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Ing. Gustavo Ferraris  |
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Efecto de Diferentes Estrategias de Fertilización en Maíz
sobre el Rendimiento y el Balance de Nutrientes en el Noroeste de la Pcia. de
Buenos Aires
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Autores: Ings.
Agrs Gustavo N. Ferraris y Lucrecia Couretot Desarrollo Rural INTA Pergamino
Ing Agr. Mirta Toribio - Profertil S.A. Investigación y Desarrollo
Ing. Agr. Ricardo Falconi - El Ceibo Cereales S.A.
ENSAYO DE LARGA
DURACIÓN EN LA SECUENCIA MAÍZ – SOJA - CEBADA/SOJA -TRIGO/SOJA.
Campaña 2006/07
Introducción:
El nitrógeno (N) es el principal elemento
requerido para la producción de los cultivos de grano sembrados en la Región
Pampeana Argentina. Deficiencias de este elemento reducen la expansión foliar,
provocan su prematura senescencia y afectan la tasa fotosintética, dando como
resultado una menor producción de materia seca y grano. Por otra parte, la
disponibilidad de N afecta su concentración en el grano, interviniendo así en
la determinación del contenido proteico, parámetro principal para definir la
calidad comercial del grano cosechado. La incidencia del N sobre los dos
factores, rendimiento y contenido de proteína, hacen que su manejo sea
estratégico para la producción del cultivo.
Por otra parte, las estrategias de
fertilización con fósforo (P) implementadas en Argentina han determinado un
balance claramente negativo, por el retiro de cantidades importantes con los
granos que no eran repuestas al sistema. Por este motivo, desde principios de la
década del ´80 se han observado resultados positivos por el agregado de P en
trigo, maíz y luego otros cultivos. Desde entonces, la disponibilidad de este
nutriente en los suelos de la región ha disminuido marcadamente y, como
consecuencia, en los últimos años aumentó el uso de fertilizantes fosforados.
Es prioritario entonces diseñar estrategias que contemplen la reposición de
las cantidades de nutrientes exportadas con los granos, y en el caso en que
dichos niveles se encuentren por debajo de los umbrales críticos sugeridos, su
restitución paulatina mediante fertilización.
Las respuestas al agregado de azufre (S) en
cultivos de maíz en el sur de Santa Fe y norte de Buenos Aires se han vuelto
más frecuentes en las últimas campañas (Cordone et al., 2001; Pedrol et al.,
2001; Thomas et al., 2001), por lo que la fertilización con este nutriente es
habitual en lotes de alta producción.
A su vez, las situaciones de baja
disponibilidad de N, P y S no ocurren de manera aislada, sino que se combinan de
diversas maneras, por lo que es necesario evaluar la respuesta a la
fertilización y conocer los cambios de los niveles de nutrientes en los suelos
de manera conjunta.
Con el propósito de estudiar la evolución
en el tiempo de los rendimientos, el balance de nutrientes y las propiedades
químicas del suelo se diseñó un ensayo de estrategias de fertilización en la
secuencia Maíz-Soja-Cebada/Soja-Trigo/Soja. En la campaña 2006/07 se inició
el proyecto, siendo Maíz el primero de los cultivos implantados. El objetivo
del trabajo durante el primer año fue 1. Evaluar el efecto de diferentes
estrategias de fertilización sobre el rendimiento del cultivo y 2. Cuantificar
y valorizar el balance de nutrientes correspondiente a cada una de las
estrategias.
MATERIALES Y MÉTODOS
El ensayo es conducido en la localidad de
Arribeños, partido de General Arenales. Se plantea un diseño en bloques al
azar, con cuatro repeticiones. Se mantendrá por un plazo mínimo de cuatro
años, abarcando una rotación Maíz- Soja – Cebada/Soja de 2da. –
Trigo/Soja de 2da. El inicio de la secuencia se realizó con el cultivo de
Maíz.
Las estrategias de fertilización evaluadas son las
siguientes:
T1: Testigo sin fertilización.
T2: Fertilización con Tecnología de
uso actual: 80 kg / ha de Superfosfato triple de calcio + 120 kg/ha de Urea.
T3: Fertilización de diagnóstico:
Reposición para Fósforo (P) y Azufre (S) (considerando 4000 kg de Trigo y
Cebada, 2500 de Soja de segunda. 10000 kg de Maíz y 3800 kg de Soja de
Primera). Nitrógeno hasta alcanzar una disponibilidad de 150 kg/ha entre suelo
(0-60 cm) y fertilizante para Maíz, 125 kg/ha para Trigo y Cebada.
T4: Fertilización de diagnóstico
para alta productividad, con manejo sitio específico: Reposición para P y
S (considerando 5000 kg de Trigo y Cebada, 2500 de Soja de segunda. 12000 kg de
Maíz y 3800 kg de Soja de Primera). En todos los cultivos se ajustará la
estrategia de fertilización nitrogenada implementada a la siembra usando
herramientas de manejo sitio-específico.
T5: Fertilización de diagnóstico
con manejo sitio específico y restitución de niveles de P: Reposición
para S (considerando 5000 kg de Trigo y Cebada, 2500 de Soja de segunda. 12000
kg de Maíz y 3800 kg de Soja de Primera) y P con una estrategia de reposición
+ 16 kg P/ha (con el objetivo de incrementar su disponibilidad en 2 ppm/año).
En todos los cultivos se ajustará la estrategia de fertilización nitrogenada
implementada a la siembra usando herramientas de manejo sitio-específico.
Los fertilizantes fosforados, nitrogenados y
fosforados se aplicaron al voleo al momento de la siembra. Como fuentes se
utilizaron Superfosfato triple de calcio (0-20-0), Urea granulada (46-0-0) y
Sulfato de calcio (0-0-0-18S).
Determinaciones realizadas
En el suelo
Previo a la siembra se obtuvieron muestras
de suelo de 0 a 20 cm, 20 a 40 y 40 a 60 cm de profundidad. De cada bloque se
extrajo una muestra compuesta. En la muestra de 0 a 20 cm de profundidad se
determinó el pH y los contenidos de materia orgánica, fósforo disponible
(Bray I), cationes intercambiables (K, Ca, Mg) y micronutrientes (Zn, B, Fe, Mn,
Cu, B). El contenido de nitratos y sulfatos se determinó de 0 a 20, de 20 a 40
y de 40 a 60 cm de profundidad.
En el cultivo
En el estado V7-V8 sobre la 7ma hoja
expandida se determinó el Índice de verdor a través del medidor de clorofila
Minolta Spad 502, y a cosecha se evaluó el rendimiento. En una muestra de grano
de cada parcela se cuantificó el contenido de N, P y S. Con los datos de
rendimiento, concentración de nutrientes en grano y dosis aplicada de los
mismos se realizó un balance de nutrientes.
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
Previo a la siembra se realizó un análisis
completo de suelo, cuyos datos se consignan en la Tabla 1.
Tabla 1: Análisis de suelo al momento
de la siembra. Los datos son promedio de cuatro repeticiones.
|
Profundidad |
MO |
pH |
Ntotal |
N-Nitratos |
P |
S-Sulfatos |
K |
Mg |
Ca |
Zn |
Mn |
Cu |
Fe |
B |
|
|
% |
|
% |
ppm |
|
0-20 |
2,38 |
5,6 |
0,119 |
17,8 |
8,5 |
13,8 |
520 |
194 |
1302 |
0,7 |
23,4 |
0,8 |
62,9 |
0,9 |
|
20-40 |
|
|
|
9,0 |
|
10,8 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
40-60 |
|
|
|
4,9 |
|
10,1 |
|
|
|
|
|
|
|
|
No se comprobaron diferencias en el índice de verdor entre
tratamientos (P=0,8; Figura 1). En cambio, se determinaron diferencias
significativas en los rendimientos de grano (P=0,00; Figura 2). Los tratamientos
de máxima dosis de N alcanzaron los mayores niveles de productividad, no
difiriendo significativamente entre sí, aún cuando el tratamiento de
reconstrucción de P alcanzara una producción de 350 kg ha-1 por
sobre el de mantenimiento.
Figura 1: Índice de verdor (unidades Spad) para las
diferentes estrategias de fertilización evaluadas en el ensayo. Las barras
verticales representan la desviación Standard de la media.
Figura 2 : Rendimiento de grano de diferentes
estrategias de fertilización. Letras distintas indican diferencias
significativas entre tratamientos. Las barras verticales representan la
desviación Standard de la media. Arribeños, General Arenales. Campaña
2006/07.
La concentración de N, P y S en grano difirió entre los
tratamientos (Tabla 2). En N se notó una clara tendencia hacia el "consumo
de lujo", con una mayor concentración en los tratamientos que mayor dosis
recibieran, y diferencias marcadas entre las distintas estrategias. El
porcentaje de N en grano fue bajo, dentro de los valores más reducidos que
pueden recopilarse en la bibliografía. En P en cambio, los tratamientos que
recibieron reposición, a causa de sus mayores rendimientos, alcanzaron
concentraciones más bajas que los tratamientos T1 (Testigo) y T2 (TUA). Recién
el T5, fertilizado con una dosis de reconstrucción, alcanzó el nivel de P en
grano de aquellos tratamientos. Para el S no se observó una tendencia clara,
siendo la concentración en grano similar entre los tratamientos fertilizados
(T3, T4 y T5) y no fertilizados (T1 y T2).
Tabla 2: Concentración (%) de nitrógeno, fósforo y
azufre en granos de maíz, expresados sobre base seca. Los datos son promedio
de cuatro repeticiones.
|
Tratamiento |
%N |
%P |
%S |
|
T1 |
Testigo |
1,01 |
0,28 |
0,08 |
|
T2 |
TUA |
1,08 |
0,28 |
0,07 |
|
T3 |
PS rep - N diag 10 t |
1,07 |
0,25 |
0,08 |
|
T4 |
PS rep - N diag 12 t |
1,17 |
0,24 |
0,08 |
|
T5 |
PS reconstr - N diag 12 t |
1,28 |
0,28 |
0,08 |
|
P= |
|
0,00 |
0,03 |
0,01 |
|
CV (%) |
|
4,76 |
8,43 |
5,47 |
Sobre la base de los rendimientos, la concentración de
nutrientes en grano y los aportes por fertilización se generaron balances para
cada uno de los tratamientos. El porcentaje de NPS en grano fue ajustado a
humedad de cosecha, para no sobreestimar la extracción. El balance fue
deficitario para todas las estrategias en cuanto a N, y para las dos primeras
estrategias (testigo y TUA) en el caso de P y S. A su vez, la magnitud de este
balance difirió considerablemente entre tratamientos, siendo más positivo en
el tratamiento de reconstrucción, mientras que el más negativo fue el testigo.
Tabla 3: Balance de nitrógeno, fósforo y azufre para
los diferentes tratamientos. Los datos de rendimiento y concentración de
nutrientes en grano fueron ajustados a 13 % de humedad.
|
|
Agregado |
Extracción |
Balance |
|
Tratamiento |
%N |
%P |
%S |
%N |
%P |
%S |
%N |
%P |
%S |
|
T1 |
Testigo |
0 |
0 |
0 |
82 |
23 |
6,5 |
-81,9 |
-22,7 |
-6,5 |
|
T2 |
TUA |
46 |
16 |
46 |
102 |
27 |
6,4 |
-56,2 |
-10,9 |
-6,4 |
|
T3 |
PS rep - N diag 10 t |
69 |
30 |
69 |
115 |
26 |
8,3 |
-46,3 |
3,6 |
9,7 |
|
T4 |
PS rep - N diag 12 t |
89 |
36 |
89 |
138 |
28 |
9,1 |
-49,0 |
8,3 |
12,9 |
|
T5 |
PS reconstr - N diag 12 t |
89 |
52 |
89 |
154 |
34 |
9,7 |
-65,2 |
18,4 |
12,3 |
Estos balances representan un costo o beneficio oculto de
las estrategias de fertilización, que deberían ser incluidos en los análisis
de rentabilidad de los cultivos, ya que están en relación directa con el
potencial productivo futuro de los suelos (Tabla 4). Este es así al menos para
el caso de P y S, nutrientes con efecto residual hacia los próximos cultivos de
la rotación. En el caso del N, es aceptado que no debe manejarse bajo el
criterio de reposición, ya que los excedentes que no son absorbidos por el
cultivo salen del sistema, fundamentalmente por lixiviación de nitratos durante
el otoño. Sin embargo, en una rotación intensiva como la que se planifica en
este experimento, de seis cultivos en cuatro años, el N cicla en los vegetales
y permanece en mayor proporción bajo formas orgánicas, en los residuos y la
biomasa microbiana. Siendo nuestros sistemas productivos deficitarios en N,
pareciera entonces pertinente incluir el balance de N en el análisis real de
rentabilidad del sistema, como se presenta en la Figura 3. En esta Figura se
destaca también que, bajo una actualidad de buenos precios de los granos, las
estrategias de alta fertilización, al posibilitar los mayores rendimientos,
alcanzan los márgenes más altos aún cuando se invierta más en fertilizantes.
Tabla 4: Valorización económica ($/ha) del balance
de nitrógeno, fósforo y azufre en cada estrategia
|
|
Balance |
|
Tratamiento |
%N |
%P |
%S |
|
T1 |
Testigo |
-269 |
-178 |
-23 |
|
T2 |
TUA |
-185 |
-85 |
-22 |
|
T3 |
PS rep - N diag 10 t |
-152 |
29 |
34 |
|
T4 |
PS rep - N diag 12 t |
-161 |
65 |
45 |
|
T5 |
PS reconstr - N diag 12 t |
-214 |
145 |
43 |
Figura 3: Margen Bruto aparente del cultivo de maíz
(si considerar la salida o ingreso de nutrientes), valorización económica
del balance y Margen Bruto ponderando la extracción de NPS del sistema.
Arribeños, General Arenales. Campaña 2006/07
Conclusiones
-
Las estrategias de fertilización evaluadas, ya en el
primer año de ensayos, alcanzaron niveles contrastantes de rendimientos. La
concentración de nutrientes en los granos difirió entre tratamientos,
siendo el N aquel que experimentó el rango de variación más amplio.
-
Como consecuencia de las variaciones en los
rendimientos, se observaron cambios en la rentabilidad a causa de las
diferentes estrategias. Las de alta fertilización alcanzaron los mayores
niveles de rentabilidad. Esto se ve acentuado cuando se pondera el balance
de nutrientes en el sistema. Aunque el "costo oculto" provocado
por un balance negativo de nutrientes no es tenido en cuenta en los
análisis económicos, debería considerarse al evaluar la rentabilidad de
los cultivos ya que guarda relación directa con el potencial
Biblioteca
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