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Fertilización Nitrogenada en Cebada Cervecera |
Autores: Marcelo
Echagüe, María Rosa Landriscini, Santiago Venanzi y Aurora Lázzari.
Departamento de Agronomía, UNS. San Andrés 800. (8000) Bahía Blanca -
Argentina.
Introducción A pesar de
ser uno de los principales cultivos a nivel mundial (el 4º en importancia luego
del trigo, maíz y arroz), la cebada en Argentina nunca ocupó una superficie de
relevancia (3 a 5% respecto del trigo) (Savio, 1998). La producción de cebada
cervecera (CC) en la Pcia. de Buenos Aires representa, históricamente, el 80%
de la producción nacional. La zona sur está fuertemente definida como
productora de CC, debido a su clima y suelos favorables para el cultivo, y a la
presencia de una pujante industria maltera que, en los últimos años, ha hecho
importantes inversiones en la zona. Las principales empresas asentadas son:
Maltería y Cervecería Quilmes SAICAyG, Maltería Pampa SA y Cargill SA. A su
vez, desde fines de los '80 productores del norte bonaerense se han decidido por
esta alternativa. En ambas regiones, este cultivo tiene enormes posibilidades de
crecimiento a partir de la fertilización nitrogenada ajustada, en tiempo y
forma, a los requerimientos de cada suelo. El crecimiento previsto para la
economía zonal requiere, ante todo, que la industria maltera sea abastecida con
tonelajes suficientes, que cumplan los más estrictos requerimientos de calidad
exigidos por las nuevas tecnologías. Entre los parámetros que tienen mayor
incidencia comercial, el porcentaje de proteína es el de mayor relevancia.
Valores óptimos estarían entre 10-11%, aunque existe una tolerancia hasta un
12%. Por otro lado, las partidas deben contener un elevado porcentaje de granos
gruesos y enteros (> 85% sobre zaranda de 2,5 mm), condición que también es
reconocida a la hora de fijar el precio. La difusión del cultivo es una
alternativa válida para diversificar la producción. La CC alterna bien con el
trigo porque no tiene las mismas enfermedades, el control de malezas gramíneas
es más económico (se puede usar trifluralina sin riesgos), tiene menor
requerimiento de Nitrógeno (N) y el rendimiento es algo superior.
Consecuentemente, la difusión del cultivo dependerá de la posibilidad de
obtener altos rendimientos y buena calidad. En Argentina, la totalidad del
producto tiene como destino la industria maltera, a diferencia de Europa donde
existe un mercado forrajero que absorbe el producto excedente o de mala calidad.
La comercialización se realiza por medio de contratos, en los que se especifica
la calidad que debe tener la mercadería. El incumplimiento de estas
especificaciones provoca su rechazo para fines industriales, disminuyendo
considerablemente su valor, lo que afecta la rentabilidad del cultivo y
desalienta a los productores.
Fertilización El uso de
fertilizantes en CC presenta varios aspectos que deben ser considerados para
lograr el objetivo de altos rendimientos con buena calidad maltera, esto es,
adecuado tenor proteico y calibre. Las aplicaciones tempranas de N pueden
incrementar el rendimiento y disminuir el contenido proteico, debido a la
conocida relación inversa entre rendimiento y proteína. El llenado del grano
es una etapa fundamental no sólo sobre el rendimiento, sino sobre la calidad
maltera. Si está limitado por altas temperaturas y/o estrés de agua, se corre
el riesgo de que el grano resulte de alto contenido proteico. La interacción
entre la disponibilidad de N y el agua es un factor muy importante a tener en
cuenta. Aquí se presentan dos cuestiones a dilucidar: la primera es saber
cuánto N disponible tiene el suelo y la segunda predecir el rendimiento. Los
efectos de la fertilización nitrogenada sobre el rendimiento de la CC han sido
medidos en varios ambientes de la provincia de Buenos Aires. Ron y Loewy (1996)
llevaron a cabo experimentos, entre 1994 y 1996, en el SO bonaerense. En suelos
con altas deficiencias de N y fósforo, el fraccionamiento del N aplicado fue un
recurso adecuado. En el norte de la provincia, en suelos con alta disponibilidad
inicial de N, se observaron altos rendimientos con respuestas variables a la
fertilización (Prystupa et al. 1998). No se han hecho estudios exhaustivos que
conduzcan a la formulación de un método diagnóstico de fertilización
nitrogenada en CC para determinar, en cada agroecosistema, una estrategia de
fertilización que potencie la producción de granos pero no produzca sobrantes
que se acumulen en los mismos. Por otro lado, sólo se incrementará el área de
producción si existe la posibilidad de obtener buenos rendimientos y precios
redituables por tonelada. Para el diseño de un buen método de diagnóstico
deben considerarse las condiciones climáticas y edáficas, el uso previo del
suelo, su nivel de P, las prácticas de fertilización (dosis, fuente, momento
de aplicación y localización) y el ciclo del N de los fertilizantes bajo las
condiciones agroecológicas estudiadas. La realización de experimentos a campo,
de varios años de duración, con diseño y organización idénticos, en
diferentes condiciones edáficas y climáticas, permite realizar
generalizaciones sobre las prácticas de fertilización más adecuadas. Un
proyecto de este tipo está siendo llevado a cabo por el Departamento de
Agronomía de la Universidad Nacional del Sur, iniciado en 1998 y que se
prolongará hasta el 2002. Dicho proyecto interdisciplinario cuenta con el apoyo
de especialistas del mencionado Departamento, del INTA EEA Bordenave, de la CHEI
Barrow y de las Empresas Maltería y Cervecería Quilmes SAICAyG y Maltería
Pampa SA. La experiencia consiste de una red de ensayos de campo, ubicados en
áreas de cultivo de la Pcia. de Buenos Aires, para evaluar los efectos de dosis
y momentos de fertilización nitrogenada sobre el rendimiento y el contenido de
proteína del grano de CC.
Ensayos En el año 1999
los ensayos se realizaron en las localidades de Alberti, Bordenave, Coronel
Suárez, Tres Arroyos, San Mayol, Pigüe, Azul y Nueva Helvecia (Uruguay). En
cada uno se estableció una unidad experimental, constituida por cuatro bloques
completos aleatorizados, con siete tratamientos, a saber: Testigo, fertilizado
con 30 kg N ha-1 en emergencia, 30 kg de N ha-1 en macollaje, 60 kg N ha-1 en
emergencia, 60 kg de N ha-1 en macollaje, 30 kg N ha-1 en emergencia + 30 kg N
ha-1 en macollaje, 90 kg N ha-1 en emergencia y 120 kg de N ha-1 en emergencia.
El fertilizante nitrogenado utilizado fue urea, aplicado al voleo. La dimensión
mínima de las parcelas fue de 2 x 7 m. La semilla utilizada fue Quilmes
Palomar, con una densidad de 280 semillas viables m-2. En todas las parcelas se
aplicó superfosfato triple a la siembra, a razón de 20 kg P ha-1. En San Mayol
se aplicó 80 kg ha-1 de fosfato diamónico. Se analizaron los siguientes
parámetros: rendimiento de grano, % de proteína, calibre (% sobre zaranda de
2,5 mm), peso de mil granos, número de espigas m-2 y rendimiento de materia
seca total m-2. Previo a la siembra, se extrajeron muestras de los suelos (0-20,
20-40 y 40-60 cm de profundidad) para evaluar algunas características químicas
(en especial disponibilidad de N) y físicas de los mismos (Tabla 1).
Resultados El año 1999
se caracterizó por presentar condiciones hídricas desfavorables (Tabla 1),
especialmente durante la etapa de llenado de granos, que afectaron el desempeño
del cultivo en forma variable, según la magnitud de las mismas y la capacidad
de los suelos para almacenar agua.
Tabla 1. Datos
analíticos iniciales de los suelos estudiados en la profundidad 0-20
cm.
|
Sitios |
Nt
(%) |
Ph |
Pe
(ppm) |
MO
(%) |
Lluvia*(mm) |
|
Bordenave |
0,140 |
6,8 |
15,0 |
2,37 |
327,3 (296) |
|
Tres Arroyos |
0,192 |
5,6 |
8,4 |
3,71 |
319,3 (429) |
|
San Mayol |
0,225 |
5,2 |
9,9 |
4,44 |
395 (395) |
|
Pigüe |
0,175 |
6,0 |
8,6 |
2,95 |
256 |
|
Azul |
0,189 |
6,3 |
23,0 |
3,60 |
294 (462) |
|
Cnel. Suárez |
0,185 |
6,0 |
13,3 |
4,20 |
221 (376) |
|
Alberti |
0,161 |
5,3 |
3,0 |
2,73 |
204,5 (454) |
|
Uruguay |
0,190 |
6,7 |
32,9 |
3,60 |
437,1 |
* Lluvias desde mayo
(barbecho) a diciembre (cosecha); entre paréntesis media.
Los rendimientos de los
tratamientos testigo variaron entre 7,83 y 42,91 qq ha-1. Los menores valores se
registraron en Bordenave, donde se produjo una importante helada durante el
período de llenado de granos. Los tratamientos fertilizados produjeron
respuestas en el rendimiento de magnitud variable y dependiente de la condición
hídrica de cada sitio y/o de la capacidad del suelo para aportar N. Se
encontraron diferencias estadísticamente significativas (p<=0,05)
en San Mayol, Coronel Suárez y Bordenave, y en Tres Arroyos (p<=0,1) (Fig
1).
Figura 1. Rendimiento
y contenido de proteína de cuatro ensayos que constituyeron la red en el año
1999.
No se observaron
diferencias significativas entre dosis de N y momentos de aplicación. En San
Mayol, con baja disponibilidad inicial de N y lluvias oportunas, se observaron
importantes respuestas, lográndose un incremento máximo del orden de los 20 qq
ha-1. En Alberti, afectado por una importante sequía, los
rendimientos fueron elevados debido probablemente a la buena capacidad del suelo
para retener humedad (Tabla 4) y (Fig.2).
El índice de cosecha
mostró diferencias significativas en Tres Arroyos, San Mayol (p£ 0,05) y Azul
(p£ 0,1) (Tabla 2). No se observó una tendencia en la variación del mismo,
por efecto de la fertilización.
Tabla 2. Indice de
cosecha
| Tratamiento |
San
Mayol |
Tres
Arroyos |
Azul |
| Testigo |
0,43
a |
0,54
c |
0,37
b |
| 30e |
0,44
a |
0,49
bc |
0,33
ab |
| 30m |
0,48
ab |
0,50
bc |
0,33
ab |
| 60e |
0,47
ab |
0,46
ab |
0,31
a |
| 60m |
0,48
b |
0,51
bc |
0,34
ab |
| 30+30 |
0,44
ab |
0,41
a |
0,33
ab |
| 90e |
0,43
a |
0,42
a |
0,31
a |
| 120e |
0,44
ab |
0,46
ab |
0,31
a |
Los porcentajes de
proteína de los testigos oscilaron entre 10,2 y 14,7 %. En Bordenave, Alberti,
Pigüe y Uruguay (Fig. 1 y 2), se superó el nivel máximo de proteína
requerido para maltería (12%) sin fertilización, debido a condiciones
desfavorables durante la etapa de llenado de granos (restricción hídrica y/o
helada).
Figura 2. Rendimiento
y contenido de proteína de cuatro ensayos que constituyeron la red en el año
1999.
En todos los sitios
estudiados hubo aumento en el contenido de proteína por efecto de la
fertilización nitrogenada (p£ 0,05 y £ 0,1). Las dosis de N necesarias para
obtener un 12% de proteína, varió en cada sitio debido a las diferentes
condiciones climáticas en la etapa fenológica de llenado de granos. En Tres
Arroyos, ese valor se alcanzó con aplicaciones de 30 kg de N en emergencia; en
Coronel Suárez, con 30 kg en macollaje; en Azul, con 60 kg en emergencia o
macollaje; y en San Mayol, con 60 kg en macollaje o 120 kg en emergencia.
En las localidades de
Tres Arroyos, Azul, Alberti y Bordenave se encontraron diferencias
significativas en el calibre de los granos (p£ 0,05) (Tabla 3). Se observó que
las aplicaciones de N que no produjeron aumentos de proteína por encima de 12%,
dieron valores de calibre aptos para maltería, por lo que es factible suponer
que el porcentaje de proteína es la limitante principal a la hora de decidir
las dosis de fertilizante a aplicar.
Tabla 3. Calibre de
los granos (% > 2,5 mm)
| Tratamiento |
Tres
Arroyos |
Azul |
Alberti |
Bordenave |
| |
----------------- |
---%
de granos |
>
2,5 mm-- |
--------------------------- |
| Testigo |
94,5
c |
90,25
d |
86,75
b |
78,75
abc |
| 30e |
91,3
bc |
83,25
abc |
86,25
b |
81
c |
| 30m |
91,5
bc |
87,75
cd |
84,5
b |
78,5
abc |
| 60e |
91
bc |
86
bcd |
80
a |
80,5
c |
| 60m |
81,75
b |
84,75
abc |
79
a |
81,25
c |
| 30+30 |
85,75
bc |
79,75
a |
79,5
a |
79,25
bc |
| 90e |
81,5
b |
82,5
ab |
77,5
a |
76,25
ab |
| 120e |
63,75
a |
84,25
abc |
76,25
a |
75,25
a |
Se analizaron las
relaciones entre el N de los suelos, disponible a la siembra (Tabla 4), y los
rendimientos de los tratamientos testigo, en 6 de los sitios estudiados. El
mejor ajuste (R2= 0,62 y p£ 0,05) se observó para los kg ha-1
de N-NO3- determinados hasta los 40 cm de profundidad del
suelo (Fig. 3).
Tabla 4. N disponible
inicial (N-NO3- y N-NH4+), humedad
y agua útil del perfil de los suelos de la red de ensayos.
| Sitios |
Prof.
(cm) |
N-NO3
(kg ha-1) |
N-NH4
(kg ha-1) |
H(%) |
Ag.Ut.(mm) |
| Bordenave |
0-20 |
31,7 |
23,0 |
18,7 |
|
|
|
20-40 |
13,0 |
16,0 |
19,9 |
|
|
|
40-60 |
2,6 |
16,0 |
19,8 |
|
| Tres
Arroyos |
0-20 |
8,0 |
12,0 |
24,0 |
90 |
|
|
20-40 |
22,7 |
38,5 |
21,3 |
|
|
|
40-50 |
14,6 |
29,5 |
29,1 |
|
| San
Mayol |
0-20 |
34,7 |
18,4 |
29,1 |
103 |
|
|
20-40 |
24,7 |
4,5 |
28,3 |
|
|
|
40-60 |
17,0 |
29,7 |
25,2 |
|
| Pigüe |
0-20 |
22,4 |
7,1 |
21,3 |
100 |
|
|
20-40 |
7,7 |
16,4 |
21,3 |
|
|
|
40-60 |
5,6 |
22,4 |
21,0 |
|
| Azul |
0-20 |
79,4 |
5,8 |
25,5 |
101 |
|
|
20-40 |
75,3 |
21,2 |
25,5 |
|
|
|
40-60 |
50,8 |
12,7 |
27,9 |
|
| Cnel.
Suárez |
0-20 |
35,2 |
19,1 |
17,1 |
106 |
|
|
20-40 |
46,6 |
10,6 |
22,7 |
|
|
|
40-60 |
10,8 |
8,6 |
23,1 |
|
| Alberti |
0-20 |
44,2 |
15,7 |
17,2 |
123 |
|
|
20-40 |
46,1 |
11,5 |
17,8 |
|
|
|
40-60 |
31,6 |
20,0 |
18,8 |
|
Figura 3. Relación
entre el N disponible del suelo (N-N03-) hasta 40 cm de
profundidad y el rendimiento de los tratamientos sin fertilizar .
En conclusión, los
resultados obtenidos durante la campaña 1999 sugieren que es posible la
fertilización nitrogenada en CC, sin afectar negativamente la calidad
industrial de los granos. La tecnología de la fertilización debería ajustarse
a las condiciones agroclimáticas de cada lugar.
Agradecimientos
Este trabajo fue
financiado con fondos aportados por la ANPCyT PICT No 08-00061, y el
CONICET PIP No 0280/98. Los autores agradecen la colaboración de los
Ings. Agrs. A. Aguinaga (Cervecería y Maltería Quilmes SAICAyG), A. Smith y M.
Serre (Maltería Pampa SA), T. Loewy (INTA EEA Bordenave), R. Bergh (CHEI
Barrow) y M. Cledou (productor Pigüe).
Referencias
Prystupa P, Scheiner
JD, Martínez D, Lavado RS. 1998. Fertilización nitrogenada de cebada
cervecera en dos ambientes del norte de la provincia de Bs.As. IV Congreso
Nacional de Trigo. Actas 3-57.
Ron M, Loewy T. 1996.
Análisis de la respuesta de cebada cervecera a N y P en tres suelos del
sudoeste bonaerense (Argentina). Ciencia del Suelo 14:47-49.
Savio H N. 1998.
Cebada cervecera - Situación actual y futura. IV Congreso Nacional de Trigo y
II Simposio Nacional de Cereales de Siembra Otoño-Invernal. Actas 6-05.
Vea este y otros trabajos en el sitio
oficial de INPOFOS
Cono Sur.
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