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Factores Ambientales y Genéticos que influyen en el
Contenido de Proteína de la Soja en Argentina |
Autores: Martha Cuniberti
y Rosana Herrero.
Lab. de Calidad Industrial de Cereales y Oleaginosas de la EEA-INTA Marcos
Juárez.
Septiembre de 2006.
La calidad industrial de la soja argentina se caracteriza
por presentar en los últimos años altos contenidos de aceite y relativamente
baja proteína, sobre todo en la zona Pampeana Norte y Pampeana Sur. Esto se
debe a factores ambientales y genéticos.Las variedades más difundidas se han
seleccionado para altos rendimientos y poseen alto contenido de aceite y baja
proteína, dándose la relación positiva a mayor rendimiento mayor aceite y
negativa con proteína.
En general, en zonas de menor latitud (norte del país) esta
relación no se cumple, dando valores altos de proteína y aceite a la vez,
sobre todo de proteína. En el área central Pampeana Norte (Región II) los
valores oscilan entre 38-42% y 20-24% sss según zona y fecha de siembra. Las
variedades cultivadas en la Argentina provienen de programas de mejoramiento
para rendimiento y resistencia a enfermedades, sin un objetivo específico para
incrementar el nivel de proteína o aceite. En los últimos 10 años la caída
fue de 1,5% en la proteína de ensayos experimentales de variedades argentinas
integrantes de la Red Nacional de Evaluación de Cultivares de Soja-RECSO.
Haciendo un análisis semejante para muestras provenientes de acopios y
cooperativas de un relevamiento a la cosecha en la zona núcleo-sojera que
realiza el personal del Lab. de Calidad Industrial de Cereales y Oleaginosas del
INTA Marcos Juárez, se observó que la caída en ese período fue de 1,3%.
Del mismo relevamiento surge que existe diferencia entre el
nivel proteico de soja de 1ª y de 2ª. En soja de 1ª se da menor proteína
debido a los rendimientos altos. En soja de 2ª, como éstos suelen ser más
bajos, la proteína sube. El promedio de los últimos seis años se ubica en
37,8%sss para soja de 1ª y 39%sss para soja de 2ª. En productores de avanzada
que realizan doble cultivo trigo/soja 2ª con alta tecnología, los rendimientos
que están obteniendo en soja de 2ª suelen ser comparables a los de soja de
1ª, por lo que los niveles de proteína podrían caer a pesar de sembrarse más
tarde.
Una empresa privada desarrolló un sistema a través de
contratos directos con los productores con bonificaciones para incentivar el uso
de variedades seleccionadas con alto Profat (Proteína + aceite). En el
germoplasma de soja se encuentran genotipos con valores de proteína mayores al
47% sss, pero con muy bajo aceite.
Existe interacción genotipo–ambiente en la expresión del
contenido de aceite y proteína, sin embargo los valores relativos entre las
variedades se mantienen en un promedio de ambientes. Para cada región y grupo
de madurez (GM) se cuenta con diversidad en cuanto a contenido de aceite,
proteína y profat, habiendo variedades que se destacan genéticamente por su
alto contenido de proteína como A6445RG que se viene destacando desde la
campaña 2001/02 y A5777RG desde la campaña 2002/03. Las variedades de mayor
difusión tienen tendencia genética a producir mayor aceite que proteína. Esto
hace que la harina de soja presente valores de proteína inferiores en un 2 a 3
% a los deseados.
Las altas temperaturas y el estrés hídrico en llenado de
grano producen alteración en el contenido de proteína y de aceite. La
temperatura influye sobre la proteína, habiendo otros factores ambientales que
intervienen en la definición de la cantidad de proteína de la soja de cada
campaña. En el aceite el efecto de las temperaturas en llenado de grano es más
directo, a mayor temperatura, mayor aceite.
También se observó relación con la fecha de siembra (FS)
haciendo que la proteína aumente de 39.2% a 41.5% y el aceite disminuya de 22.4
a 19.9% a medida que se atrasa la fecha de siembra desde noviembre a enero. En
la Región Pampeana Norte el aceite disminuye 0.53% y la proteína aumenta en
promedio 0.45% por cada mes de atraso en la FS de octubre a enero.
Además influye el Grupo de Madurez. En soja de primavera
hay una tendencia a mayor proteína y mayor aceite. En soja de 1ª al aumentar
los rindes cae la proteína, con buenos valores de aceite y en soja de 2ª sube
la proteína y cae el aceite. De acuerdo a estudios realizados por Cuniberti et
al., 2000, la proteína puede aumentar 1,5% en promedio por cada aumento en el
GM y el aceite se reduce 0,98% en la fecha de siembra de enero, no siendo
significativo el efecto en las fechas de noviembre y diciembre. Hay una
tendencia a mayor contenido de proteína y menor aceite en los GM más largos.
El grano verde influye en el aceite que por la presencia de
clorofila toma un color verdoso y se reduce el contenido proteico de la harina
de soja. No se observaron alteraciones en la cantidad de aceite y proteína de
las muestras que poseen grano verde.
Para incrementar la proteína se debe partir de mejorar la
genética para este carácter, acompañada de un adecuado manejo del cultivo
para potenciar el nivel proteico de la soja en las tres regiones sojeras
argentinas, que poseen condiciones ambientales diferentes.
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