Ing. Mario Bragachini (*)  |
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Eficiencia de recolección en cosecha gruesa.
Soja, Maíz y Girasol |
Autor: Ing. Mario
Bragachini
¿El avance tecnológico observado en el sistema productivo
argentino y el fuerte crecimiento de la Siembra Directa complica la
recolección?
El nivel tecnológico alcanzado por el productor argentino y
el grado de equipamiento disponible permite alcanzar altos niveles de eficiencia
durante la cosecha, aún en un planteo productivo de siembra directa.
Aspectos a tener en cuenta durante la cosecha en sistemas
productivos en siembra directa continua:
- Evitar el tránsito de
acoplados tolva por el rastrojo, descargar en cabeceras y ampliar la
capacidad de la tolva de las cosechadoras.
- Utilizar neumáticos de
baja presión de inflado en los acoplados y sin agua ni lastre en los
tractores.
- No cosechar con excesiva
humedad de suelo aun utilizando la cosechadora con neumáticos de alta
flotación.
- Distribuir uniformemente
la paja y granza que sale por la cola de la cosechadora.
- Cuando se cosecha soja
para semilla es conveniente evaluar el daño mecánico producido al grano a
través del método del hipoclorito que resulta sencillo y eficaz.
- Equipar a la cosechadora
con monitor de pérdidas para chequear permanentemente la cantidad de grano
que sale por la cola de la misma, realizar permanentes chequeos de
calibración.
- Equipar a la cosechadora
con monitor satelital de rendimiento, lo que permitirá grabar una valiosa
información para mejorar el diagnóstico agronómico en los próximos
cultivos.
Una cosechadora bien equipada y operada con eficiencia debe
lograr granos limpios y sin daño mecánico, trabajar con niveles de pérdida
por debajo de la tolerancia y dejar un rastrojo sin huellas, con una cobertura
uniforme y entregar la información de la variabilidad del rendimiento en forma
espacial a través del mapa de rendimiento.
En planteos de siembra directa continua el sistema de
cosecha suele definir la cama de siembra del próximo cultivo, condicionando la
implantación y el desarrollo radicular posterior.
¿Cómo está la Argentina en cuanto a eficiencia de cosecha en maíz, soja y
girasol y cuánto se puede mejorar?
La fuerte concientización lograda por el Proyecto PROPECO
del INTA durante los años 1990/95 se fue perdiendo, y hoy vuelve a tomar
notoriedad y protagonismo debiso a varios factores confluyentes que agravan la
problemática de cosecha y post cosecha en Argentina.
Cosecha de maíz
El área de siembra de maíz de la presente campañas de
aproximadamente 3.200.000 ha de las cuales se cosecha el 85% para grano
comercializado y las 640.000 ha restantes son destinadas a silaje de maíz o
consumo directo, como grano húmedo o grano seco.
De las 2.860.000 ha cosechadas el promedio de pérdida
ocasionado durante la cosecha, provoca una disminución promedio de 385 kg/ha
que representan 5.5% del rendimiento potencial, equivalente a 1.101.100
toneladas valuadas en 88 millones de dólares, de los cuales se podrían
recuperar en forma rápida, ajustando el momento de cosecha, el equipamiento y
regulación del cabezal y cosechadora, unos 55 kg/ha, valuados en 12,6 millones
de dólares por año, sin perder capacidad operativa.
|
MAIZ |
Pérdidas |
Tolerancia
para 5.000kg/ha |
|
Tipos
de pérdidas |
Kg/ha |
% |
Kg/ha |
% |
| 1.
Precosecha |
65 |
0.9 |
0 |
0 |
| 2.
Cosechadora |
320 |
4.6 |
210 |
3 |
|
2.1 Cabezal |
233 |
72 |
130 |
1.85 |
|
2.2 Cola |
87 |
28 |
80 |
1.15 |
|
TOTAL |
385 |
5.5 |
210 |
3.0 |
Rendimiento
potencial promedio 7000 kg/ha, campaña 2000/01.
Dentro de las pérdidas por cabezal podemos determinar:
|
CABEZAL |
Pérdidas |
|
Tipos
de pérdidas |
Kg/ha |
% |
|
Espiga |
77 |
33 |
|
Desgrane |
156 |
67 |
Cosecha de soja
El área cosechable de soja estimada para la presente campaña es de
10.160.000 ha. y de mantenerse los actuales niveles de pérdida de 166 kg/ha,
quedarían en el rastrojo 1.686.560 toneladas de soja valuadas en 303 millones
de dólares, de los cuales mejorando un 20% la eficiencia de cosecha se
recuperarían 60 millones de dólares que significan nada menos que 450
cosechadoras nuevas.
Tipo de pérdidas en soja (para un rendimiento promedio 2000/2001 de 2.700
Kg./ha.)
|
SOJA |
Pérdidas |
Tolerancia (2500 kg/ha) |
|
Tipo de pérdidas |
kg/ha |
% |
Kg/ha |
% |
|
Precosecha |
24,6 |
0,9 |
0 |
0 |
|
Cosechadora |
141,4 |
5,4 |
105 |
4 |
|
TOTAL |
166 |
6,4 |
105 |
4 |
|
Cabezal |
111,5 |
78,2 |
70 |
66,7 |
|
Cola |
29,9 |
21,8 |
35 |
33,3 |
Metodología para determinación de pérdidas en maíz y soja.
Precosecha
Soja
Las pérdidas de precosecha son las producidas por desgrane
natural, por plantas volcadas y vainas ubicadas por debajo de la altura de
corte, que no podrán ser recolectadas por el cabezal.
Para evaluar estas pérdidas, aplicar la siguiente
metodología:
En una zona representativa del lote, colocar cuidadosamente 4
aros de alambre de 56 cm de diámetro cada uno, que juntos representan un metro
cuadrado. Recolectar los granos sueltos, las vainas sueltas y las que a nuestro
juicio, no serán recolectadas por el cabezal.
Para determinar la pérdida de precosecha en kg/ha, contar
todos los granos sueltos y los obtenidos de las vainas desgranadas, teniendo en
cuenta que 60 granos medianos de soja o 10 gr/m2 representan
100 kg/ha de pérdida.
Maíz
Estas se pueden dividir en dos tipos:
- Espigas desprendidas de las plantas y ubicadas en el suelo.
- Espigas adheridas a plantas volcadas, que no pueden ser levantadas por el
cabezal. A tal efecto, se considera que:
- La plantas volcadas en la dirección de la hilera son recuperables en un
50 %, ya que la cosechadora levanta solo aquellos tallos caídos en el
sentido de avance de la cosechadora, al presentar un punto de apoyo para ser
tomados por las cadenas recolectoras.
- Las plantas volcadas en sentido transversal a la hilera (de 45 a 90 ), son
recuperables en su totalidad por el cabezal.
Para efectuar estas determinaciones se recomienda utilizar la
siguiente metodología:
- En una zona representativa del lote y en dirección del surco, delimitar
un rectángulo de 14,3 m de largo si el cultivo está sembrado a 0,70 m
entre hileras, o de 19 m si está sembrado a 0,525 m, por el ancho del
cabezal a utilizar.
- Juntar las espigas desprendidas de la planta, que no puede levantar el
cabezal.
- Dividir el número de espigas por el número de hileras del cabezal.
- El valor obtenido multiplicado por 150 (*) equivale a la cantidad de kg/ha
de maíz que se pierden en precosecha.
Nº de espigas juntadas
--------------------------------
x 150 =
Nº de hileras del cabezal |
Perdidas de
precosecha en Kg./ha. |
(* ) 150 g es el peso promedio de los granos de una
espiga. Este coeficiente puede variar con el cultivo, 150 es un valor
promedio.
Pérdidas por cola (soja y maíz) con equipamiento de
triturador más esparcidor.
Se determinan arrojando cuatro aros ciegos después del paso
del cabezal y antes que caiga el material por la cola, uno por debajo del cajón
de zarandas de la cosechadora (zona central) y los restantes 3 aros en el área
del cabezal.
De la parte superior de los cuatro aros se recolectan los
granos sueltos y lo obtenido de las vainas no trilladas. Para soja 60 granos
o 10 gramos recogidos en los cuatro aros ciegos representan 100 kg/ha de
pérdida por cola. Para maíz 33 granos o 10 gramos recogidos en 1 m2
representan 100 kg/ha de pérdidas.
Pérdidas por espigas
Una vez que pasó la cosechadora y en el mismo rectángulo
delimitado para evaluar las pérdidas de precosecha se recogen las espigas que
quedaron sin cosechar. El número de espigas recolectadas se divide por el
número de surcos del cabezal, este número multiplicado por 150 nos indica la
cantidad de kg/ha de maíz que se pierden por una deficiente recolección de
espigas por el cabezal
Pérdidas por cabezal
Para determinar las pérdidas por cabezal es necesario
recoger todos los granos sueltos y los obtenidos de las vainas desgranadas que
hayan quedado por debajo de los cuatro aros ciegos, obteniendo así la
muestra de un metro cuadrado que contiene la pérdida de cabezal más la
pérdida de precosecha (lo que ya estaba caído en el suelo). Posteriormente,
para obtener las pérdidas por cabezal, se le deben restar las pérdidas de
precosecha.
Hay que tener en cuenta que 60 granos medianos de soja o
10 gramos/m² representan una pérdida de 100 kg/ha, siendo la tolerancia de
42 granos de pérdida total por cosechadora. Para el caso de maíz 33 granos
o 10 gr/m2 representan 100 kg/ha de pérdidas.
Para obtener un dato más confiable, se recomienda realizar
por lo menos 3 repeticiones, de acuerdo a la desuniformidad del cultivo y
promediar los resultados de las evaluaciones.
El operador puede detectar las fallas de su cosechadora
observando el rastrojo de su cultivo, o bien mediante dispositivos electrónicos
ubicados en la cola de la máquina que emiten una señal que es recibida por un
monitor ubicado dentro de la cabina.
Resumen
|
MAÍZ |
SOJA |
|
Pérdidas por espiga |
Pérdidas por cabezal |
|
+ |
+ |
|
Pérdidas por cabezal |
Pérdidas por cola |
|
+ |
= |
|
Pérdidas por cola |
Pérdidas de cosechadora |
|
= |
+ |
|
Pérdidas de cosechadora |
Pérdidas de precosecha |
|
+ |
= |
|
Pérdidas de precosecha |
PÉRDIDAS TOTALES |
|
= |
|
|
PÉRDIDAS TOTALES |
|
Los granos que por eficiencia de cosecha van a la tolva de la
cosechadora, pueden ser redistribuidos entre el dueño de la máquina y el
propietario del lote, en cambio los granos perdidos son irrecuperables por ambos
interesados.
Cosecha de girasol
En el caso del cultivo de girasol el área de siembra en la campaña 2000/01
se redujo en un 40% alcanzando apenas las 2.160.000 has. Anualmente se pierden
unas 100.000 has casi en su totalidad por vuelco o inundaciones, donde la
cosechadora no llega a ingresar al lote.
De las 2.060.000 has que se esperan cosechar, de mantenerse las pérdidas de
cosecha, estimada en promedio 134 kg/ha, quedarían en el rastrojo unas 276.000
toneladas, valuadas en 43 millones de dólares, de los cuales se podrían
recuperar con el equipamiento actual unos 9 millones de dólares, cifra que
triplica la inversión realizada en cabezales girasoleros para el año 1999, que
fue de 2,5 millones de dólares.
|
GIRASOL |
Pérdidas |
Tolerancia (2000 kg/ha) |
|
Tipo de pérdidas |
kg/ha |
% |
Kg/ha |
% |
|
Precosecha |
33 |
1.6 |
0 |
0 |
|
Cosechadora |
101 |
5.1 |
80 |
4 |
|
TOTAL |
134 |
6,7 |
80 |
4 |
|
Cabezal |
69 |
68 |
55 |
2.6 |
|
Cola |
32 |
32 |
28 |
1.4 |
Causas de las elevadas pérdidas en girasol
- Demora en el inicio de la cosecha
- Cultivos volcados y quebrados por viento
- Excesiva velocidad de avance de la cosechadora por insuficiente ancho de los
cabezales para el índice de alimentación de las cosechadoras modernas
- Cultivos desparejos tanto en altura, diámetro de capítulos, humedad de
grano y de capítulos ( desuniformidad de espaciamiento de siembra por escasa
utilización de las sembradoras neumáticas)
- Inadecuado equipamiento y regulación de los cabezales y del sistema de
trilla, separación y limpieza
- Reducido número de cabezales con regulaciones de altura, avance y velocidad
de molinete, desde el puesto de comando en tiempo real, que permiten adaptar
el mismo a las diferentes situaciones del cultivo.
- Poca concientización de parte del productor y contratista de la utilidad de
las mediciones frecuentes de pérdidas con la metodología de los aros. Nadie
puede estimar con aproximación sino realiza mediciones y recuentos en forma
permanente.
Las mediciones de pérdida en girasol son idénticas a las
explicadas para maíz, solo que se debe reemplazar el N° de espigas de maíz y
su peso, por el peso promedio de los granos contenidos en un capítulo de
tamaño mediano que es de 40 gramos.
En el caso del desgrane de precosecha, o bien del cabezal, o
el que queda sobre el aro ciego para cuantificarlo se debe tener en cuenta que
140 granos medianos de girasol pesan 10 gramos y que 10 gramos en 1 m2
representan 100 kg/ha de pérdida. Si los valores de pérdida de cosechadora
arrojan más de 80 kg/ha, se deberá analizar el estado del cultivo, si esta
presenta normalidad y no es la causa de las elevadas pérdidas, regular la
cosechadora y el cabezal para lograr bajar a los valores tolerables.
¿Cuáles son las causas de las elevadas pérdidas frente al
avance tecnológico experimentado en las cosechadoras de última generación?
Si se tiene en cuenta que en los 3 principales cultivos de
cosecha gruesa (soja, maíz y girasol) anualmente quedan en el rastrojo 303, 88
y 42 millones de dólares respectivamente, totalizando 433 millones de dólares,
y que en todos los casos con leves mejoras de equipamiento y regulación se
podrían bajar en forma fácil y rápida un 20 %, ello representaría 87
millones de dólares por año, siendo una cifra cercana a los 93,5 millones de
dólares invertidos en reposición en el año 1999, (cosechadoras 75 millones,
cabezales maiceros 16 millones y 2.5 millones en cabezales girasoleros).
Es conveniente para todo el sistema recuperar rápidamente la
rentabilidad de los contratistas de cosecha, y posibilitar la reposición ideal
del parque de cosechadoras que hoy está casi en un 50% del valor histórico,
habiendo ampliado el área de siembra, con más de 10 millones de has de soja, y
habiendo superado los 10 millones de hectáreas de siembra directa entre los
cultivos principales. El sistema productivo actual demanda a la cosechadora ya
no solo que coseche el grano, sino que lo haga evitando compactar el suelo y
dejando uniforme el rastrojo en cuanto a la paja y granza que sale por la cola
de la cosechadora, que descargue el grano en cabeceras y que coseche datos a
través del monitor de rendimiento. La siembra directa reduce la eficiencia de
cosecha de soja en 15% aproximadamente, en un promedio entre soja de 1° y soja
de 2° sobre trigo. Esto se debe asumir como una realidad, lo que significa algo
muy importante a tener en cuenta en el balance de disponibilidad de
cosechadoras, y el otro factor a tener en cuenta es que las cosechadoras
cosechan toneladas por hora y no hectáreas, y Argentina pasó de 35 a 65
millones de toneladas de grano en los últimos años y eso significa un
incremento de la demanda de cosechadoras del orden del 70% cuando
paradójicamente las ventas de cosechadoras siguieron una evolución negativa.
Evolución de las ventas de cosechadoras en el último
quinquenio
|
Año |
N° de cosechadoras |
Millones de dólares |
|
1996 |
1560 |
166 |
|
1997 |
1706 |
190 |
|
1998 |
1450 |
185 |
|
1999 |
710 |
75 |
|
2000 |
680 |
70 |
|
Promedio del quinquenio: 1221 cosechadoras/ año
Año 2000: 45% menos
|
La ecuación de una demanda creciente de cosecha, con mayor
exigencia tecnológica, frente a una fuerte caída en la inversión en
reposición de cosechadoras y cabezales (45% menos que el promedio del
quinquenio) a consecuencia de la caída de la rentabilidad de los contratistas
de cosecha, marcan una realidad preocupante, que define al sistema productivo
argentino como muy vulnerable frente a situaciones climáticas medianamente
adversas. Un ejemplo de esto es lo ocurrido en la pasada campaña (99/00) donde
las inclemencias climáticas ocasionaron un retraso de cosecha de 25 días, lo
que provocó un aumento considerable de las pérdidas cuantitativas de los 3
principales cultivos de cosecha gruesa, en soja, maíz y girasol, del orden de
900 millones de dólares, a ello se le debe añadir una cifra importante debido
a la pérdida de calidad del grano cosechado. O sea que de las pérdidas
promedio de 433 millones de dólares de los 3 cultivos mencionados, en la pasada
campaña, se le añadieron 467 millones más debido al retraso de cosecha por
problemas climáticos.
La realidad argentina indica un fuerte crecimiento
tecnológico en todos los aspectos productivos, genéticos, de manejo de suelo y
agua con siembra directa, fertilización, en control de malezas y enfermedades,
biotecnología, doble cultivo, ampliación de la frontera agropecuaria, todo
ello permitió el espectacular aumento productivo que hoy vivimos con un posible
récord de producción de granos, superando los 65 millones de toneladas, y con
25 millones de toneladas de soja, para la presente campaña.
Existen aspectos del sistema productivo que indica una baja
sustentabilidad del sistema, como la alta proporción de monocultivo de soja, la
estrepitosa caída de la fertilidad química de los suelos, las pocas
iniciativas de incorporarle valor agregado a los commodities, la falta de
fomento hacia la creatividad de nuevas alternativas laborales para los pequeños
empresarios rurales. Retomando el tema de la recolección de grano, es muy
preocupante la mala relación entre la oferta y demanda de equipos de cosecha
existente agravada cada día más, lo que impide cosechar en tiempo y forma
aumentando el riesgo climático que implican altas pérdidas en cantidad y
calidad de grano, sumado a los problemas de falta de infraestructura de
transporte, acondicionamiento de grano, el poco esfuerzo realizado para
preservar e identificar calidad de grano, provocan el surgimiento de
tecnologías de transición como el almacenamiento temporario en bolsas de
plástico, que si bien representa una solución actual no deja de ser una
tecnología en transición hacia el cambio definitivo y necesario que es
instalar plantas de almacenaje y acondicionado con sistemas cooperativos
cerrados al estilo de EE.UU.; un nuevo concepto de asociativismo donde se
definan proporcionalmente los beneficios y compromisos de cada productor.
Argentina no está preparada con logística de cosecha y post
cosecha para producir 65 millones de toneladas, por ello presenta una alta
vulnerabilidad frente a cambios climáticos y de mercado, desaprovechando
también las oportunidades de nichos de mercado de productos diferenciados.
El estado puede apoyar y facilitar la búsqueda de la
solución pero los empresarios agropecuarios deben asumir el riesgo que
significa invertir en infraestructura de cosecha y post cosecha, tranqueras
adentro y tranqueras afuera, con la ayuda del estado.
Autores: Ing. Agr. M.Sc.
Mario Bragachini, Ings. Agrs. Axel von Martini y Andrés Méndez. Proyecto
Agricultura de Precisión INTA Manfredi
Biblioteca
(*) Coordinador del Proyecto de Agricultura de Precisión del
INTA Manfredi. Coordinador Nacional de Proyecto eficiencia de cosecha y
aprovechamiento del forraje conservado PROPEFO.INTA
Obtuvo el premio "Eladio Aranda" como mejor trabajo
del Congreso de maquinaria Agrícola. Zaragoza, España (1992).
Cuenta con más de 10 trabajos presentados en distintos
congresos y numerosas publicaciones, tanto en caráctar de autor como de
coautor.
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