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Ing. Martín Díaz-Zorita (*)  |
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Respuestas de Cultivos de Trigo a la Fertilización con
Cloruros |
Autores: M. Díaz-Zorita(1),
G. A. Duarte(2), M. Barraco(1) y M. Fornasero(3)
(1) EEA INTA General Villegas, CC 153, (6230) Gral, Villegas (Bs.As.),
Argentina
(2) AACREA-AAPRESID (3) Estudio G. Duarte & Asoc.
mdzorita@servicoopsa.com.ar
Presentado al
XVIII Congreso Argentino de la Ciencia del Suelo. Puerto Madryn (Chubut). 16-19
Abril 2002.
Introducción
Los suelos de la región
pampeana presentan niveles altos a muy altos de disponibilidad de potasio
(Sillanpaa 1982; Hall et al. 1992). No obstante, varios estudios de
fertilización con cloruro de potasio (KCl), en combinación con otros elementos
muestran aumentos en la producción de pasturas (Conti et al. 1997; Melgar et
al. 2000) y de trigo (Triticum aestivum L.) (Díaz-Zorita y Duarte 1998;
Duarte et al. 2001). En particular, en el área noroeste de la provincia de
Buenos Aires se han observado aumentos en hasta 28% de los rendimientos de trigo
(aprox. 300 kg/ha) fertilizados con KCl en condiciones no limitantes de
nutrición nitrogenada (Duarte et al. 2001). Tanto el número por unidad de
superficie como el peso individual de los granos fueron positivamente afectados
por la aplicación del fertilizante.
El cloro, en forma de
cloruros (Cl-) es también un elemento esencial requerido por las
plantas para su crecimiento e interviene en varias funciones tales como la
regulación de procesos de ósmosis, el desarrollo de la planta y la supresión
de enfermedades (Havlin et al. 1999). En el suelo, el Cl- muestra un
comportamiento similar al N-NO3- moviéndose fácilmente
en el perfil y por lo tanto la posibilidad de encontrar deficiencias en suelos
arenosos y drenados es alta. Estudios desarrollados en la región triguera de
EE.UU. sugieren efectos beneficiosos de los cloruros al fertilizar con KCl.
Estos beneficios, variables según cultivares de trigo, fueron atribuidos a una
menor incidencia de enfermedades durante el ciclo de producción al
incrementarse la disponibilidad de Cl- (Christensen et al. 1981;
Engel y Grey 1991).
Se supone que en las
condiciones de producción en la región noroeste bonaerense sobre suelos
arenosos, permeables y con alta disponibilidad de potasio, las aplicaciones de
Cl- explicarían la respuesta observada al fertilizar con KCl
cultivos de trigo. El objetivo de este estudio es establecer la contribución de
aplicaciones de Cl- sobre la productividad de cultivos de trigo con y
sin fertilización con potasio.
Materiales y métodos
El estudio se
desarrolló en 3 sitios del noroeste de Buenos Aires con Hapludoles cultivados
con trigo en la campaña 2001 (Tabla 1). Los cultivos se sembraron, sobre
antecesor soja, en la última semana de junio del 2001 bajo prácticas de cero
labranza. En todos los casos los cultivos fueron fertilizados con urea en dosis
para alcanzar una disponibilidad de al menos 90 kg ha-1 de
N.
Tabla 1. Propiedades
de los suelos (0-20 cm) en cada sitio experimental. CIC = capacidad de
intercambio catiónico, pH en agua, MO = materia orgánica, P = P extractable
(Bray Kurtz 1), S-SO4, K+ y Cl- = S-SO4,
K+ y Cl- extractables (Mehlich III)
|
Sitio |
Suelo |
CIC |
pH |
MO |
P |
S-SO4 |
K+ |
Cl- |
|
|
|
cmol kg-1 |
|
g kg-1 |
---------- mg kg-1
---------- |
|
A |
Hapludol Típico |
10,9 |
6,1 |
18 |
18.4 |
15.3 |
716 |
508 |
|
B |
Hapludol Entico |
9,7 |
5,9 |
15 |
19.8 |
15.0 |
693 |
200 |
|
C |
Hapludol Entico |
11,6 |
6,0 |
18 |
31.4 |
15.5 |
721 |
533 |
En la segunda semana de
julio, durante etapas de emergencia de los cultivos se aplicaron los siguientes
tratamientos de fertilización: (1) Control: sin fertilización, (2) 50 kg ha-1
de KCl, (3) 100 kg ha-1 de KCl, (4) 150 kg ha-1 de
KCl, (5) 36 kg ha-1 de NH4Cl, (6) 72 kg ha-1 de
NH4Cl, y (7) 108 kg ha-1 de NH4Cl para proveer
23, 46 y 69 kg ha-1 de Cl- con (tratamientos 2, 3 y 4) o ausencia de
K+ (tratamientos 5, 6 y 7). En todos los casos se equipararon los
aportes de N a 28 kg ha-1 empleando urea como fuente de
fertilización. En etapas tempranas de desarrollo reproductivo se realizaron
tratamientos de aplicación de fungicidas (epoxiconazole 12,5% + Carbendazin
12,5%, 1 lt ha-1) dejando el 50% de la superficie de cada parcela sin
tratar. En cada sitio experimental las parcelas fueron de 10 m2 y se
dispusieron en bloques completos aleatorizados con 4 réplicas divididas por el
tratamiento de aplicación de fungicidas.
En estadios de madurez
fisiológica (primer semana de diciembre del 2001) se realizó la cosecha manual
de los cultivos para la determinación de la producción de grano y componentes
del rendimiento (peso individual de granos, densidad de espigas y número de
granos por unidad de superficie). El análisis estadístico se realizó
empleando análisis combinado de la varianza con parcelas divididas [factor
principal = tratamiento de fungicidas, factor dividido = tipo de fertilizante
(KCl o NH4CL) y dosis de Cl- (0, 23, 46 y 69 kg ha-1)],
y prueba de mínima diferencia significativa (LSD) entre promedios de factores
con valores de F significativos (p<0,05). Además, se realizaron análisis de
correlación y de regresión.
Resultados
Los rendimientos de los
cultivos variaron entre 1049 y 6205 kg ha-1 mostrando
diferencias significativas según tratamientos con fungicidas y de
fertilización con cloruros independientemente del fertilizante empleado. Tanto
el número de granos por unidad de superficie como su peso individual se
correlacionaron positivamente con la producción de los granos (r = 0,96 y r =
0,86, respectivamente). Estos componentes del rendimiento fueron
significativamente afectados por la aplicación de Cl- o los
tratamientos con fungicidas independientemente de la fuente de fertilizante
empleada. Si bien la cantidad de espigas por unidad de superficie se
correlacionó positivamente con la producción de grano (r = 0,54), no se
detectaron efectos significativos de los tratamientos evaluados sobre este
componente del rendimiento.
Se observó el aumento
medio de 300 kg ha-1 de grano por la aplicación de tratamientos con
fungicidas en estadios de desarrollo reproductivo de los cultivos,
fundamentalmente al aumentar el peso individual de los granos (Tabla 2).
Tabla 2. Efecto de la
aplicación de fungicidas en etapas reproductivas sobre la productividad media
de cultivos de trigo. Promedio de 3 sitios experimentales, 2 fertilizantes
(KCl y NH4Cl) y 4 dosis de fertilización con cloruros (0, 23, 46 y
69 kg ha-1). PG = peso individual de granos, NG = número de
granos, Esp = Densidad de espigas. Letras diferentes en cada componente del
rendimiento indican diferencias significativas entre tratamientos de
aplicación de fungicidas (LSD, p < 0.05)
|
Tratamiento |
Rendimiento |
PG |
NG |
Esp |
|
|
kg ha-1 |
Mg grano-1 |
granos m-2 |
espigas m-2 |
|
Sin fungicidas |
3211 a |
28,3 a |
11068 a |
525 a |
|
Con fungicidas |
3500 b |
29,9 b |
11453 a |
427 a |
Todos los tratamientos
de fertilización con Cl- mostraron mayores rendimientos en grano con
una mayor cantidad de grano por unidad de superficie que en el tratamiento
control y sin diferir estadísticamente según las dosis aplicadas del elemento
(Tabla 3). A partir del ajuste cuadrático de la producción de grano según
dosis aplicadas de cloruros se estimó que los máximos rendimientos se
alcanzarían con aplicaciones de 43 kg ha-1 de Cl-,
equivalentes a 93 o 67 kg ha-1 de KCl o NH4Cl,
respectivamente. La respuesta media a la aplicación de cloruros, promedio de
tratamientos fertilizados con respecto al control, varió entre 2% y 68%. A
pesar de que los niveles de Cl- en el suelo resultaron superiores a
30 mg kg-1, nivel crítico de respuesta a la fertilización con este
elemento (Havlin et al. 1999), la respuesta a la fertilización decreció al
incrementarse los niveles de Cl- en los suelos.
Tabla 3. Efecto de la
fertilización con cloruros sobre la productividad media de cultivos de trigo.
Promedio de 3 sitios experimentales, 2 fertilizantes (KCl y NH4Cl)
y 2 tratamientos con aplicación de fungicidas. PG = peso individual de
granos, NG = número de granos, Esp = Densidad de espigas. Letras diferentes
en cada componente del rendimiento indican diferencias significativas entre
dosis de cloruros (LSD, p < 0.05)
|
Dosis de cloruros |
Rendimiento |
PG |
NG |
Esp |
|
kg ha-1 |
kg ha-1 |
mg grano-1 |
granos m-2 |
espigas m-2 |
|
0 |
3096 a |
28,7 a |
10383 a |
447 a |
|
23 |
3455 b |
29,1 a |
11595 b |
469 a |
|
46 |
3507 b |
29,8 a |
11574 b |
463 a |
|
69 |
3374 b |
28,9 a |
11500 b |
460 a |
Discusión
El uso de Cl-
para la mejora del estado sanitario de cultivos ha sido descripta en diversos
ambientes y condiciones de producción (Fixen et al. 1986a; Fixen et al. 1986b).
Engel y Grey (1991) describieron respuestas de similar magnitud e independientes
de la dosis de Cl aplicados (22, 5 a 90 kg ha-1) en cultivos de
Montana (EEUU). El rendimiento de trigo surge del producto entre la densidad de
granos por unidad de superficie y su peso individual (Egli 1998). Ambos
componentes son definidos en diferentes momentos del ciclo de desarrollo,
respondiendo directamente a las condiciones de ambiente y de manejo de los
cultivos. En este estudio no se detectaron diferencias visuales en la incidencia
de enfermedades de hojas o en órganos reproductivos entre tratamientos de
fertilización y de uso de fungicidas. No obstante, el aumento en la cantidad de
granos por unidad de superficie promovida por la aplicación de Cl- sugiere
la ocurrencia de mejores condiciones de crecimiento que los cultivos durante
etapas vegetativas y de determinación del número de órganos reproductivos
(Satorre y Slaffer 1999). Es así como los tratamientos de prevención y control
de enfermedades post antésis contribuyeron al logro de un mayor peso individual
de los granos proveyendo de un mejoramiento productivo durante etapas de llenado
de los granos.
Conclusiones
La aplicación de Cl-
en la emergencia de cultivos de trigo en dosis mayores a los 23 kg ha-1
e independientemente de la fuente de fertilizante empleada incrementó la
producción de grano en Hapludoles del noroeste de Buenos Aires. La respuesta a
esta práctica es creciente al disminuir los niveles extractables de Cl-
en la capa superficial de los suelos.
El efecto del agregado
de Cl- es independiente del uso de fungicidas en estadios
reproductivos y contribuye al aumento en el número de granos por unidad de
superficie.
Bibliografía
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Argentina). Ciencia del Suelo 15: 51-52.
Díaz-Zorita M. 1998
Fertilización de pasturas y cereales de invierno. Curso de actualización para
profesionales. EEA Gral Villegas
Duarte GA, Díaz-Zorita
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Havlin J, Beaton J,
Tisdale S, Nelson W.1999. Soil Fertility and Fertilizers. An Introdution to
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Melgar R, Lavandera J,
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Pp 49-52.
Satorre EH y Slaffer GA.
1999. Wheat Ecology and Physiology of Yield Determination. Food Products Press,
New York (USA).
Sillanpää M 1982.
Micronutrients and the nutrient status of soils: a global study. FAO soils
bulletin.
Agradecimientos
Al INPOFOS Cono Sur por
el financiamiento parcial del estudio y a los establecimientos "El
Recreo", "La María" y "La María Esther" por la
implantación y manejo de los sitios experimentales.
Vea este y otros
trabajos en el sitio oficial de INPOFOS
Cono Sur.
Biblioteca
(*) Ingeniero Agrónomo (Universidad Nacional de La Pampa,
Arg.), Magíster en Ciencias Agrícolas (Universidad Nacional del Sur, Bahía
Blanca, Arg.) y Ph. D en Ciencias del Suelo (Universidad de Kentucky, EEUU).
Investigador especialista en Manejo y Conservación de
Suelos en la Estación Experimental Agropecuaria del INTA en General Villegas
(Bs.As.). Editor de revistas de investigación
Ha publicado más de 50 artículos en revistas científicas
y más de 200 en congresos y publicaciones de divulgación técnica en temáticas
de su especialidad. Además es co-editor de un libro sobre fertilidad de
suelos y fertilización y autor de 10 capítulos en libros del área de manejo y
fertilidad de suelos.
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