Curso de Secado y Aireación de Granos y Semillas
UNC - Facultad de Ciencias Agropecuarias
Inicio: 19 de mayo de 2008 - CURSO A DISTANCIA
  sábado 17/05/2008   Mercados Eventos Vínculos El Tiempo Registración Conózcanos E-mail Inicio

Ing. Mario Bragachini (*)


Mercado de Cosechadoras IV - Cosecha de Girasol

Autores: Ing. Agr. Mario Bragachini,
Ing. Agr. Andrés Méndez,
Ing. Agr. Axel von Martini
Colaboración en tipeado y diagramación: Sr. Aldo Oscar
Proyecto Agricultura de Precisión - INTA Manfredi

Este artículo forma parte del trabajo "Eslabonamiento Productivo del Sector Maquinaria Agricola Argentina", realizado para el Consejo Federal de Inversiones (Mayo de 2001)

  

En el caso del cultivo de girasol el área de siembra en la campaña 2000/01 se redujo en un 40% alcanzando apenas las 2.160.000 has. Anualmente se pierden unas 100.000 has casi en su totalidad por vuelco o inundaciones, donde la cosechadora no llega a ingresar al lote.

De las 2.060.000 has que se esperan cosechar, de mantenerse las pérdidas de cosecha, estimada en promedio 134 kg/ha, quedarían en el rastrojo unas 276.000 toneladas, valuadas en 43 millones de dólares, de los cuales se podrían recuperar con el equipamiento actual unos 9 millones de dólares, cifra que triplica la inversión realizada en cabezales girasoleros para el año 1999, que fue de 2,5 millones de dólares.

Girasol

Pérdidas

Tolerancia (2000 kg/ha)

Tipo de pérdidas

kg/ha

%

Kg/ha

%

Precosecha

33

1.6

0

0

Cosechadora

101

5.1

80

4

TOTAL

134

6,7

80

4

Cabezal

69

68

55

2.6

Cola

32

32

28

1.4

Fuente: INTA Manfredi

Aclaración: La tolerancia expresada en kg/ha se debe mantener independientemente del rendimiento dado que como el 70% de las pérdidas las produce el cabezal, los cultivos que más rinden resultan ser más fáciles de recolectar por el cabezal.

Los avances genéticos, las sembradoras neumáticas, las fertilizaciones adecuadas en dosis y localización y la siembra directa han posicionado al Girasol como un cultivo de gran demanda tecnológica.

A consecuencia de la caída del precio de los aceites en el mundo, el precio del Girasol siguió la misma tendencia, ocasionando una fuerte reducción del área de siembra.

Ante esta realidad es importante mejorar la eficiencia de cosecha dado que anualmente quedan en el rastrojo unos 134 kg/ha, fundamentalmente por desgrane en el cabezal, lo que para el área de cosecha actual asciende a 44 millones de dólares de pérdidas. También se deben considerar que anualmente por problemas de lluvias con fuertes vientos, enfermedades y retraso en la cosecha por falta de piso, el 10% del área sembrada se vuelca, aumentando significativamente las pérdidas hasta llegar al 60% en algunas situaciones por carecer de cabezales tipo europeos para esas situaciones, lo que significa unos 25 millones de dólares, llegando a la cifra total de 68 millones de dólares de pérdidas durante la recolección de girasol, lo que prácticamente equipara a la inversión en cosechadoras del año 2001 que fue de 72 millones de dólares con 680 máquinas.

En el caso particular del girasol, uno de los motivos de las pérdidas es que frente a las mejoras alcanzadas en los sistemas de trilla, separación y limpieza introducidas en las nuevas cosechadoras, permiten trabajar con mayor velocidad de avance, incrementando las pérdidas por cabezal. Por ello es conveniente aumentar el ancho de corte del cabezal hasta 12, 14 o 16 hileras 0,70 m, para cosechadoras de 180, 220 y 280 CV respectivamente para mantener la capacidad de trabajo con velocidad de avance acorde a las máximas aconsejadas para girasol (7,5 km/h).

Si con lo efectivamente cosechado y vendido se han logrado cubrir todos los costos, todo grano de girasol que quede en el campo será ganancia tirada.

Antes de cosechar, se debe tener presente que ciertas pérdidas son, indudablemente evitables, por ejemplo, las producidas por golpes del cabezal sobre los capítulos; por caída de los capítulos hacia adelante o a los costados; por desgrane antes de ser tomados por la máquina, por trozos de capítulos no trillados o bien no tomados por el cabezal, porque provienen de plantas caídas; por zarandas tapadas, mal reguladas o seleccionada; por viento mal dirigido; o por excesiva, velocidad de avance de la cosechadora que sobrecargan la separación.

Asimismo, el porcentaje de aceite de la muestra cosechada puede incrementarse iniciando la cosecha en el momento oportuno y regulando la cosechadora para eliminar los materiales extraños y granos vanos. Durante la cosecha se debe minimizar la agresividad de trilla para evitar el pelado de granos, causante de acidez. La humedad excesiva puede favorecer el desarrollo de patógenos que desmejoran la calidad inicial del grano.

 

Causas de las elevadas pérdidas en Girasol

  • Demora en el inicio de la cosecha.

  • Cultivos volcados y quebrados por el viento.

  • Excesiva velocidad de avance de la cosechadora por insuficiente ancho de los cabezales para el índice de alimentación de las cosechadoras modernas.

  • Cultivos desparejos tanto en altura, diámetro de capítulos, humedad de grano y de capítulos (desuniformidad de espaciamiento de siembra por escasa utilización de las sembradoras neumáticas).

  • Inadecuado equipamiento y regulación de los cabezales y del sistema de trilla, separación y limpieza.

  • Ausencia de regulaciones automatizadas del cabezal que permitan adaptar el mismo a las diferentes situaciones del cultivo.

  • Reducido número de cabezales con regulaciones de altura, avance y velocidad de molinete, desde el puesto de comando en tiempo real, que permiten adaptar el mismo a las diferentes situaciones del cultivo.

  • Poca concientización de parte del productor y contratista de la utilidad de las mediciones frecuentes de pérdidas con la metodología de los aros. Nadie puede estimar con aproximación sino realiza mediciones y recuentos en forma permanente.

  • Falta de renovación de cabezales de nueva generación

 

Evolución del mercado de cabezales girasoleros

Año

Nº de cabezales

1997

1100

1998

1000

1999

350

2000

200

Fuente INTA Manfredi 2000.

Las ventas estimadas para la campaña 2001 son muy reducidas estimando que no superan los 80 equipos, debido principalmente a la caída del área de siembra en 40 % y la caída de rentabilidad del cultivo y por ende del servicio de cosecha.

 

Momento ideal de cosecha

 La recolección puede comenzar desde el 16% de humedad del grano, pero siempre que sea posible, debe tratarse de hacerlo cuando ésta sea de aproximadamente del 13 al 15%. Si bien en ciertas circunstancias es útil cosecharlo antes de su completa madurez, especialmente cuando el cultivo se ve amenazado por enfermedades del capítulo, una recolección demasiado anticipada (con humedad superior al 16%) aumenta el contenido de material extraño (impurezas) y hace inevitable afrontar altos costos de secado. El atraso de la cosecha (por debajo del 9%), representa en cambio, una pérdida de peso que no es compensada con las bonificaciones de precio.

Frente a esta situación, el productor debe analizar todos los factores antes de decidir el inicio de la cosecha, considerando que el retraso representa riesgos y aumento de pérdidas y el adelantamiento disminuye las pérdidas de precosecha, reduce riesgos, pero aumenta el contenido de impurezas y los costos de secado artificial.

Resumen

 Para evitar altas pérdidas principalmente por desgrane en el cabezal, se aconseja iniciar la cosecha cuando el grano tiene entre el 13 y 15% de humedad, situación en la cual un 80 a 90% de los capítulos se encuentran de un color amarillento castaño a castaño; para terminar los últimos lotes levemente por encima del 11 % de humedad, realizando secado artificial, para almacenarlo con un 9%.

 

Equipamiento correcto de los cabezales girasoleros para mejorar la eficiencia de trabajo 

  1. Equipos livianos y con gran ancho de labor: 12 a 14 hileras (cosechadora grupo 2) ó 14 a16 hileras (cosechadoras grupo 1).

  2. Escudo fijo o tipo tambor giratorio de buen diámetro y de fácil regulación, sin necesidad del uso de herramientas manuales, en lo posible en forma hidráulica o eléctrica desde la cabina con movimiento solidario al molinete.

  3. Molinete de palas anchas dispuestas helicoidalmente, con regulación hidráulica de altura.

  4. Mejoras en los sistemas de corte que se adapten a las nuevas condiciones de velocidad de avance y diámetro de tallo. Sistema de mayor superficie de corte y mando de cuchillas con una velocidad no inferior a las 450 vueltas/minuto.

  5. Bandejas con regulación de separación entre ellas (garganta) con regulación fácil para adaptar el equipo a los diferentes diámetros de tallos y capítulos.

  6. Fácil adaptación de la posición de las bandejas a las diferentes alturas de los girasoles a cosechar, mediante variaciones entre cabezal y embocador o bien entre bandeja y cabezal.

  7. Destroncador de fácil regulación en altura y avance, equipado con contracuchilla de autolimpieza.

  8. Regulación de la velocidad de giro de todo el cabezal mediante variador hidráulico con accionamiento desde el puesto de comando del operador.

  9. Velocidad de molinete, sinfín, cuchilla y destroncador coordinados en forma inmediata de acuerdo a las condiciones del cultivo y a la velocidad de avance de la cosechadora.

  10. Pantalla de alambre para evitar la caída de capítulos detrás del cabezal, colocada en forma perpendicular a la línea de visión del operador.

  11. Separadores laterales o "puntones" largos, agudos, altos y cerrados para evitar pérdidas por descabezado de capítulos.

 

Trilla

 En el caso del girasol las pérdidas de calidad están relacionadas con aspectos físicos (rotura y presencia de impurezas) y aspectos bioquímicos (presencia de acidez).

El girasol es un cultivo relativamente fácil de trillar y debe recibir un trato muy suave por parte de los órganos de trilla, pues de lo contrario sufre daños que desmerecen su calidad, por ejemplo el pelado, que aumenta la acidez.

En este sentido, debe regularse cuidadosamente el cilindro, ya que es responsable en gran medida del desgrane de los capítulos, del pelado de los granos y del contenido de impurezas. Así, a menor humedad del grano debe aumentarse la separación entre cilindro y cóncavo, disminuyendo las vueltas del cilindro.

Cuando la velocidad es la adecuada y no pueden lograrse buenos resultados con los ajustes de la apertura cilindro/cóncavo, se puede tapar la mitad delantera del cóncavo con una chapa ciega para facilitar la trilla y no dañar los granos.

Sin embargo, esto implicará un trabajo extra de lo sacapajas, por lo que toda la operación deberá ser realizada con más cuidado en relación a las pérdidas por separación.

La entrada de excesiva cantidad de material o de malezas verdes puede obstruir tanto el cilindro como los elementos de separación y limpieza, dando lugar a importantes pérdidas. No obstante es posible lograr una buena limpieza y una fácil adaptación a los diferentes tamaños de granos a través de ajustes progresivos de las zarandas regulables.

Esta operación requiere prestar especial atención a la limpieza de las zarandas y sacapajas. La intensidad del viento debe ser cuidadosamente ajustada, ya que si es muy baja, dará como resultado una limpieza insuficiente, mientras que si es elevada, provocará grandes pérdidas de grano.

Para el caso particular de las cosechadoras de rotor axial, donde tanto la trilla como la separación se realizan axialmente, el rotor debe regularse como se indica a continuación: estas cosechadoras cuentan con un cóncavo de trilla dividido en tres secciones y con un cóncavo de separación con tres grillas. El cóncavo de trilla debe presentar la 1°, 2° y 3° sección de alambres gruesos (para maíz). El cóncavo de separación debe tener la 1° grilla para granos finos y se debe forrar con una chapa ciega la 3° y si el material es fácilmente trillable se deben forrar la 2° y 3° grilla. También se deben agregar 2 pateadores helicoidales adicionales al final del rotor, para mejorar el flujo de material. Asimismo, la velocidad del rotor debe estar comprendida entre las 300 y 400 vueltas/minuto y la separación entre rotor y cóncavo debe ser de 5-6, en una escala que va del 1 al 9.

 

Recolección de girasoles volcados

Adaptaciones: Al girasolero tradicional se le pueden colocar puntones especiales para lograr levantar el girasol volcado, estos equipos mejoran las prestaciones de recolección cuando el girasol se encuentra levemente acamado, pero son totalmente ineficientes cuando están totalmente volcados, con capítulos tocando el piso, dado que en esas condiciones produce atoraduras frecuentes por lo que el maquinista levanta la altura de captación obteniendo muy baja eficiencia de recolección.

Caño soldado al patín prolongándose 35 cm sobre la bandeja.

Otra alternativa sería utilizar los Kit de adaptación de los cabezales maiceros para transformar el cabezal maicero en girasolero, siendo muy importante la eficiencia de trabajo de estos equipamientos frente a situaciones de girasol volcado. Los kits están diseñados para ser aplicados a cualquier maicero nacional o importado de 6 hasta 12 hileras, distanciados a 0,70 ó 0,52 m.

Este equipo es de una placa cubre rolo de diseño doble que reemplaza a las tradicionales, caracterizándose porque desvía el tallo hacia un costado. Esto hace que sólo un lado de la cadena recolectora traccione el tallo.

Cuando el tallo alcanza la parte trasera de la ranura de la placa recolectora, encuentra una media sección de cuchilla de gran filo que lo corta, debido al empuje de los dedos de la cadena recolectora, la que posteriormente entrega el capítulo cortado al sinfín del cabezal.

Estos kits, que son muy útiles en situaciones de cultivos volcados, donde los equipos tradicionales tienen problemas de recolección, también pueden cosechar girasoles normales, es decir, totalmente parados, teniendo la desventaja de permitir el ingreso de una mayor cantidad de tallos a la cosechadora y el ancho de labor en comparación con los cabezales tradicionales.

El principal problema radica en que se produce excesivo desgrane y el desgrane desliza por los puntones cóncavos del maicero, dejando caer el desgranado entre los rolos del maicero, con las consiguientes pérdidas cuando el grano se encuentra seco (Fig. Kit girasolero para adaptar a los cabezales maiceros).

Otra desventaja del sistema es la forma de los puntones levantadores, que en el caso de girasoles volcados y arrancados, el sistema de puntones maicero carece de penetración, arrancando los tallos y amontonándolos en la parte delantera, aunque los cabezales maiceros de nuevo diseño de bajo perfil con el equipamiento molinete (maíz volcado) puede solucionar en parte el problema.

Kit girasolero para adaptar a los cabezales maiceros

Referencias: 1- Ingreso de tallos. 2- Borde abrazadera. 3- Placa espigadora original.
4, 6 y 9- Dedo de la cadena. 5- Regulación apertura. 7- Cadena colectora. 8- Rodillo dentado. 10- cuchilla fija. 11 y 13- Tallo de girasol. 12- Placa kit. 14- Canal colector.
15- Rueda dentada.

 

Cabezales especiales tipo europeos

Estos cabezales diseñados en Europa y ya importados en Argentina, representan la solución para levantar girasoles volcados alcanzando hasta un 98% de captación, muy bajo nivel de desgrane y buena capacidad de trabajo.

El sistema está diseñado con puntones agudos y de bajo perfil, lo que posibilita recoger las plantas volcadas, luego es tomada por 2 cadenas y correas concéntricas con 2 discos cortadores contrarrotantes autoafilables, el girasol levantado y cortado es transportado por las correas, sobre un canal ciego y bandejas recolectoras del desgrane.

Estos cabezales están disponibles en anchos de trabajo de 8 y 10 hileras a 0,70 m y como opcional a 0,52 cm entre hileras.

Dado que este tipo de cabezal, generalmente trabaja en girasoles totalmente volcados donde se hace necesario cruzar a 45 grados la dirección de trabajo con la línea de siembra, los cabezales de 0,70 m entre filas, se adaptan muy bien a la recolección de girasoles a 0,52 cm.

Durante la campaña 1997 y 1998, el INTA Manfredi pudo evaluar en varias oportunidades la eficiencia de recolección de los cabezales Fantini / VHB en situaciones extremas de cultivos volcados con presencia de malezas, cañas verdes, falta de piso y con altos rendimientos, comprobando siempre un muy buen comportamiento, llenando un espacio vacío hasta el momento, para la recolección en este tipo de situación de cultivo.

La capacidad de trabajo no depende del cabezal, ya que cambiando la relación de transmisión con respecto al mando de la cosechadora, se puede trabajar en situaciones extremas, hasta 9 km/h, siempre que la cosechadora posea suficiente capacidad de trilla, separación y limpieza ya que ingresa la planta con un 50% más de tallos, con respecto a la recolección del girasol sin vuelco.

Es por ello que se recomienda utilizar los cabezales de 8 hileras en cosechadoras del grupo 2 y 3 y los cabezales de 10 hileras preferentemente en maxi Cosechadoras del grupo 1.

En cuanto a las capacidades de trabajo, se puede indicar como referencia evaluaciones realizadas como muy orientativas.

Teniendo en cuenta evaluaciones realizadas, se puede estimar que utilizando un cabezal de 10 hileras, una Maxi Cosechadora podría promediar una capacidad de trabajo de 4,5 ha/h de girasol volcado, con 11,000 kg/h.

Si bien estos cabezales funcionan muy eficientemente en la recolección de girasoles normales, (sin vuelco), el valor del equipo y la pérdida relativa de capacidad de trabajo con respecto al equipo tradicional, en estas situaciones, lo ubican en desventaja económica.

Queda por evaluar la eficiencia comparativa en cuanto a los niveles de pérdida de ambos cabezales en situaciones de cultivos normales, para analizar si la reducción de pérdida, justifica su utilización como en Europa, donde el 80 % del girasol se cosecha con este tipo de cabezales. Será muy difícil competir en eficiencia operativa con el sistema de cabezales argentinos dada la actual relación precio/prestación.


Para mayor información:
INTA Manfredi TE/ Fax: 03572 493039/ 053/ 058/ 061
Dirección: Ruta 9 km 636, CP 5988
E- mail: agprecision@cotelnet.com.ar , agripres@onenet.com.ar
Página web: www.agriculturadeprecision.org

Los autores esperan que las personas que lean el trabajo, puedan realizar aportes o mejorar la precisión de los datos estimados y lo hagan utilizando las alternativas indicadas.

 

Biblioteca


(*) Coordinador del Proyecto de Agricultura de Precisión del INTA Manfredi. Coordinador Nacional de Proyecto eficiencia de cosecha y aprovechamiento del forraje conservado PROPEFO.INTA

Obtuvo el premio "Eladio Aranda" como mejor trabajo del Congreso de maquinaria Agrícola. Zaragoza, España (1992).

Cuenta con más de 10 trabajos presentados en distintos congresos y numerosas publicaciones, tanto en caráctar de autor como de coautor.

 
Términos y Condiciones de Uso      Política de Privacidad

Copyright 2000-2006 - Todos los derechos reservados
Registro de la Propiedad Intelectual Nº 506866.

Diseño y Desarrollo Web

.: buscar :.

Google

.: publicaciones :.

El Cultivo Del Girasol en la Siembra Directa Fertilización de Cultivos Granos y Pasturas
Más Información...
208 págs.
Más Información...
192 págs.
Introducción al Negocio Fiduciario Cultivos Industriales
Más Información...
320 págs.
Más Información...
800 págs.
PRECOP - INTA
Eficiencia de Cosecha y Postcosecha de Granos
Nueva Publicación: 
ARROZ. Eficiencia de Cosecha y Postcosecha

Descarga Gratuita
Mejoras en la Cosecha de Maní
(Marzo 2008)
Proyecto Regional de Riego INTA Manfredi
1º Reunión de Riego
18 al 20 de junio de 2008