La elección de la fecha
de siembra y el grupo de maduración es la decisión de manejo más importante
que debe tomar el productor al implantar su cultivo de Soja. Juntos determinan
el tamaño final de la planta y la ubicación del período crítico para la
definición del rendimiento, factores que inciden de manera directa en el
rendimiento final del cultivo.
En la zona núcleo, la
Soja se siembra tradicionalmente durante el mes de noviembre, buscando ubicar el
período R3-R6 en el mes de Febrero, históricamente un mes más lluvioso que su
predecesor. Sin embargo, en los últimos años se ha observado una tendencia a
adelantar la siembra hacia el mes de octubre, de la mano de un régimen hídrico
más favorable durante los meses del verano. Esto reúne varias ventajas:
permite aumentar la capacidad operativa de la maquinaria al ampliar el período
de siembra y cosecha, la etapa crítica transcurre en condiciones de días más
largos y mayor temperatura lo cual incrementa el rendimiento potencial del
cultivo, y permite anticipar la cosecha, condición especialmente favorable
durante otoños húmedos. Cultivos de Soja implantados en octubre presentan
respecto de una siembra de noviembre menor biomasa total y altura de sus plantas
(Baigorrí, 2002), sin embargo no debería afectarse su rendimiento potencial
mientras se logren niveles aceptables de cobertura durante el período R3-R6. En
cambio, el atraso en la fecha de siembra a partir de mediados de noviembre
redunda en una menor producción de biomasa total y menor altura, número de
nudos y vainas por planta. Adicionalmente, las temperaturas durante la etapa
final del llenado de los granos suelen ser lo suficientemente bajas como para
afectar la eficiencia de este proceso (Egli y Wardlaw, 1980), dando como
resultado una reducción en el peso de las semillas (Andrade, 1995).
Como quedara expresado,
fechas tempranas o tardías en Soja producen plantas más pequeñas y menores
niveles de cobertura. Esto puede ser equilibrado mediante la correcta elección
del grupo de maduración y el espaciamiento entre hileras de siembra.
El objetivo de este
ensayo fue evaluar el comportamiento de diferentes grupos de madurez, cuando
eran sembrados en tres fechas de siembra (consideradas temprana, normal y
tardía para la zona núcleo) y en dos espaciamientos entre hileras.
Desarrollo de la
experiencia:
La experiencia se
realizó en la EEA Pergamino. El ensayo se implantó en siembra directa, en un
lote con antecesor Maíz. Se sembraron cultivares de los Grupos de maduración
II (DM 2900 RR), III medio (DM 3950 RR), IV corto (DM 4400 RR) y V muy corto (DM
50048 RR), en dos espaciamientos entre hileras (70 y 35 cm). Estos tratamientos
se evaluaron en tres fechas de siembra: 18 de octubre, 12 de noviembre y 9 de
diciembre. La implantación se realizó con una sembradora neumática de 4
surcos a 70 cm. Para el espaciamiento de 35 cm se realizó una doble pasada por
el centro del entresurco. La primer fecha de siembra fue afectada por un intenso
granizo cuando se encontraba durante los primeros estados de crecimiento (V1,
una hoja expandida).
Fenología:
En la Figura 1 se
presenta la fenología de las diferentes variedades para cada fecha de siembra.
Se observa un acortamiento del ciclo a medida que se retrasa la siembra, que es
muy marcado durante la etapa vegetativa. También el período siembra-emergencia
es considerablemente más largo en la primera fecha, debido a la menor
temperatura de los suelos.
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Figura 1.a:
Siembra del 18 de octubre
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Figura 1.b:
Siembra del 12 de noviembre
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| Figura 1.c.:
Siembra del 9 de diciembre |
Figura 1:
Duración comparada de las etapas fenológicas para variedades de cuatro
grupos de madurez en siembras de octubre, noviembre y diciembre.
El máximo acortamiento
del ciclo ocurrió en la variedad de grupo V, siendo más estable en las de
mayor precocidad. Por esta razón, las diferencias de ciclo entre grupos de
madurez fueron máximas en la primera fecha de siembra, y se redujeron hacia la
última.
Altura de plantas y
despeje:
Los cultivares mostraron
un patrón de crecimiento que siguió la forma de una campana, con su máxima
altura para la fecha de siembra de 12-nov, a excepción del cultivar de Grupo V
(DM 50048) que alcanzó la altura máxima el 9-dic (Figura 2).
Figura 2:
Altura de plantas en R8 (madurez de cosecha), para diferentes fechas de
siembra, variedades y espaciamientos.
El menor crecimiento
correspondió a siembras de 18-oct. Un menor distanciamiento entre hileras
provocó el aumento en la altura de plantas, producto de la mayor competencia
interplanta por la luz. El despeje es la distancia desde el suelo a la
inserción de la primer vaina. El despeje siguió un patrón similar al de la
altura, alcanzando mayor magnitud en siembras de noviembre, y en la variedad de
grupo V. La mayor diferencia entre 35 y 70 cm se determinó también para la
siembra de 12-nov, donde el alto nivel de cobertura del espaciamiento reducido
provocó sombreado de los estratos inferiores y como consecuencia de ello un
mayor despeje.
Cobertura del cultivo e
intercepción de radiación:
Buena parte de los
tratamientos no lograron alcanzar la máxima cobertura (Indice de área foliar
crítico, IAFc) (Figura 3). Para la primera fecha de siembra (Figura 3.a),
solamente el cultivar de grupo V en ambos espaciamientos alcanzó el IAFc
(línea roja). Los cultivares de grupo III y IV en el espaciamiento de 35 cm
estuvieron muy cerca de alcanzarlo. En la segunda fecha de siembra todos los
cultivares llegaron al IAFc, mientras que para la tercera fecha, todos los
cultivares sembrados a 35 cm y el cultivar de grupo V sembrado a 70 cm e/hileras
alcanzaron el máximo nivel de intercepción.
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Figura 3.a:
Siembra del 18 de octubre
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Figura 3.b.:
Siembra del 12 de noviembre
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Figura 3.c.:
Siembra del 9 de diciembre
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Figura 3: Indice de cobertura
del cultivo desde floración hasta madurez. En las dos primeras fechas se
midió la caída de intercepción por la defoliación del cultivo hacia R8. En
la última fecha en cambio, solo se realizó la medición de cobertura hasta
R7
Características morfológicas de la
planta asociadas al rendimiento:
En la Tabla 1 se
presentan el número de ramificaciones, nudos y vainas por planta de cada
tratamiento. Para la primera fecha de siembra, se observa una mayor
ramificación respecto de las siembras más tardías, producto de la menor
densidad de plantas y la pérdida de la dominancia apical como consecuencia del
granizo. Dentro de este marco, cuanto más largo fue el ciclo de la variedad,
mayor fue la habilidad compensatoria del cultivo. En la segunda fecha de
siembra, la producción por planta fue estable entre las variedades y
concentrada sobre el tallo principal. En la tercera fecha los grupos de madurez
III al V fijaron mayor número de vainas/planta. Se repitió la tendencia hacia
un mayor número de vainas/planta en los tratamientos a 70 cm; y a la ubicación
de las mismas sobre el tallo principal, especialmente en la siembra a 35 cm
donde la ramificación fue menor.
Tabla 1:
Número
de ramificaciones, nudos y vainas por planta:
Rendimiento de grano y componentes que
lo forman:
En la Tabla 2 se presentan los
componentes del rendimiento:
Tabla 2:
Número de vainas y granos por m² y peso de los granos.
Las variedades de Grupo
de maduración IV y V fijaron un elevado número de granos en todas las fechas
de siembra, especialmente en el espaciamiento reducido. Por su parte, los grupos
más cortos (II y III), sólo lo hicieron en la fecha de noviembre, mostrando
únicamente adaptación a condiciones muy propicias del ambiente. La mayor
fijación de granos en el espaciamiento reducido (donde la cobertura del cultivo
fue máxima) estaría representando un efecto del espaciamiento no sólo sobre
la intercepción de radiación, sino también sobre la eficiencia de conversión
de esta radiación en materia seca, aún en fechas de siembra óptimas y grupos
largos de maduración. Teniendo en cuenta que el número de granos/m² es el
principal componente del rendimiento, estos factores explicarían también las
variaciones en el rendimiento.
Los tratamientos
sembrados en octubre presentaron un alto peso de granos, debido a las excelentes
condiciones de llenado, caracterizadas por mayor temperatura e insolación
respecto de siembras más tardías. El peso de los granos expresa también un
componente genético, en el que se destacó la variedad de grupo V.
En la Figura 4 se
presentan los rendimientos y el índice de vuelco de los diferentes
tratamientos:
Figura 4:
Rendimiento
de grano (columnas) e índice de vuelco (línea roja). Los colores de columna
representan las variedades, entre las columnas apareadas las de la izquierda
representan el espaciamiento de 70 cm, y las de la derecha 35 cm. Indice de
vuelco: 1-todas las plantas erectas, 5-todas las plantas volcadas.
De manera similar al
número de granos, el acercamiento entre hileras permitió incrementar los
rendimientos. En todas las fechas de siembra los grupos de maduración más
largos (IV y V muy corto) alcanzaron mejores rendimientos, siendo la diferencia
más marcada en la de 18-oct, mientras que la mayor estabilidad se registró en
la fecha intermedia, donde las variedades de grupo corto pudieron lograr buen
crecimiento.
Consideraciones finales:
Para un ambiente
relativamente degradado, en la siembra de 18-oct las variedades de grupo IV y V
lograron recuperarse de los efectos del granizo recurriendo a la ramificación.
Una vez alcanzada la cobertura máxima, ubicaron su período de llenado (etapa
crítica) en condiciones de elevada luminosidad (fotoperíodo largo), altas
temperaturas y buena humedad, expresando muy elevados potenciales de
rendimiento. Los grupos más cortos en cambio, no lograron establecer un área
foliar suficiente para aprovechar la oferta ambiental, lo cual demuestra que en
siembras tempranas es muy importante la fase de crecimiento vegetativo. El
cultivo gana en potencial pero se vuelve menos estable, por esta razón y por la
limitación en el crecimiento vegetativo es recomendable sembrar grupos de
madurez no demasiado cortos (IV largo-V muy corto). En siembras de noviembre, el
crecimiento aumenta y los grupos de maduración más cortos mejoran su
perfomance relativa, debiendo orientar la elección del grupo el nivel de
fertilidad del lote. Hacia diciembre, los rendimientos se mantuvieron respecto
de noviembre, gracias a las buenas condiciones de humedad y temperatura que se
mantuvieron hasta finales del verano. En esta fecha, las dos variedades de ciclo
más largo mantuvieron su ventaja relativa sobre las variedades más cortas.
El acercamiento entre
hileras incremento los rendimientos en todas las variedades, gracias a una mayor
intercepción de radiación (grupos cortos en siembras tempranas) y a una mayor
eficiencia de conversión de esta radiación en grano gracias a la presencia de
mayor número de destinos reproductivos potenciales (nudos y vainas). Por
último, si bien el acercamiento entre hileras, el atraso en la siembra y el uso
de grupos más largos incrementó ligeramente el vuelco, esto no fue
significativo como para perjudicar los rendimientos.
Bibliografía
consultada:
- Andrade, F.H. 1995. Analisis of growth
and yield of maize, sunflower and soybean grown at Balcarce, Argentina. Field
Crops Res. 41: 1-12.
- Baigorrí, H. 2002. Actualizaciones
sobre el cultivo de Soja en la Argentina.
- Egli, D.B. y I.F. Wardlaw. 1980.
temperature response of seed growth characteristics of soybean. Agron. J. 72:
560-564.
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