variable según la zona y cultivo.
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Fig. 3. Rendimientos de trigo testigo y fertilizado
con N y P.
Promedios de nueve sitios de ensayos de AAPRESID. Campaña
1999/00. Fuente: Ambrogio et al. (Ref. 28). |
Trabajos recientes incluyen el uso de modelos de simulación
de crecimiento y rendimiento (i. e., Ceres Maiz, Ceres Trigo), para determinar
las necesidades de N integrando los factores de suelo, clima y manejo que
afectan la dinámica del N y el crecimiento y rendimiento del cultivo (Ref.
12,13,14). Estos modelos permiten evaluar diferentes escenarios climáticos a
partir de series históricas, obteniéndose probabilidades de ocurrencia de
rendimientos y respuesta a la fertilización nitrogenada. Con esta información,
el productor puede estimar niveles de riesgo y resultados económicos. La Tabla
I muestra los resultados físicos y económicos de tres planteos de
fertilización nitrogenada para dos precios de trigo en el norte de la provincia
de Buenos Aires con una probabilidad de ocurrencia del 80% (Ref. 15). La
calibración y validación de estos modelos en las distintas áreas de
producción de trigo y maíz permitirá un mejor diagnóstico de la
fertilización nitrogenada.
Tabla I Resultados físicos y económicos de tres planteos
de fertilización nitrogenada para dos precios de grano de trigo en el norte de
la provincia de Buenos Aires (Argentina), utilizando modelos de simulación con
una probabilidad de ocurrencia del 80%. Fuente: AACREA (Ref. 15).
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|
Sin
aplicación |
Intensivo
Medio |
Intensivo
Alto |
|
N en
suelo (kg/ha) |
70 |
110 |
150 |
|
Rendimiento
esperado (kg/ha) |
3660 |
4310 |
4755 |
|
Dosis
de Urea (kg/ha) |
0 |
80 |
160 |
|
Trigo
a 110 $/ton - Neto de 89.7 $/ton |
|
Margen
Bruto ($/ha) |
162 |
203 |
230 |
|
Margen
Neto ($/ha) |
102 |
143 |
170 |
|
Costo
por tonelada de trigo producida ($/ton) |
62 |
60 |
54 |
|
Diferencia
con Precio Neto ($/ton) |
27.7 |
29.8 |
35.4 |
|
Trigo
a 80 $/ton - Neto de 60.6 $/ton |
|
Margen
Bruto ($/ha) |
54.8 |
78.1 |
89.15 |
|
Margen
Neto ($/ha) |
-5.2 |
18.1 |
29.15 |
|
Costo
por tonelada de trigo producida ($/ton) |
62 |
60 |
54 |
|
Diferencia
con Precio Neto ($/ton) |
-1.42 |
0.7 |
6.34 |
Fósforo
Las necesidades de fertilización fosfatada se determinan a
partir del análisis de P disponible en la capa superficial en pre-siembra,
generalmente utilizando el extractante Bray 1. Investigaciones recientes han
permitido estimar y/o actualizar niveles críticos de P disponible para soja,
maíz, trigo y alfalfa por debajo de los cuales la fertilización fosfatada
constituye una práctica rentable.
Para el caso de soja, el cultivo de mayor importancia en el
país, la fertilización fosfatada resulta en respuestas económicas con niveles
de P disponible (Bray 1) en pre-siembra menores a 12 mg/kg tanto en cultivos de
secano y bajo riego (Fig. 4 y 5) (Angel Berardo y colaboradores, comunicación
personal).
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Fig. 4. Respuesta a la aplicación de 50-60 kg/ha de
fosfato diamónico o
superfosfato triple en suelos de contenidos variables de P Bray.
Promedios
de 12 ensayos realizados por INTA y la Facultad de Agronomía (UBA)
en
Buenos Aires y Santa Fe en el período 1995-99. La zona clara de las
barras
indica el costo de aplicación estimado en 125 kg/ha de soja y la zona
oscura
indica el beneficio promedio obtenido. |
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Fig. 5. Rendimientos y respuestas a la fertilización
fosfatada en soja bajo
distintos niveles de disponibilidad de P en suelo (P Bray 1) en
condiciones
de riego y secano en el sudeste de la provincia de Buenos Aires.
Dosis
22 kg P/ha. Campaña 1999/00. Fuente: Angel Berardo y
colaboradores,
Unidad Integrada EEA INTA-FCA Balcarce. |
En maíz, se han encontrado respuestas significativas con
niveles de disponibilidad menores de 20 mg/kg P Bray en suelos del sudeste
bonaerense (Fig. 6) (Ref. 16) y respuestas lineales de 8.4 kg/ha de maíz por kg
de fosfato diamónico aplicado con dosis de hasta 200 kg/ha de fertilizante en
suelos deficientes (10 mg/kg P Bray) de 9 de Julio (Buenos Aires) (Luis
Ventimiglia y colaboradores, comunicación personal). Los niveles críticos de P
Bray se han estimado en 16-19 mg/kg para cultivos de secano y en 20-22 mg/kg
para cultivos bajo riego, considerando aplicaciones de 100 kg/ha de fosfato
diamónico que resultan en respuestas mayores a 500 kg de maíz por ha.
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Fig. 6. Rendimientos y respuestas a la fertilización
fosfatada en maíz bajo
distintos niveles de disponibilidad de P en suelo (P Bray 1) en 1997/98
y
1999/00 en el sudeste de la provincia de Buenos Aires. Dosis de 22 kg
P/ha.
Fuente: Angel Berardo y colaboradores, Unidad Integrada EEA
INTA-FCA
Balcarce 16. |
En trigos de alta producción en el sudeste bonaerense, las
respuestas a la fertilización fosfatada son rentables con niveles de P
disponible menores de 20 mg/kg (Fig. 7) (Ref. 17). En alfalfa, los suelos
deficientes muestran respuestas lineales a la aplicación de hasta 100 kg/ha de
P (equivalente a 500 kg/ha de superfosfato triple de calcio) (Ref. 18). Estas
respuestas a P en alfalfa también han sido observadas en el oeste de Buenos y
el centro de Santa Fe, indicándose un nivel crítico de P disponible en el
suelo de 25 mg/kg (Bray 1) (Ref. 19,20).
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Fig. 7. Rendimientos y respuestas a la fertilización
fosfatada en trigo bajo
distintos niveles de disponibilidad de P en suelo (P Bray 1) en el
sudeste
de la provincia de Buenos Aires. Dosis de 22 kg P/ha. Promedios de
dos
años (1996/97 y 1997/98). Fuente: Angel Berardo y colaboradores,
Unidad Integrada EEA INTA-FCA Balcarce (Ref. 17). |
Evaluaciones del efecto residual de P en secuencias de trigo
continuo durante siete años en el sudeste de Buenos Aires han permitido estimar
eficiencias de uso de superfosfato triple o fosfato diamónico de hasta 22 kg
trigo por kg de fertilizante aplicado (Ref. 21). Estas eficiencias resultan en
beneficios del orden de 310 a 340 $/ha (Tabla II). En la campaña 1999/00, se
inició un ensayo de evaluación de la residualidad de la fertilización
fosfatada en suelos franco-arenosos de 9 de Julio (Buenos Aires) en un trabajo
conjunto de INTA, la Facultad de Agronomía (UBA) e INPOFOS Cono Sur.
Tabla II Respuesta Acumulada, Eficiencia de Uso y Resultados
Económicos de Distintos Esquemas de Fertilización Fosfatada en una Secuencia
de Trigo Continuo durante Siete Años en el Sudeste de Buenos Aires. Fuente:
Berardo y Grattone (Ref. 21)
|
Dosis
P |
Dosis
Total Fertilizante |
Respuesta
Acumulada |
Eficiencia
de uso |
|
kg/ha
de P |
kg/ha
de fertilizante |
kg/ha |
kg/kg
P |
kg/kg
fertilizante |
|
44 # |
220 |
4887 |
111 |
22.2 |
|
88 # |
440 |
6080 |
69 |
13.8 |
|
11R ## |
385 |
5456 |
71 |
14.2 |
|
22R ## |
720 |
9216 |
64 |
12.8 |
|
Trigo
a 100 $/ton - Neto de 80 $/ton |
|
Dosis
P |
Dosis
Total Fertilizante |
Costo
### |
Ingreso |
Beneficio |
|
kg/ha
de P |
kg/ha
de fertilizante |
$/ha |
$/ha |
$/ha |
|
44 # |
220 |
74.8 |
391.0 |
316.2 |
|
88 # |
440 |
149.6 |
486.4 |
336.8 |
|
11R ## |
385 |
130.9 |
436.5 |
305.6 |
|
22R ## |
720 |
261.8 |
737.3 |
475.5 |
# Dosis única de P al
inicio de la secuencia de siete años
## R indica dosis de P anual en cada uno de los siete años
### Fertilizante fosfatado a 1.7$/kg P, equivalente a fosfato diamónico de 340
$/ton.
Azufre
Las deficiencias de azufre (S) se han generalizado en
numerosas áreas de la región pampeana en los últimos años, fundamentalmente
en suelos degradados del sur de Santa Fe, sudeste de Córdoba y norte de Buenos
Aires, y en suelos con bajo nivel de materia orgánica del centro y oeste de
Buenos Aires, sur de Córdoba y este de La Pampa. Se han reportado respuestas
significativas en cultivos de soja, maíz, trigo, colza, alfalfa y pasturas
(Ref. 22,23,24).
Las aplicaciones de S resultan rentables cuando se han
cubierto las deficiencias de N y/o P. La Tabla III muestra los resultados de dos
ensayos de fertilización PS en soja donde se observan los resultados positivos
del manejo balanceado de nutrientes. Diversos grupos de
investigación/experimentación están evaluando metodologías de diagnóstico
de la fertilización azufrada dado que, hasta el presente, los resultados
obtenidos con el análisis de S de sulfatos en pre-siembra han sido erráticos.
Tabla III Rendimientos de soja con distintos tratamientos de
fertilización fosfatada y azufrada en ensayos realizados en Junín (Buenos
Aires) (Ref. 25) y Teodelina (Santa Fe) (Ref. 26)
|
Tratamiento |
Junín |
Teodelina |
|
-----
kg/ha ----- |
|
Testigo |
2604 |
3913 |
|
P |
2883 |
- |
|
S |
2596 |
4252 |
|
PS |
3272 |
4535 |
A partir de la información disponible de respuesta a la
aplicación de P y S en soja, se puede estimar el impacto potencial de la
fertilización PS a nivel país (Tabla IV). Considerando un área total sembrada
de 8 millones de ha de soja y un área potencial con respuesta a P y/o S del 50%
(4 millones de ha), el beneficio estimado sería de 28 millones de pesos. Para
este análisis, se considero que una dosis de fertilizante fosfatado y/o
azufrado de 100 kg/ha, con un precio ponderado de $280/ton, resulta en un
incremento de rendimiento de 200 kg/ha de soja a un precio de grano de $175/ton.
Tabla IV Impacto potencial de la fertilización PS en soja
en Argentina
|
1 |
Area
sembrada (ha) |
8
millones |
|
2 |
Area
con respuesta potencial a P/S (ha) |
4
millones |
|
3 |
Aumento
promedio de rendimiento (ton/ha) |
0.2 |
|
4
(2*3) |
Aumento
en producción total (ton) |
0.8
millones |
|
5 |
Precio
grano ($/ton) |
175 |
|
6
(4*5) |
Ingreso
total esperado ($) |
140
millones |
|
7 |
Dosis
fertilizante (ton/ha) |
0.1 |
|
8 |
Costo
fertilizante ($/ton) |
280 |
|
9
(2*7*8) |
Costo
total ($) |
112
millones |
|
10
(6-9) |
Beneficio
esperado ($) |
28
millones |
Potasio
Los suelos pampeanos presentan originalmente una alta
disponibilidad de K. La continua extracción del nutriente y la falta de
reposición resultará en la disminución de K disponible, especialmente en los
lotes con mayor frecuencia de soja, cultivo que presenta un alto índice de
cosecha de K (cercano al 50% del K absorbido) (Fig. 2).
En ensayos de fertilización nitrogenada y fosfatada de
trigo en la provincia de Buenos Aires, Melgar (Ref. 27) encontró respuestas del
7% en rendimiento al agregado de cloruro de potasio (KCl) en la zona norte;
Díaz Zorita y colaboradores (comunicación personal) encontraron respuestas de
780 kg/ha (28%) en el oeste; e INTA 9 de Julio (comunicación personal) reportó
respuestas de 300 kg/ha (7%) en el centro-oeste. En maíz, Melgar y
colaboradores (comunicación personal) obtuvieron respuestas promedio de 480
kg/ha (7%) en tres ensayos realizados en el sur de Santa Fe. A partir de estos
resultados, se han establecido nuevos experimentos exploratorios en trigo y
maíz.
La expansión del cultivo de soja hacia las provincias de
Corrientes y Misiones en la Mesopotamia sobre suelos de baja disponibilidad de K
requiere de la evaluación de la respuesta a la aplicación del nutriente bajo
las condiciones locales de producción. A partir de la campaña 2000/01, INTA y
AACREA han comenzado un proyecto de desarrollo del cultivo de soja en el área,
en el cual se pondrá especial énfasis en el manejo de la nutrición y
fertilización.
En la zona productora de caña de azúcar en Tucumán,
investigaciones en curso conducidas por el Dr. Federico Pérez Zamora de la
Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (EEAOC) han demostrado
deficiencias de K y respuestas significativas a la aplicación del nutriente.
Otros nutrientes
En los últimos años se han conducido numerosas
experiencias con la finalidad de evaluar respuestas a nutrientes "no
convencionales" (otros que N y P). AAPRESID (Asociación Argentina de
Productores en Siembra Directa) esta llevando a cabo en nueve sitios
experimentales de la región pampeana, la evaluación a mediano plazo de
distintos esquemas de fertilización que incluyen estos nutrientes "no
convencionales". En el cultivo de trigo realizado el primer año (1999), no
se observaron diferencias significativas entre el promedio de los tratamientos
NP y el promedio de los tratamientos que incluían otros nutrientes (Ref. 28).
Sin embargo, se observaron respuestas significativas a S en un sitio, a K +
magnesio (Mg) en dos sitios y a KCl en un sitio.
En Alberti (Buenos Aires), Roberto Klein (comunicación
personal) comparó los efectos de una fertilización completa (N, P, 7 kg K, 7
kg S, 4-5 kg Mg, 1 kg cobre (Cu), 1 kg zinc (Zn) y 0.3-0.5 kg boro (B)) con una
fertilizacion NP. En dos años de evaluación, el rendimiento de trigo (promedio
de 4 lotes) de la fertilización completa superó al de la fertilización NP en
350-580 kg/ha (9-12%), y el efecto residual sobre la soja de segunda fue de
298-316 kg/ha (13-19%).
Carta y colaboradores (Ref. 19) evaluaron la importancia
relativa de distintos nutrientes en alfalfa a través de la técnica del
elemento faltante en un ensayo en 9 de Julio (Buenos Aires). En 10 cortes
realizados en dos años, solamente se encontraron diferencias significativas
entre el tratamiento completo y el completo menos P. De los restantes nutrientes
evaluados (S, Mg, B, Zn), se observaron tendencias de respuesta con Mg (11%), S
(8%) y B (8%).
Entre los micronutrientes, B ha sido el más estudiado,
especialmente en girasol y alfalfa. En girasol se han encontrado respuestas
económicas de 300-400 kg/ha en la zona oeste en condiciones de baja
disponibilidad identificadas a través de análisis de suelo y/o síntomas en
planta en estadios tempranos de desarrollo (Ref. 29,30). En alfalfa, Fontanetto
y Keller (Ref. 31) reportaron respuestas del 16% en producción de forraje en
seis cortes en el centro de Santa Fe.
En maíz se han observado respuestas significativas a Zn en
experiencias realizadas en el sur de Córdoba, y en el centro de Buenos Aires en
Junin y 9 de Julio (Fig. 8).
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Fig. 8. Rendimientos de maíz con distintas dosis de
Zn aplicado
como oxisulfato de Zn (40% Zn) en 9 de Julio (Buenos Aires),
Campaña 1999/00. El suelo presentaba una concentración de
3 mg/kg de Zn en la capa superficial. DMS = 458 kg/ha.
Fuente: Carta et al., UEEA INTA 9 de Julio (Ref. 19). |
Nuevos desafíos:
Expansión de la siembra directa y Manejo de nutrientes sitio-específico
La siembra directa (SD) se ha expandido en forma notable en
los últimos años tanto en la región pampeana como en regiones extrapampeanas,
superando las 9 millones de ha en el ciclo agrícola 1999/00 (Ref. 33) (Fig. 9).
La dinámica de los nutrientes, en especial aquellos en los que la fracción
orgánica es de mayor relevancia (N, P, S, B, Mo, Zn, Cu), debe ser estudiada en
sistemas de SD ya estabilizados. Los ensayos iniciados por AAPRESID en 1999
buscan responder algunas de las preguntas que se plantean. Otros temas, como por
ejemplo la forma de aplicación y muestreo de nutrientes de menor movilidad como
el P, deben ser estudiados.
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Fig. 9. Area sembrada bajo siembra directa (SD) en
Argentina.
Período 1990-1999. Fuente AAPRESID (Ref. 33). |
El manejo de nutrientes sitio-específico ("agricultura
de precisión") se presenta como una alternativa de interés para conocer
los limitantes del potencial productivo de los lotes y sus posibles soluciones,
y para el desarrollo de programas de fertilización a dosis variable 34. Desde
hace varios años, el grupo de Agricultura de Precisión de INTA Manfredi
coordinado por el Ing. Agr. Mario Bragachini se encuentra trabajando en el
desarrollo de tecnologías y en la capacitación de técnicos y productores en
el tema. Recientemente, Melchiori y colaboradores (Ref. 35) han evaluado
fertilizaciones nitrogenadas a dosis variable en trigo en el sudeste de Buenos
Aires.
Consideraciones finales
La continuación y expansión de los programas de difusión y capacitación y
el desarrollo de las investigaciones necesarias permitirán mejorar el balance
de nutrientes de los suelos y el resultado físico y económico de las empresas
agropecuarias. En cuanto a las actuales y futuras líneas de investigación y/o
experimentación, las mismas deberían incluir los siguientes temas:
- Calibración de metodologías de diagnóstico de N y P en
áreas y/o cultivos no estudiados
- Diagnóstico de la fertilización azufrada
- Exploración de áreas y cultivos con deficiencias de otros
nutrientes como Mg, B, Zn y Cu.
- Efectos de fertilizaciones en el largo plazo (Balance de
nutrientes)
- Dinámica y manejo de nutrientes en sistemas de siembra
directa estabilizados
- Manejo de nutrientes sitio-específico: Posibilidades de
uso
Referencias
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manejo de trigo en el área de influencia de la Estación Experimental
INTA-Balcarce. Boletín Técnico No. 128. EEA INTA Balcarce.
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Sudoeste bonaerense. I. Respuesta física y diagnóstico. Ciencia del Suelo
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- González Montaner J., G. Maddoni, N. Mailland y M.
Posborg. 1991. Optimización de la respuesta a la fertilización nitrogenada
en el cultivo de trigo, a partir de un modelo de decisión para la
Subregión IV. Ciencia del Suelo 9 (1-2):41-51.
- García F. O., K. P. Fabrizzi, A. Berardo y F. Justel.
1998. Fertilización nitrogenada de trigo en el sudeste bonaerense:
Respuesta, fuentes y momentos de aplicación. XVI Congreso Arg. Ciencia del
Suelo. Carlos Paz, Córdoba.
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fertilización fosfatada de trigo, maíz, girasol y soja. Boletín Técnico
No. 149. EEA INTA Balcarce.
- Melchiori R., O. Paparotti y W. Paul. 1996. Diagnóstico de
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de Extensión No. 11. EEA INTA Paraná. Entre Ríos.
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Controle de la nutrition azotee du blé par lánalyse des teneurs en
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Biblioteca
(*) Director Regional del Instituto de la Potasa y el Fósforo
(INPOFOS) para el Cono Sur desde Mayo 1998. INPOFOS Cono Sur es la oficina
regional del Potash and Phosphate Institute (PPI) y el Potash and Phosphate
Institute of Canada (PPIC).
Previamente, Investigador en Fertilidad y Manejo de Suelos
del Departamento Agronomía de la EEA INTA Balcarce y Profesor Invitado de la
Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Mar del Plata.
Ingeniero Agrónomo (UBA), 1980. Master of Science
(Fertilidad de Suelos), Kansas State University (EEUU), 1989. Ph.D. (Microbiología
y Fertilidad de Suelos), Kansas State University (EEUU), 1992.
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