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Ing. Gustavo Ferraris  |
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Trigo: Estudio de la interacción entre variedades y
prácticas de manejo de enfermedades
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Autores: Ings. Agrs. Gustavo
Ferraris y Lucrecia Couretot
Desarrollo Rural - INTA Pergamino
Proyecto Regional Agrícola. Campaña 2004/05
Introducción:
El rendimiento, la calidad comercial y la tolerancia o
resistencia a enfermedades son el objetivo central en los programas de
mejoramiento genético (Calzolari et al., 1997; Calzolari y Polidoro, 2004). Sin
embargo, estos factores son afectados también por el ambiente y las prácticas
de manejo (McCaig, 1997). Dentro de los factores de manejo, la rotación de
cultivos y el recambio de variedades susceptibles por otras de mejor
comportamiento sanitario son prácticas habituales para incrementar la
productividad y disminuir la incidencia de las enfermedades. Por su parte, el
control químico mediante el uso de fungicidas es una herramienta que ha
demostrado buena efectividad para prevenir la aparición de enfermedades de
espiga, y controlar las enfermedades de hoja ya existentes (Carmona, 2001)
cuando los aspectos de manejo resultan insuficientes.
Una variable que permite incrementar la tolerancia a los
patógenos de manera directa o indirecta es la nutrición. De manera general,
los nutrientes incrementan el área foliar, prolongan su duración, fortalecen y
promueven el crecimiento de la planta (Marschner, 1995), mejorando la tolerancia
a enfermedades y disminuyendo las pérdidas de rendimiento que estas pudieran
generar. Algunos nutrientes como los cloruros actúan de manera directa a
través de un efecto fungicida y fungistático (Fixen et al., 1986). En la
región pampeana, diversos trabajos han informado incrementos de rendimiento por
la utilización de cloruros (Cl-) en Trigo (Díaz Zorita y Duarte, 2002; Melgar
et al., 2000; 2001; Ventimiglia et al., 2003). Si bien estos trabajos no han
profundizado en explicar los procesos fisiológicos involucrados, de manera
indirecta existe evidencia que permitiría atribuir la respuesta a un mejor
comportamiento sanitario. Así por ejemplo, Ferraris y Couretot (2004) evaluando
siete cultivares, observaron la mayor respuesta a cloruros en Nidera Baguette
10, un cultivar susceptible a roya anaranjada (Puccinia recóndita)
cuando no se utilizaron fungicidas que permitieran controlarla. El objetivo de
esta experiencia fue generar información respecto al comportamiento varietal
del trigo y su interacción con prácticas de manejo de las enfermedades que lo
afectan, incluyendo el control químico y la nutrición, en el norte de la
provincia de Buenos Aires.
Materiales y métodos:
El ensayo fue realizado en Pergamino, sobre un suelo serie
Arroyo Dulce (Argiudol típico), de óptima productividad. La implantación del
cultivo se realizó en siembra directa, siendo soja de primera el antecesor. El
diseño correspondió al de bloques completos aleatorizados, con dos
repeticiones y arreglo factorial de tratamientos. Los factores evaluados se
describen a continuación:
Factor 1: Variedades
PMol: Produsem Molinero
A304: ACA 304
B11: Nidera Baguette 11
B10: Nidera Baguette 10
BMat: Buck Mataco
BGua: Buck Guapo
RTij: Relmó INIA Tijetera
KCap: Klein Capricornio
Factor 2: Manejo de enfermedades
T: Testigo.
KCl: KCl (100 kg ha-1) aplicado a la siembra.
Fhb: Fungicida (Kresoxim-metil 12,5 % + Epoxiconazole 12,5 %) aplicado en
estado Zadoks 39 (Hoja bandera expandida).
KCl + Fhb: KCl (100 kg ha-1) + Fungicida (Kresoxim-metil 12,5 %
+ Epoxiconazole 12,5 %) aplicado en estado Zadoks 39 (Hoja bandera expandida).
Fhb + Fa: Fungicida (Kresoxim-metil 12,5 % + Epoxiconazole 12,5 %)
aplicado en estado Zadoks 39 (Hoja bandera expandida) + Fungicida (Metconazole
9 %) aplicado en estado Zadoks 65 (Antesis).
Las dosis de aplicación fueron de 0,75 l ha-1
para Kresoxim-metil + Epoxiconazole y de 1 l ha-1 en Metconazole. El
fertilizante KCl fue aplicado al voleo a la siembra.
Las diferentes variedades fueron sembradas el 16 de Junio, a
una densidad que permitiera obtener 300 pl/m2 emergidas (plantas
logradas: 254 pl/m2), y con un espaciamiento de 17,5 cm entre
hileras. La fertilización consistió en la aplicación de 80 kg ha-1
de Nitrógeno, 13 kg ha-1 de Fósforo y 8,5 kg ha-1 de
Azufre.
Entre las determinaciones efectuadas, se realizó una
evaluación de enfermedades (Ing. Lucrecia Couretot) en el estado Zadoks 39. Se
evaluó el rendimiento y sus componentes, número y peso de los granos. Sobre
una muestra de grano de cosecha se evaluó proteína y peso hectolítrico. La
cosecha se realizó en forma manual, con trilla estacionaria de las muestras.
Para la interpretación de los resultados se realizaron análisis de la
varianza, comparaciones de medias y análisis de regresión lineal.
Resultados y discusión:
Previo a la siembra se realizó un análisis químico de
suelo, cuyos resultados se consignan en la Tabla 2:
Tabla 2: Análisis químico en capa
superficial de suelo (0-20 cm)
|
Prof.
(cm) |
MO
(%) |
P-Bray
(ppm) |
pH
|
N total
(%) |
N-NO3
(ppm) |
S-SO4
(ppm) |
|
0-20 cm |
2,68 |
14 |
6,3 |
0,134 |
12 |
6 |
|
20-40 cm |
|
|
|
|
6 |
|
La estación de crecimiento se caracterizó por las bajas
precipitaciones en la primera parte del ciclo de cultivo (Tabla 3), y las
excelentes condiciones para el llenado de los granos, con buena insolación
(Figura 1.a) y temperaturas moderadas (Tabla 4, Figura 1.b). Las precipitaciones
mensuales para el período Junio-Noviembre, en comparación con el registro
histórico y el de dos campañas anteriores se presenta en la Tabla 3:
Tabla 3: Precipitaciones mensuales
Junio-Noviembre 2004, en comparación con las dos campañas anteriores y las
medias históricas. EEA INTA Pergamino.
|
Meses |
Precipitaciones
medias 1900-2003 (mm) |
Precipitaciones
2002 (mm) |
Precipitaciones
2003 (mm) |
Precipitaciones
2004 (mm) |
|
Junio
Julio
Agosto
Setiembre
Octubre
Noviembre |
38,5
36,5
40,6
55,0
104,9
100,6 |
1,6
9,0
98,8
30,5
250,7
138,4 |
8,4
108,1
15,7
19,2
37,8
82,4 |
3,7
22,8
62,1
1,5
61,7
91,6 |
|
Total |
376,1 |
529,0 |
271,6 |
243,4 |
Las precipitaciones durante el ciclo del cultivo de trigo
coincidieron con las del período Junio-Noviembre, y fueron 132,7 mm inferiores
al registro histórico. Los excelentes rendimientos alcanzados durante los años
2003 y 2004, ejemplifican la relativamente baja influencia de las
precipitaciones sobre los rendimientos del cultivo, frente a otros factores como
luminosidad y temperatura. La relación entre radiación incidente y temperatura
media constituye el cociente fototérmico (Andrade et al., 1996; Fisher, 1985).
Este fue definido como la relación entre la radiación solar media diaria (MJ m-2
dia-1) y la temperatura media del período a la cual, en el caso del
trigo durante la etapa crítica para la definición de los rendimientos, se le
deben restar 4,5 oC que es la temperatura base del período (Fisher
et al., 1985; Slafer et al., 2003). Se ha observado una relación directa entre
el número de granos y el rendimiento con este cociente fototermal durante el
período crítico (Magrin, 1993). En el año 2004, este cociente fue elevado
durante todo el ciclo de cultivo, gracias a la ocurrencia de gran cantidad de
días soleados (comparar con año 2002, ciclo húmedo de bajos rendimientos,
Tabla 4 y Figura 1.a) y temperaturas moderadas (comparar con año 2003, ciclo
seco de rendimientos elevados, Tabla 4 y Figura 1.b). Esto permitió la
obtención de excelentes rendimientos en el área triguera norte de la provincia
de Buenos Aires.
Tabla 4: Temperatura máxima y media,
radiación solar incidente y cociente fototermal para el período crítico
alrededor de antesis para el año 2004, en comparación con 2002 (bajos
rendimientos), y 2003 (altos rendimientos). Se tomó un período de 40 días
para cubrir las variaciones de ciclo entre cultivares.
|
|
año 2002 |
año 2003 |
año 2004 |
|
Período crítico 10Set - 20 0ct |
|
T máxima, promedio del período
(oC) |
23,5 |
23,9 |
23,0 |
|
T media, promedio del período (oC) |
17,0 |
16,0 |
14,9 |
|
Radiación solar diaria media
del período (MJ m-2 dia-1) |
16,2 |
19,3 |
19,9 |
|
Q (Coeficiente fototérmico)
medio del período |
1,42 |
1,94 |
2,23 |
 |
|
Figura 1.a |
|
|
 |
|
Figura 1.b |
|
|
 |
|
Figura 1.c |
Figura 1: Radiación solar media,
temperatura media y cociente fototermal diarios durante el período crítico
alrededor de antesis para el año 2004, en comparación con 2002 (bajos
rendimientos), y 2003 (altos rendimientos). Se tomó un período crítico de
40 días para cubrir las variaciones de ciclo entre cultivares.
En el estado Zadoks 39 se realizó una evaluación de
enfermedades foliares, que se completó en Zadoks 71-75 con la evaluación de
Fusariosis de la espiga. Influenciado por las condiciones ambientales ya
descriptas, las enfermedades se presentaron con baja severidad, a excepción de
Roya anaranjada de la hoja en los cultivares susceptibles.
Tabla 5: Evaluación de enfermedades
foliares en hoja bandera expandida (Zadoks 39) y de Fusariosis de la espiga en
grano lechoso (Zadoks 71-75). La evaluación se realizó en los tratamientos
testigo.
| |
Severidad
enfermedades |
|
Cultivares |
Roya de la hoja
Puccinia recóndita |
Manchas foliares
Dreschlera tritici repentis-Septoria tritici |
Fusariosis
Fusarium graminearum |
Area foliar verde
remanente |
|
PMol |
10 |
20 |
0 |
70 |
|
A304 |
0 |
20 |
0 |
80 |
|
B11P |
25 |
15 |
0 |
65 |
|
B10 |
30 |
20 |
0 |
50 |
|
BMat |
0 |
25 |
0 |
75 |
|
BGua |
10 |
20 |
0 |
70 |
|
RTij |
trazas |
10 |
0 |
90 |
|
KCap |
0 |
25 |
0 |
75 |
Considerando los rendimientos (Tabla 6), se determinaron
diferencias significativas entre tratamientos de manejo de enfermedades
(P=0,028) y entre variedades (P=0,000), sin interacción entre ambos factores
(P=0,479, CV= 13,1 %).
Tabla 6: Rendimiento de grano de los
tratamientos evaluados, promedio de dos repeticiones.
|
|
Manejo enfermedades |
|
Variedad |
Testigo |
KCl |
Fhb |
KCl + Fhb |
Fhb + Fa |
|
PMol |
3300 |
4356 |
3722 |
4067 |
4222 |
|
A304 |
3689 |
3767 |
3667 |
3867 |
3467 |
|
B11P |
3645 |
3945 |
3456 |
4611 |
4456 |
|
B10 |
2811 |
3156 |
3522 |
3400 |
3845 |
|
BMat |
3378 |
3445 |
3934 |
3345 |
3356 |
|
BGua |
2145 |
2611 |
3245 |
2745 |
3033 |
|
RTij |
2867 |
2633 |
3611 |
3267 |
3334 |
|
KCap |
2611 |
2689 |
2500 |
2600 |
2589 |
Dentro de las prácticas de manejo de enfermedades, cuatro
tratamientos constituyeron un grupo sin diferencias significativas entre sí. El
testigo, con rendimientos inferiores, no integró este grupo (Figura 2). Como ya
se ha mencionado, estos resultados se obtuvieron bajo condiciones ambientales
poco predisponentes para la aparición de enfermedades, caracterizadas por un
balance hídrico ajustado, bajas temperaturas y ausencia de precipitaciones en
el período de susceptibilidad a enfermedades de la espiga. Aún así, se
observa que la fertilización con KCl en promedio incrementó los rendimientos
en 269 kg ha-1 cuando no se aplicó fungicida, y esta diferencia
disminuyó a 31 kg ha-1 en presencia del fungicida, sosteniendo la
hipótesis de un mejor comportamiento sanitario por agregado de cloruros. Por su
parte, las variedades B11P, PMol, y ACA 304 constituyeron el grupo de
tratamientos de rendimiento más elevado, encolumnándose luego el resto de las
variedades (Figura 3).
Figura 2: Rendimiento de grano de
diferentes tratamientos de manejo de enfermedades. Resultados promedio de ocho
variedades y dos repeticiones.
Figura 3: Rendimiento de grano de
diferentes variedades de trigo de ciclo largo, promedio de cinco prácticas de
manejo dos repeticiones.
Si bien en términos estadísticos se mencionó la ausencia
de interacción variedad x manejo de enfermedades, en términos cuantitativos la
respuesta a la aplicación de KCl y fungicidas difirió entre las variedades
(Figuras 4, 5 y 6).
Figura 4: Incrementos de rendimiento por
fertilización con KCl en diferentes variedades de trigo. El incremento se
calculó como la diferencia entre KCl y Testigo, sin utilización de
fungicidas
Figura 4: Incrementos de rendimiento
por la aplicación de fungicida en el estado de hoja bandera expandida (Zadoks
39) en diferentes variedades de trigo. El incremento se calculó como un
promedio de los tratamientos con y sin agregado de KCl.
Incrementos de rendimiento por
la aplicación de fungicida en el estado de antesis (Zadoks 65) en diferentes
variedades de trigo. El incremento se calculó como la diferencia entre los
tratamientos con fungicida en hoja bandera y antesis, y aquellos que solo
recibieron la aplicación en hoja bandera.
Dentro de las variedades, B10 y B11P mostraron respuesta a
KCl y a los fungicidas en ambos momentos de aplicación. La explicación
estaría dada en la presencia de Roya anaranjada de la hoja en ambos cultivares.
Ferraris y Couretot (2004) durante el ciclo 2003/04 determinaron respuesta a KCl
y a fungicidas en B10 bajo similares condiciones de producción. Un
comportamiento similar expresó BGua, aunque en este caso sin incrementar los
rendimientos por la aplicación de Metconazole en antesis. PMol, BMat y RTij
mostraron un comportamiento variable, y A304 y KCap, variedades de reciente
aparición y buen perfil sanitario, expresaron escasa respuesta al uso de
fungicidas o KCl.
Conclusiones:
El cultivo de trigo durante el ciclo 2004/05 se desarrolló
bajo condiciones favorables de radiación y temperatura, alcanzando elevados
niveles de productividad. Las enfermedades expresaron baja severidad a
excepción de los cultivares que por su susceptibilidad genética presentaron
Roya anaranjada de la hoja (Puccinia recóndita). Aún en este contexto,
se determinaron diferencias significativas entre diferentes estrategias de
manejo de enfermedades. Por segundo año consecutivo, la fertilización con KCl
y el uso de fungicidas en hoja bandera expandida demostraron ser alternativas
para incrementar los rendimientos del cultivo. No sucede lo mismo con el uso de
fungicidas en antesis, lo cual estaría más relacionado a las condiciones
ambientales.
Dentro de las variedades, B11P, PMol y A304 fueron las de
mejor comportamiento. Sin que se haya detectado interacción variedad x
manejo estadísticamente significativa, los cultivares expresaron
variabilidad en la respuesta a diferentes estrategias de manejo. B10, B11P y
BGua respondieron a la fertilización y a la aplicación de fungicidas, A304 y
KCap, de buena sanidad, no incrementaron sus rendimientos por estas prácticas,
y PMol, BMat y R Tij mostraron un comportamiento aleatorio.
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Fotografïa 1:
Variedad PMol, tratamiento Fhb + Fa |
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Fotografïa 2:
Variedad A304, tratamiento Fhb + Fa |
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Fotografïa 3:
Variedad B11P, tratamiento Fhb + Fa |
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Fotografïa 4:
Variedad B10, tratamiento Fhb + Fa |
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Fotografïa 5:
Variedad BMat, tratamiento Fhb + Fa |
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Fotografïa 6:
Variedad BGua, tratamiento Fhb + Fa |
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Fotografïa 7:
Variedad RTij, tratamiento Fhb + Fa |
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Fotografïa 8:
Variedad KCap, tratamiento Fhb + Fa |
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Fotografía
9: Síntomas
de frío
en el extremo de la hoja |
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Fotografía
10: Síntomas
de Roya de la hoja (Puccinia recóndita) en variedad susceptible |
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Fotografía
11: Detalle
de hoja con síntomas de Puccinia recóndita |
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Fotografía
12: Sintomatología
leve de mancha amarilla (Dreschlera tritici repentis)
y punta de hoja causada por bacteriosis |
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Fotografía
13:
Área
foliar con buena sanidad por uso de fungicida y KCl |
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