Introducción:
Diversos autores han
mencionado a la Soja como un cultivo capaz de compensar variaciones en un rango
amplio de densidades de siembra sin afectar sus rendimientos (Swearingin, 1981;
Duncan, 1986; Egli, 1988; Wells, 1991, 1993; Vega y Andrade, 2000). Esto permite
a los productores lograr buenos cultivos aún ante fallas considerables en la
emergencia. Sin embargo, es común es que el productor que sufre una merma en el
stand de plantas de alguno de sus lotes, encuentre también una distribución
despareja de las mismas. En esta situación, Swearingin (1981) determinó que
cultivares de Grupo II y III de maduración en Purdue (EE. UU.) llenaron
espacios de hasta 45 cm sin pérdidas de rendimiento.
Al tomar la decisión de
reimplantar un cultivo, el productor debe afrontar el costo de resiembra y, en
la mayoría de los casos, una pérdida de rendimiento por retraso en la fecha de
siembra en relación con la óptima. Si el valor económico de estas pérdidas
es inferior al de la caída en los rendimientos originada por una densidad y
distribución inadecuada, la decisión de resembrar es la más apropiada, caso
contrario será conveniente mantener el cultivo aún cuando se deban asumir
ciertas pérdidas de rendimiento.
El objetivo de este
trabajo fue determinar el comportamiento y la capacidad compensatoria de la Soja
ante una disminución importante en el stand de plantas, con distribución
regular o irregular en la hilera de siembra, y estudiar los componentes de
rendimiento involucrados en esta compensación.
Materiales y métodos:
El experimento se
desarrolló en el campo experimental de la EEA INTA Pergamino. Se aseguraron
condiciones que incrementaran la sensibilidad del cultivo al arreglo espacial
entre plantas. Para ello se eligió una variedad considerada de ciclo muy corto
para la zona (DM 2900 RR, Grupo II), sembrada a 70 cm entre hileras en una fecha
relativamente tardía (9 de diciembre). Cultivares de Soja de ciclo más largo,
sembrados en hileras más estrechas o en el mes de noviembre expresan una
capacidad compensatoria mayor ante distribuciones desuniformes o stands de
plantas reducidos.
El diseño experimental
utilizado fue en bloques completos aleatorizados con tres repeticiones. Los
tratamientos y el arreglo espacial del ensayo se describen en la Tabla 1 y en la
Figura 1, respectivamente.
Tabla 1:
Tratamientos
evaluados en ensayo de densidades y distribución de plantas. Variedad DM 2900
RR sembrada en diciembre a 52,5 cm entre hileras.
|
Tratamiento |
plantas/m
lineal |
distancia |
e/plantas
(m) |
|
T0 |
19,00 |
0,053 |
|
|
T1 |
2,80 |
0,36 |
|
|
T2 |
4,20 |
0,24 |
|
|
T3 |
5,59 |
0,18 |
|
|
T4 |
6,99 |
0,14 |
|
|
T5 |
|
0,36 |
con saltos de 50
cm sin plantas |
|
T6 |
|
0,24 |
con saltos de 50
cm sin plantas |
|
T7 |
|
0,18 |
con saltos de 50
cm sin plantas |
|
T8 |
|
0,14 |
con saltos de 50
cm sin plantas |
Figura 1:
Distribución
espacial de plantas a lo largo de un surco (4 m lineales) Los tratamientos
corresponden a los descriptos en la Tabla 1.
Resultados y discusión:
En la Figura 1 se puede
observar la cobertura del cultivo en postfloración. Solamente el tratamiento
testigo logró alcanzar el IAFc. Los tratamientos raleados a una densidad
uniforme más alta (T4 y T3), siguieron en orden de cobertura lograda.
Figura 1:
Indice
de cobertura en el período reproductivo.
En la Tabla 2 se
presentan los rendimientos junto a sus componentes. La densidad más baja (36 cm
e/hileras) en la distribución uniforme, y las dos densidades menores (24 y 36
cm e/hileras) en el tratamiento c/saltos de 50 cm tuvieron mermas significativas
de rendimiento respecto del testigo (P=0,0347). El número de granos presentó
idéntico comportamiento (P=0,0292). El peso de los granos disminuyó
significativamente en los tratamientos T0, T1 y T2 respecto de T8 (P=0,0814). La
merma en el tratamiento T0 (testigo) podría deberse al elevado número de
granos fijados en este tratamiento.
Las condiciones
favorables de la campaña, con buenas condiciones de temperatura y humedad
durante el llenado de los granos, permitieron que las plantas más separadas
expresaran una buena capacidad compensatoria, disminuyendo los rendimientos
recién en densidades muy bajas. Variedades de ciclo más largo, espaciamientos
más reducidos o siembras más tempranas reducirían sus rendimientos menos aún
respecto de una densidad normal. Por el contrario, bajo condiciones de sequía
las diferencias entre testigos y tratamientos serían mayores.
Cuadro 2:
Rendimiento, número de granos y peso de mil semillas.
|
Tratamiento |
Rendimiento |
(kg/ha) |
|
|
0 |
3153.3 |
a |
|
|
|
|
|
1 |
2171.1 |
|
|
c |
d |
|
|
2 |
2858.2 |
a |
b |
c |
|
|
|
3 |
3074.9 |
a |
b |
|
|
|
|
4 |
2872.1 |
a |
b |
c |
|
|
|
5 |
1919.5 |
|
|
|
d |
|
|
6 |
2366.2 |
|
b |
c |
d |
|
|
7 |
2819.7 |
a |
b |
c |
|
|
|
8 |
3076.5 |
a |
b |
|
|
P=0,0347
C.V: 16,7 % |
| |
|
Tratamiento |
granos/m² |
|
|
0 |
2083.3 |
a |
|
|
|
|
|
1 |
1422.7 |
|
|
c |
d |
|
|
2 |
1935.7 |
a |
b |
|
|
|
|
3 |
1943.7 |
a |
b |
|
|
|
|
4 |
1841.7 |
a |
b |
c |
|
|
|
5 |
1238.7 |
|
|
|
d |
|
|
6 |
1527.7 |
|
b |
c |
d |
|
|
7 |
1795.7 |
a |
b |
c |
|
|
|
8 |
1913.0 |
a |
b |
|
|
P=0,0292
C.V: 16,2 % |
| |
|
Tratamiento |
Peso
mil granos (g) |
|
|
0 |
150.67 |
|
b |
c |
|
|
|
1 |
152.67 |
|
b |
c |
|
|
|
2 |
148.00 |
|
|
c |
|
|
|
3 |
158.00 |
a |
b |
|
|
|
|
4 |
156.00 |
a |
b |
|
|
|
|
5 |
154.67 |
a |
b |
c |
|
|
|
6 |
154.67 |
a |
b |
c |
|
|
|
7 |
157.33 |
a |
b |
|
|
|
|
8 |
160.67 |
a |
|
|
|
P=0,0814
C.V: 9,2 % |
La diferencia de
rendimiento entre la densidad normal (T0) y mínima fueron de 31% (T1,
distribución uniforme) y 39% (T5, distribución c/saltos de 50 cm),
respectivamente. Las causas de esta caída en los rendimientos podrían deberse
a la diferencia en la intercepción de radiación o a la eficiencia con que la
radiación interceptada es convertida en materia seca. Los tratamientos de
mínima densidad, cualquiera fuera su distribución, presentaron en R5 un 32 %
menos de cobertura (Figura 1), por lo tanto la mayor parte de las diferencias en
rendimiento pueden atribuirse a la incapacidad de un canopeo poco denso para
interceptar la oferta lumínica del ambiente. La eficiencia de conversión
cobraría importancia en rangos más altos de densidad.
Los rendimientos en
ambas distribuciones (uniforme y con saltos) pueden ajustarse a una función,
que represente la variación en los rendimientos con el cambio de la distancia
entre plantas (Figura 2).
Figura 2:
Rendimientos
en función de la distancia entre plantas, para una distribución uniforme
(puntos azules) y con saltos en la hilera de 50 cm (triángulos bordó). La
línea azul indica la distancia interplanta que permite alcanzar los
rendimientos máximos con una distribución uniforme. Cultivar DM 2900 RR.
Las funciones se
ajustaron a un modelo cuadrático. Esto significa que los rendimientos se
incrementan en forma proporcionalmente decreciente con el aumento en la densidad
de siembra hasta alcanzar un límite (plateau). Densidades mayores a la óptima
causarían una reducción en los rendimientos. Sin embargo, en la distribución
desuniforme no se alcanza el plateau, es decir, los espacios de 50 cm sin
plantas causaron pérdidas de rendimiento que no pudieron compensarse aumentando
la densidad. Comparando ambas curvas, se observa que los rendimientos disminuyen
en mayor medida cuando la distribución entre plantas es desuniforme, y esta
diferencia es más marcada a medida que la distancia entre plantas va en
aumento, es decir, la distribución uniforme de plantas se vuelve más crítica
en densidades bajas.
La inversa de la
distancia entre plantas es la densidad. Los máximos rendimientos en la
distribución uniforme se alcanzan a un distanciamiento de 0,073 m e/plantas
(densidad 13,6 pl/m). A partir de las anteriores curvas, se puede calcular la
mínima densidad a partir de la cual es conveniente una resiembra. Suponiendo un
costo de resiembra (semilla, siembra y mano de obra) de $ 140/ha, a la actual
relación de precios (Junio 2003) significa un costo de 3 qq/ha de Soja. Si la
caída de rendimientos en a partir de diciembre es de 20 kg/ha/día de atraso en
la siembra, y la decisión de resembrar se realiza 15 días después de la fecha
de siembra original, se necesitarían otros 3 q/ha para compensar esta pérdida.
En definitiva, en la condiciones de este ensayo sería conveniente efectuar una
resiembra recién cuando la reducción esperada en los rendimientos sea mayor a
6 qq/ha. Siguiendo las ecuaciones cuadráticas presentadas, este límite se
alcanzaría para una distancia entre plantas de 0,31 y 0,24 cm (es decir, una
densidad de 3,2 y 4,2 pl/m lineal) para la distribución uniforme y desuniforme,
respectivamente (Figura 3)
Figura 3:
Distancia
crítica entre plantas para decidir la resiembra en una distribución uniforme
(flecha azul) o desuniforme (flecha bordó).
Conclusiones:
Para un año favorable,
con buenas condiciones hídricas, reducciones muy pronuciadas en la densidad
provocaron mermas en los rendimientos de hasta 31 y 39 %, según la
distribución de plantas fuera uniforme o desuniforme, respectivamente. Estas
diferencias fueron provocadas por variaciones en la captura de radiación
fotosintéticamente activa, que a su vez modificaron el número de granos
fijados. La curva de respuesta a la densidad siguió una forma cuadrática,
demostrando un techo de rendimiento en altas densidades. Para las condiciones de
este ensayo, cuando la población de plantas establecidas fue menor de 3,2 pl/m
lineal soportando espacios de 50 cm sin plantas, y 4,2 pl/m lineal en una
distribución uniforme, hubiese sido económicamente rentable resembrar el
cultivo.
Bibliografïa citada:
- Duncan, W.G. 1986. Planting patterns
and soybean yields. Crop Sci. 26: 584-588.
- Egli, D.B. 1988. Plant density and
soybean yield. Crop Sci. 28: 977-981.
- Fehr, W.R. and C.E. Caviness. 1977.
Stages of Soybean development. Iowa St. Univ. Special Report 80, 11 p.
- Swearingin, M.L. 1981. Soybeans. When
to replant. Guide for assessing a poor stand. Crops and Soils Magazine. 4 pp.
- Vega, C.R. y F.H. Andrade. 2000.
Densidad de plantas y espaciamiento entre hileras. Pp 97-133. En: F.H. Andrade
y V.O. Sadras (eds).Bases para el manejo del maíz, girasol y la soja. EEA
INTA Balcarce-Facultad de Ciencias Agrarias UNMP.
- Wells, R. 1991. Soybean growth response
to plant density: relationships among canopy photosynthesis, leaf area and
light interception. Crop Sci. 31:755-761.
- Wells, R. 1993. Dynamics of soybean
growth in variable planting patterns. Agro. J. 85: 44-48.
Biblioteca