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Ing. Gustavo Ferraris  |
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Fertilización Fosforada en Soja. Diagnóstico y Tecnología
de Aplicación
Ensayos del Proyecto Regional Agrícola, campaña 2003/04.
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Autores: Ings. Agrs. Gustavo
Ferraris, Lucrecia Couretot
Desarrollo Rural INTA Pergamino
Introducción:
La fertilización de la
soja es una práctica cada vez mas difundida, acompañada de la aparición de
respuestas económicamente rentables. Diversos trabajos (Ferraris y Elizei,
2003) han permitido identificar umbrales críticos de respuesta a fósforo (P).
Resta ahora estimar la dosis óptima a través de la construcción de curvas de
respuesta, y evaluar la eficiencia de formas alternativas de aplicación
respecto de la tradicional localización de los fertilizantes al costado de la
línea de siembra. En este sentido, la aplicación anticipada al voleo de dosis
elevadas de fertilizantes fosforados en siembra directa ha mostrado resultados
alentadores (Bianchini, 2003). Para responder a estos interrogantes se planteó
un ensayo cuyos objetivos fueron 1) Construir una curva de respuesta a P en el
cultivo de Soja y 2) Evaluar la eficiencia de aplicaciones de P anticipadas,
respecto de las realizadas a la siembra del cultivo.
Materiales y métodos:
El ensayo se realizó en
la localidad de Wheelwright, sobre un suelo Argiudol típico serie Hughes. El
lote tenía como antecesor a soja de primera sin fertilización, y el nivel de
cobertura del suelo era bajo (40 %). Se sembró la variedad Nidera A3901 RG a
52,5 cm, en parcelas de 20 x 4,73 m. La semilla fue inoculada a dosis de
marbete. Se empleó un diseño en bloques completos aleatorizados con tres
repeticiones. Los tratamientos evaluados se describen a continuación:
T0: Testigo sin
fertilización.
T1: 30 kg/ha de P al
voleo, anticipados 60 días a la siembra.
T2: 10 kg/ha de P
incorporados a la siembra
T3: 20 kg/ha de P
incorporados a la siembra
T4: 30 kg/ha de P
incorporados a la siembra
Las fuente fertilizante
utilizada fue superfosfato triple de calcio (0-20-0). En los estadíos R2 y R5
se midió intercepción de radiación mediante un radiómetro con un sensor
lineal. La cosecha se realizó en forma manual con trilla estacionaria y
corrección de los rendimientos a 13 % de humedad. Los resultados fueron
analizados por partición de la varianza, comparación de medias y análisis de
regresión. Se realizó un análisis económico de los tratamientos evaluados.
Resultados y discusión:
Se realizó un análisis
de suelo a la siembra, que arrojó como resultado una disponibilidad de 11 ppm
de P Bray-1 (0-20 cm) y un tenor de MO de 2,45 %.
En la Tabla 1 por su
parte, se muestran las precipitaciones mensuales durante el ciclo del cultivo y
en los meses previos a la siembra. En esta localidad como en buena parte de la
región sojera central, la campaña agrícola 2003/04 se caracterizó por la
escasez de precipitaciones y un déficit hídrico marcado en los primeros meses
del verano, durante el período reproductivo de la Soja.
Tabla 1:
Precipitaciones mensuales para
el período agosto-marzo, comparadas con la media histórica (1977-2003) de la
localidad de Wheelwright (Santa Fe).
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Precipitaciones
2003/04 (mm) |
Precipitaciones
históricas (mm) |
Diferencia (mm) |
|
Agosto |
0 |
19 |
-19 |
|
Setiembre |
11 |
46 |
-35 |
|
Octubre |
18 |
105 |
-87 |
|
Noviembre |
107 |
105 |
2 |
|
Diciembre |
156 |
118 |
38 |
|
Enero |
60 |
111 |
-51 |
|
Febrero |
37 |
107 |
-70 |
|
Marzo |
85 |
127 |
-42 |
|
Diferencia acumulada
respecto de la media (mm) |
- 264 |
Durante el ciclo del
cultivo, se marcaron claras diferencias entre los tratamientos fertilizados con
P y su testigo. El testigo presentó menor crecimiento, la formación de hojas
más pequeñas de coloración oscura y disminuyó su capacidad de interceptar la
radiación disponible durante el período reproductivo (Figura 1). Algunos de
estos efectos fueron mencionados por Gutiérrez Boem y Thomas (2001) en parcelas
con deficiencias de P en el suelo.
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| Figura 1.a |
Figura 1.b |
Figura 1:
Radiación interceptada como
porcentaje de la radiación máxima incidente para los estadíos R2 (1.a) y R5
(1.b). Valores promedios de tres repeticiones, y en el caso de los
tratamientos con P, es promedio de los cuatro tratamientos fertilizados.
Analizando la respuesta
en rendimiento a P (tratamientos T0 a T4), se determinaron diferencias
estadísticamente significativas (P=0,08) entre los tratamientos considerados.
Se ajustó una función que relacionó los rendimientos con la dosis de P. Los
rendimientos se incrementaron de manera lineal en todo el rango de dosis
aplicado (Figura 2). Las funciones cuadrática (R2=0,65) o
lineal-plateau (R2=0,57) no mejoraron el ajuste.
Figura 2:
Relación entre el rendimiento y la dosis de P. Corresponde a aplicaciones
en forma localizada a la siembra. Wheelwright 2003/04.
No se determinaron
diferencias significativas entre la aplicación de 30 kg ha-1 de P en
línea y anticipado al voleo, comparados por medio de contrastes (P=0,107). La
aplicación de P al voleo tuvo un rendimiento superior en 676 kg ha-1
respecto del testigo (Figura 3.a), lo cual demostraría que la fertilización en
altas dosis al voleo es capaz también de producir un efecto de corto plazo, tal
como menciona Bianchini (2003). Sin embargo, la eficiencia agronómica (kg grano
: kg nutriente-1) es menor que en aplicaciones localizadas a la
siembra (Figura 3.b). En este ensayo, fue necesario agregar una dosis tres veces
superior de P al voleo (30 kg ha-1) para equiparar los rendimientos
de la aplicación localizada de 10 kg ha-1 (Tabla 3), y para igual
dosis, la eficiencia agronómica se redujo a la mitad (Figura 3.b). Baumer et
al., (2000) observaron relaciones similares trabajando con trigo en Pergamino,
en un suelo Argiudol típico como el del presente ensayo.
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| Figura
3.a |
Figura
3.b |
Figura 3: Rendimiento
de grano (3.a) y eficiencia agronómica (3.b) de aplicaciones de P localizadas
y al voleo. Valores promedio de tres repeticiones.
El efecto del P sobre
los rendimientos se produjo debido a un incremento en el número de granos (27 %
superior en promedio de los tratamiento fertilizados), y no sobre el peso de los
mismos, que solo aumentó un 3 % respecto del testigo (Figura 4).
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| Figura 4.a |
Figura 4.b |
Figura 4: Número
(4.a) y peso (4.b) de granos en tratamientos testigo y fertilizados con P.
Valores promedios de tres repeticiones, y en el caso de los tratamientos con
P, representa el promedio de los cuatro tratamientos fertilizados.
Relación entre la
respuesta a P y su disponibilidad en el suelo.
El INTA y la Facultad de
Agronomía de Buenos Aires condujeron una serie de ensayos desde la campaña
2000/01 que permitieron establecer una relación entre la disponibilidad de P en
el suelo y la respuesta a la fertilización para el norte de la provincia de
Buenos Aires y el departamento General López en Santa Fe (Ferraris et al,
2002). Este umbral se ajusta todos los años con nuevos ensayos (Ferraris y
Elisei, 2003). Incluyendo el ensayo presentado en este trabajo, se puede
analizar el resultado conjunto de 20 sitios. Se observa que la respuesta media a
la fertilización se incrementa en la medida que la disponibilidad de P a la
siembra es menor (Figura 5).
Figura 5:
Respuesta media a la
fertilización con 100 kg ha-1 de superfosfato triple de calcio
(0-20-0) en función de la disponibilidad de P en el suelo a la siembra. 20
sitios del N de Buenos Aires y 3 sitios del departamento General López (Santa
Fe).
Asimismo, se estableció
una función de tipo lineal-plateau entre la respuesta a la fertilización y la
disponibilidad de P a la siembra. De acuerdo con la función ajustada, es
esperable una respuesta superior a 200, 300 y 400 kg ha-1 cuando la
disponibilidad de P es inferior a 12, 10 y 8 ppm, respectivamente. El valor de R2
relativamente bajo se explica en la variedad de ambientes en que fueron
desarrollados estos ensayos, que incluyeron cuatro campañas y una diversidad de
condiciones productivas, hídricas y de suelo. Otras ecuaciones evaluadas
demostraron un menor ajuste.
Figura 5:
Relación entre la respuesta a
la fertilización con 100 kg ha-1 de superfosfato triple de calcio
(0-20-0) y la disponibilidad de P en el suelo a la siembra. Veinte sitios del
N de Buenos Aires y tres del departamento General López (Santa Fe). El
círculo vacío representa el ensayo realizado durante la campaña 2003/04, el
cual fue incluido para ajustar la ecuación presentada. Dos sitios con
disponibilidad mayor a 35 ppm fueron incluidos en el ajuste pero no se
muestran en la figura por razones de escala. Las líneas punteadas representan
los intervalos de confianza del 95%.
Análisis económico:
Se realizó una
evaluación económica de las diferentes dosis de P, incorporadas a la siembra.
Los resultados se presentan en la Tabla 2.
Tabla 2:
Evaluación económica de la
aplicación de dosis crecientes de P incorporado
|
Tratamiento evaluado |
P10 |
P20 |
P30 |
|
Incremento rendimiento (kg ha-1) |
627 |
834 |
1409 |
|
Ingreso bruto fertilización (U$S
ha-1) |
148,5 |
197,7 |
334,0 |
|
Costo fertilizante (U$S ha-1) |
14,5 |
29,0 |
43,5 |
|
Costo marginal cosecha y
comercialización (U$S ha-1) |
11,9 |
15,8 |
26,7 |
|
Costo total fertilización (U$S ha-1) |
26,4 |
44,8 |
70,2 |
|
Rentabilidad de la fertilización
(U$S ha-1) |
122,1 |
152,9 |
263,8 |
|
Retorno a la inversión (U$S / U$S
invertido) |
4,6 |
3,4 |
3,8 |
La aplicación de P
resultó de elevada rentabilidad. Fue beneficioso incrementar la dosis de P
hasta la máxima evaluada en este ensayo, a pesar de la reducción en la
eficiencia agronómica del nutriente (Figura 3.b).
Conclusiones:
- Aún en un año signado por la escasez
de precipitaciones, en el ensayo se observaron buenos rendimientos y respuesta
a la fertilización.
- El P agregado como fertilizante
incrementó la intercepción de radiación, el número de granos y los
rendimientos en forma significativa.
- La fertilización con P al voleo
anticipado incrementó los rendimientos en el mismo año de su aplicación, a
pesar de la escasez de precipitaciones registradas durante la primavera, en el
período entre aplicación y siembra. Sin embargo, la eficiencia agronómica
de uso del nutriente fue menor que en aplicaciones localizadas a la siembra.
- Analizando los resultados en conjunto
con los de tres campañas anteriores, se estableció una clara relación entre
la respuesta a la fertilización y la disponibilidad del nutriente en el suelo
a la siembra. En líneas generales, cuando esta es menor a 12 ppm, se pueden
esperar incrementos de rendimientos de más de 200 kg ha-1.
- Para el presente ensayo, el incremento
de la dosis en un rango desde 0 hasta 30 kg P ha-1 produjo un
incremento lineal en los rendimientos y aumentó también la rentabilidad.
Bibliografía:
- Baumer, C; N. González, C. Devito, L.
Giuffré, S. Ratto y C. Pascale. 2000. Distribución del Fósforo extractable
y respuesta del trigo en siembra directa a la fertilización localizada al
voleo. Revista de Tecnología Agropecuaria, EEA INTA Pergamino, V (13): 9-11.
- Bianchini, A. 2003. Localización de
fósforo en siembra directa. En: II Simposio de Fertilidad y Fertilización en
Siembra Directa. XI Congreso Nacional de AAPRESID. Tomo 2. pp 309-314.
- Ferraris, G. y J. Elizei. 2003.
Fertilización en soja. Experiencias en Colón y Pergamino. Soja 2000/2003.
Resultados en Unidades Demostrativas. Informe de Extensión, Proyecto Regional
Agrícola. pp 96-104.
- Ferraris, G., F. Gutiérrez Boem y H.
Echeverría. 2002. Respuesta a la fertilización en el cultivo de soja de
primera. IDIA XXI, II (3): 52-58.
- Gutiérrez Boem, F. and G. Thomas.
2001. Leaf area development in soybean is affected by phosphorus nutrition and
water deficit. Journal of plant nutrition 24:1711-1729.
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