Ing. Mario Bragachini (*)  |
|
Mercado de Cosechadoras IV - Cosecha de Girasol |
Autores: Ing. Agr.
Mario Bragachini,
Ing. Agr. Andrés Méndez,
Ing. Agr. Axel von Martini
Colaboración en tipeado y
diagramación: Sr. Aldo Oscar
Proyecto Agricultura de Precisión - INTA Manfredi
|
Este artículo forma
parte del trabajo "Eslabonamiento Productivo del Sector
Maquinaria Agricola Argentina", realizado para el Consejo
Federal de Inversiones (Mayo de 2001) |
En el caso del cultivo
de girasol el área de siembra en la campaña 2000/01 se redujo en un 40%
alcanzando apenas las 2.160.000 has. Anualmente se pierden unas 100.000 has casi
en su totalidad por vuelco o inundaciones, donde la cosechadora no llega a
ingresar al lote.
De las 2.060.000 has que
se esperan cosechar, de mantenerse las pérdidas de cosecha, estimada en
promedio 134 kg/ha, quedarían en el rastrojo unas 276.000 toneladas, valuadas
en 43 millones de dólares, de los cuales se podrían recuperar con el
equipamiento actual unos 9 millones de dólares, cifra que triplica la
inversión realizada en cabezales girasoleros para el año 1999, que fue de 2,5
millones de dólares.
|
Girasol |
Pérdidas |
Tolerancia (2000
kg/ha) |
|
Tipo de
pérdidas |
kg/ha |
% |
Kg/ha |
% |
|
Precosecha |
33 |
1.6 |
0 |
0 |
|
Cosechadora |
101 |
5.1 |
80 |
4 |
|
TOTAL |
134 |
6,7 |
80 |
4 |
|
Cabezal |
69 |
68 |
55 |
2.6 |
|
Cola |
32 |
32 |
28 |
1.4 |
Fuente: INTA Manfredi
Aclaración:
La tolerancia expresada en kg/ha se debe mantener independientemente del
rendimiento dado que como el 70% de las pérdidas las produce el cabezal, los
cultivos que más rinden resultan ser más fáciles de recolectar por el
cabezal.
Los avances genéticos,
las sembradoras neumáticas, las fertilizaciones adecuadas en dosis y
localización y la siembra directa han posicionado al Girasol como un cultivo de
gran demanda tecnológica.
A consecuencia de la
caída del precio de los aceites en el mundo, el precio del Girasol siguió la
misma tendencia, ocasionando una fuerte reducción del área de siembra.
Ante esta realidad es
importante mejorar la eficiencia de cosecha dado que anualmente quedan en el
rastrojo unos 134 kg/ha, fundamentalmente por desgrane en el cabezal, lo que
para el área de cosecha actual asciende a 44 millones de dólares de
pérdidas. También se deben considerar que anualmente por problemas de
lluvias con fuertes vientos, enfermedades y retraso en la cosecha por falta de
piso, el 10% del área sembrada se vuelca, aumentando significativamente las
pérdidas hasta llegar al 60% en algunas situaciones por carecer de cabezales
tipo europeos para esas situaciones, lo que significa unos 25 millones de
dólares, llegando a la cifra total de 68 millones de dólares de pérdidas
durante la recolección de girasol, lo que prácticamente equipara a la
inversión en cosechadoras del año 2001 que fue de 72 millones de dólares con
680 máquinas.
En el caso particular
del girasol, uno de los motivos de las pérdidas es que frente a las mejoras
alcanzadas en los sistemas de trilla, separación y limpieza introducidas en
las nuevas cosechadoras, permiten trabajar con mayor velocidad de avance,
incrementando las pérdidas por cabezal. Por ello es conveniente aumentar
el ancho de corte del cabezal hasta 12, 14 o 16 hileras 0,70 m, para
cosechadoras de 180, 220 y 280 CV respectivamente para mantener la capacidad de
trabajo con velocidad de avance acorde a las máximas aconsejadas para
girasol (7,5 km/h).
Si con lo efectivamente
cosechado y vendido se han logrado cubrir todos los costos, todo grano de
girasol que quede en el campo será ganancia tirada.
Antes de cosechar, se
debe tener presente que ciertas pérdidas son, indudablemente evitables, por
ejemplo, las producidas por golpes del cabezal sobre los capítulos; por caída
de los capítulos hacia adelante o a los costados; por desgrane antes de ser
tomados por la máquina, por trozos de capítulos no trillados o bien no tomados
por el cabezal, porque provienen de plantas caídas; por zarandas tapadas, mal
reguladas o seleccionada; por viento mal dirigido; o por excesiva, velocidad de
avance de la cosechadora que sobrecargan la separación.
Asimismo, el porcentaje
de aceite de la muestra cosechada puede incrementarse iniciando la cosecha en el
momento oportuno y regulando la cosechadora para eliminar los materiales
extraños y granos vanos. Durante la cosecha se debe minimizar la agresividad de
trilla para evitar el pelado de granos, causante de acidez. La humedad excesiva
puede favorecer el desarrollo de patógenos que desmejoran la calidad inicial
del grano.
Causas de las
elevadas pérdidas en Girasol
Demora en el inicio de
la cosecha.
Cultivos volcados y
quebrados por el viento.
Excesiva velocidad de
avance de la cosechadora por insuficiente ancho de los cabezales para el
índice de alimentación de las cosechadoras modernas.
Cultivos desparejos
tanto en altura, diámetro de capítulos, humedad de grano y de capítulos
(desuniformidad de espaciamiento de siembra por escasa utilización de las
sembradoras neumáticas).
Inadecuado
equipamiento y regulación de los cabezales y del sistema de trilla,
separación y limpieza.
Ausencia de
regulaciones automatizadas del cabezal que permitan adaptar el mismo a las
diferentes situaciones del cultivo.
Reducido número de
cabezales con regulaciones de altura, avance y velocidad de molinete, desde el
puesto de comando en tiempo real, que permiten adaptar el mismo a las
diferentes situaciones del cultivo.
Poca concientización
de parte del productor y contratista de la utilidad de las mediciones
frecuentes de pérdidas con la metodología de los aros. Nadie puede estimar
con aproximación sino realiza mediciones y recuentos en forma permanente.
Falta de renovación
de cabezales de nueva generación
Evolución del
mercado de cabezales girasoleros
|
Año |
Nº de cabezales |
|
1997 |
1100 |
|
1998 |
1000 |
|
1999 |
350 |
|
2000 |
200 |
Fuente INTA
Manfredi 2000.
Las ventas estimadas
para la campaña 2001 son muy reducidas estimando que no superan los 80 equipos,
debido principalmente a la caída del área de siembra en 40 % y la caída de
rentabilidad del cultivo y por ende del servicio de cosecha.
Momento ideal de cosecha
La recolección puede
comenzar desde el 16% de humedad del grano, pero siempre que sea posible, debe
tratarse de hacerlo cuando ésta sea de aproximadamente del 13 al 15%. Si bien
en ciertas circunstancias es útil cosecharlo antes de su completa madurez,
especialmente cuando el cultivo se ve amenazado por enfermedades del capítulo,
una recolección demasiado anticipada (con humedad superior al 16%) aumenta el
contenido de material extraño (impurezas) y hace inevitable afrontar altos
costos de secado. El atraso de la cosecha (por debajo del 9%), representa en
cambio, una pérdida de peso que no es compensada con las bonificaciones de
precio.
Frente a esta
situación, el productor debe analizar todos los factores antes de decidir el
inicio de la cosecha, considerando que el retraso representa riesgos y aumento
de pérdidas y el adelantamiento disminuye las pérdidas de precosecha, reduce
riesgos, pero aumenta el contenido de impurezas y los costos de secado
artificial.
Resumen
Para evitar altas
pérdidas principalmente por desgrane en el cabezal, se aconseja iniciar la
cosecha cuando el grano tiene entre el 13 y 15% de humedad, situación en la
cual un 80 a 90% de los capítulos se encuentran de un color amarillento
castaño a castaño; para terminar los últimos lotes levemente por encima del
11 % de humedad, realizando secado artificial, para almacenarlo con un 9%.
Equipamiento correcto de
los cabezales girasoleros para mejorar la eficiencia de trabajo
-
Equipos livianos y
con gran ancho de labor: 12 a 14 hileras (cosechadora grupo 2) ó 14 a16
hileras (cosechadoras grupo 1).
-
Escudo fijo o tipo
tambor giratorio de buen diámetro y de fácil regulación, sin necesidad
del uso de herramientas manuales, en lo posible en forma hidráulica o
eléctrica desde la cabina con movimiento solidario al molinete.
-
Molinete de palas
anchas dispuestas helicoidalmente, con regulación hidráulica de altura.
-
Mejoras en los
sistemas de corte que se adapten a las nuevas condiciones de velocidad de
avance y diámetro de tallo. Sistema de mayor superficie de corte y mando de
cuchillas con una velocidad no inferior a las 450 vueltas/minuto.
-
Bandejas con
regulación de separación entre ellas (garganta) con regulación fácil
para adaptar el equipo a los diferentes diámetros de tallos y capítulos.
-
Fácil adaptación
de la posición de las bandejas a las diferentes alturas de los girasoles a
cosechar, mediante variaciones entre cabezal y embocador o bien entre
bandeja y cabezal.
-
Destroncador de
fácil regulación en altura y avance, equipado con contracuchilla de
autolimpieza.
-
Regulación de la
velocidad de giro de todo el cabezal mediante variador hidráulico con
accionamiento desde el puesto de comando del operador.
-
Velocidad de
molinete, sinfín, cuchilla y destroncador coordinados en forma inmediata de
acuerdo a las condiciones del cultivo y a la velocidad de avance de la
cosechadora.
-
Pantalla de alambre
para evitar la caída de capítulos detrás del cabezal, colocada en forma
perpendicular a la línea de visión del operador.
-
Separadores
laterales o "puntones" largos, agudos, altos y cerrados para
evitar pérdidas por descabezado de capítulos.
Trilla
En el caso del girasol
las pérdidas de calidad están relacionadas con aspectos físicos (rotura y
presencia de impurezas) y aspectos bioquímicos (presencia de acidez).
El girasol es un cultivo
relativamente fácil de trillar y debe recibir un trato muy suave por parte de
los órganos de trilla, pues de lo contrario sufre daños que desmerecen su
calidad, por ejemplo el pelado, que aumenta la acidez.
En este sentido, debe
regularse cuidadosamente el cilindro, ya que es responsable en gran medida del
desgrane de los capítulos, del pelado de los granos y del contenido de
impurezas. Así, a menor humedad del grano debe aumentarse la separación entre
cilindro y cóncavo, disminuyendo las vueltas del cilindro.
Cuando la velocidad es
la adecuada y no pueden lograrse buenos resultados con los ajustes de la
apertura cilindro/cóncavo, se puede tapar la mitad delantera del cóncavo con
una chapa ciega para facilitar la trilla y no dañar los granos.
Sin embargo, esto
implicará un trabajo extra de lo sacapajas, por lo que toda la operación
deberá ser realizada con más cuidado en relación a las pérdidas por
separación.
La entrada de excesiva
cantidad de material o de malezas verdes puede obstruir tanto el cilindro como
los elementos de separación y limpieza, dando lugar a importantes pérdidas. No
obstante es posible lograr una buena limpieza y una fácil adaptación a los
diferentes tamaños de granos a través de ajustes progresivos de las zarandas
regulables.
Esta operación requiere
prestar especial atención a la limpieza de las zarandas y sacapajas. La
intensidad del viento debe ser cuidadosamente ajustada, ya que si es muy baja,
dará como resultado una limpieza insuficiente, mientras que si es elevada,
provocará grandes pérdidas de grano.
Para el caso particular
de las cosechadoras de rotor axial, donde tanto la trilla como la separación se
realizan axialmente, el rotor debe regularse como se indica a continuación:
estas cosechadoras cuentan con un cóncavo de trilla dividido en tres secciones
y con un cóncavo de separación con tres grillas. El cóncavo de trilla debe
presentar la 1°, 2° y 3° sección de alambres gruesos (para maíz). El
cóncavo de separación debe tener la 1° grilla para granos finos y se debe
forrar con una chapa ciega la 3° y si el material es fácilmente trillable se
deben forrar la 2° y 3° grilla. También se deben agregar 2 pateadores
helicoidales adicionales al final del rotor, para mejorar el flujo de material.
Asimismo, la velocidad del rotor debe estar comprendida entre las 300 y 400
vueltas/minuto y la separación entre rotor y cóncavo debe ser de 5-6, en una
escala que va del 1 al 9.
Recolección de
girasoles volcados
Adaptaciones: Al
girasolero tradicional se le pueden colocar puntones especiales para lograr
levantar el girasol volcado, estos equipos mejoran las prestaciones de
recolección cuando el girasol se encuentra levemente acamado, pero son
totalmente ineficientes cuando están totalmente volcados, con capítulos
tocando el piso, dado que en esas condiciones produce atoraduras frecuentes por
lo que el maquinista levanta la altura de captación obteniendo muy baja
eficiencia de recolección.
Caño soldado al patín
prolongándose 35 cm sobre la bandeja.
Otra alternativa sería
utilizar los Kit de adaptación de los cabezales maiceros para transformar el
cabezal maicero en girasolero, siendo muy importante la eficiencia de trabajo de
estos equipamientos frente a situaciones de girasol volcado. Los kits están
diseñados para ser aplicados a cualquier maicero nacional o importado de 6
hasta 12 hileras, distanciados a 0,70 ó 0,52 m.
Este equipo es de una
placa cubre rolo de diseño doble que reemplaza a las tradicionales,
caracterizándose porque desvía el tallo hacia un costado. Esto hace que sólo
un lado de la cadena recolectora traccione el tallo.
Cuando el tallo alcanza
la parte trasera de la ranura de la placa recolectora, encuentra una media
sección de cuchilla de gran filo que lo corta, debido al empuje de los dedos de
la cadena recolectora, la que posteriormente entrega el capítulo cortado al
sinfín del cabezal.
Estos kits, que son muy
útiles en situaciones de cultivos volcados, donde los equipos tradicionales
tienen problemas de recolección, también pueden cosechar girasoles normales,
es decir, totalmente parados, teniendo la desventaja de permitir el ingreso de
una mayor cantidad de tallos a la cosechadora y el ancho de labor en
comparación con los cabezales tradicionales.
El principal problema
radica en que se produce excesivo desgrane y el desgrane desliza por los
puntones cóncavos del maicero, dejando caer el desgranado entre los rolos del
maicero, con las consiguientes pérdidas cuando el grano se encuentra seco (Fig.
Kit girasolero para adaptar a los cabezales maiceros).
Otra desventaja del
sistema es la forma de los puntones levantadores, que en el caso de girasoles
volcados y arrancados, el sistema de puntones maicero carece de penetración,
arrancando los tallos y amontonándolos en la parte delantera, aunque los
cabezales maiceros de nuevo diseño de bajo perfil con el equipamiento molinete
(maíz volcado) puede solucionar en parte el problema.
Kit girasolero para
adaptar a los cabezales maiceros
Referencias:
1- Ingreso de tallos. 2- Borde abrazadera. 3- Placa espigadora original.
4, 6 y 9- Dedo de la cadena. 5- Regulación apertura. 7- Cadena colectora. 8-
Rodillo dentado. 10- cuchilla fija. 11 y 13- Tallo de girasol. 12- Placa kit.
14- Canal colector.
15- Rueda dentada.
Cabezales
especiales tipo europeos
Estos cabezales
diseñados en Europa y ya importados en Argentina, representan la solución para
levantar girasoles volcados alcanzando hasta un 98% de captación, muy bajo
nivel de desgrane y buena capacidad de trabajo.
El sistema está
diseñado con puntones agudos y de bajo perfil, lo que posibilita recoger las
plantas volcadas, luego es tomada por 2 cadenas y correas concéntricas con 2
discos cortadores contrarrotantes autoafilables, el girasol levantado y cortado
es transportado por las correas, sobre un canal ciego y bandejas recolectoras
del desgrane.
Estos cabezales están
disponibles en anchos de trabajo de 8 y 10 hileras a 0,70 m y como opcional a
0,52 cm entre hileras.
Dado que este tipo de
cabezal, generalmente trabaja en girasoles totalmente volcados donde se hace
necesario cruzar a 45 grados la dirección de trabajo con la línea de siembra,
los cabezales de 0,70 m entre filas, se adaptan muy bien a la recolección de
girasoles a 0,52 cm.
Durante la campaña 1997
y 1998, el INTA Manfredi pudo evaluar en varias oportunidades la eficiencia de
recolección de los cabezales Fantini / VHB en situaciones extremas de cultivos
volcados con presencia de malezas, cañas verdes, falta de piso y con altos
rendimientos, comprobando siempre un muy buen comportamiento, llenando un
espacio vacío hasta el momento, para la recolección en este tipo de situación
de cultivo.
La capacidad de trabajo
no depende del cabezal, ya que cambiando la relación de transmisión con
respecto al mando de la cosechadora, se puede trabajar en situaciones extremas,
hasta 9 km/h, siempre que la cosechadora posea suficiente capacidad de trilla,
separación y limpieza ya que ingresa la planta con un 50% más de tallos, con
respecto a la recolección del girasol sin vuelco.
Es por ello que se
recomienda utilizar los cabezales de 8 hileras en cosechadoras del grupo 2 y 3 y
los cabezales de 10 hileras preferentemente en maxi Cosechadoras del grupo 1.
En cuanto a las
capacidades de trabajo, se puede indicar como referencia evaluaciones realizadas
como muy orientativas.
Teniendo en cuenta
evaluaciones realizadas, se puede estimar que utilizando un cabezal de 10
hileras, una Maxi Cosechadora podría promediar una capacidad de trabajo de 4,5
ha/h de girasol volcado, con 11,000 kg/h.
Si bien estos cabezales
funcionan muy eficientemente en la recolección de girasoles normales, (sin
vuelco), el valor del equipo y la pérdida relativa de capacidad de trabajo con
respecto al equipo tradicional, en estas situaciones, lo ubican en desventaja
económica.
Queda por evaluar la
eficiencia comparativa en cuanto a los niveles de pérdida de ambos cabezales en
situaciones de cultivos normales, para analizar si la reducción de pérdida,
justifica su utilización como en Europa, donde el 80 % del girasol se cosecha
con este tipo de cabezales. Será muy difícil competir en eficiencia operativa
con el sistema de cabezales argentinos dada la actual relación
precio/prestación.
Para mayor información:
INTA Manfredi TE/ Fax: 03572 493039/ 053/ 058/ 061
Dirección: Ruta 9 km 636, CP 5988
E- mail: agprecision@cotelnet.com.ar
, agripres@onenet.com.ar
Página web: www.agriculturadeprecision.org
Los autores esperan que
las personas que lean el trabajo, puedan realizar aportes o mejorar la precisión
de los datos estimados y lo hagan utilizando las alternativas indicadas.
Biblioteca
(*) Coordinador del Proyecto de Agricultura de Precisión del
INTA Manfredi. Coordinador Nacional de Proyecto eficiencia de cosecha y
aprovechamiento del forraje conservado PROPEFO.INTA
Obtuvo el premio "Eladio Aranda" como mejor trabajo
del Congreso de maquinaria Agrícola. Zaragoza, España (1992).
Cuenta con más de 10 trabajos presentados en distintos
congresos y numerosas publicaciones, tanto en caráctar de autor como de
coautor.
|