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Fertilización Fosfatada de Trigo: Respuesta y Forma de
Aplicación |
Autores: Angel Berardo, Fernando D. Grattone y Guillermo
Borrajo.
Unidad Integrada Balcarce(FCA-INTA), C.C. 276, (7620) Balcarce, Argentina.
El contenido de fósforo
disponible (Ps) de los suelos del sudeste de Buenos Aires (Argentina) suele ser
limitante para la producción de trigo, por lo cual es común la aplicación de
fertilizantes fosfatados. Durante 20 años de experimentación, se ha verificado
un progresivo aumento en las respuestas del cultivo de trigo a la fertilización
fosfatada y en los niveles críticos de Ps (Berardo, 1994). Estos cambios se
asocian a incrementos en los rendimientos producidos por la incorporación de
nuevos cultivares y mejores técnicas de producción.
La eficiencia de uso del
P varía con la forma de aplicación. En esta región las mayores respuestas en
trigo se han obtenido fertilizando en lineas a la siembra (Berardo, 1994). Sin
embargo, con contenidos moderadamente altos de Ps, por lo general como
consecuencia de fertilizaciones previas, las aplicaciones al voleo podrían
resultar de igual o aún mayor eficiencia, además de ser operativamente más
convenientes en algunos sistemas.
Los objetivos de este
trabajo fueron
-
evaluar la
relación entre distintos niveles de Ps y el rendimiento de trigo en un
ambiente donde otros factores de suelo, manejo y clima mantenían un alto
grado de homogeneidad
-
comparar las
aplicaciones en lineas y al voleo incorporadas en un suelo con distintos
niveles de Ps.
Los ensayos se
realizaron en el campo experimental de la Unidad Integrada Balcarce durante 1996
y 1997 en un suelo Argiudol típico de textura franca con un contenido de
materia orgánica de 5.8% y pH 5.7.
El diseño experimental
fue en bloques completos aleatorizados con 3 repeticiones y arreglo en parcelas
divididas. Las parcelas principales presentaron 5 niveles de Ps (Bray y Kurtz
No. 1) que promediaron 7.4, 12.6, 15.2, 19.9 y 27.3 mg/kg en 1996 y 5.7, 9.8,
13.6, 17.2 y 22.5 mg/kg en 1997. En las subparcelas se compararon las dos formas
de aplicación de P, con dosis de 22 kg/ha de P, junto con un tratamiento
testigo sin aplicación de P.
El fertilizante
fosfatado (SFT, 46% P2O5) fue aplicado en lineas con la
semilla o al voleo e incorporado con rastra de discos antes de la siembra. Para
evitar deficiencias de nitrógeno (N), se aplicaron 120 kg/ha de N como urea en
todas las parcelas.
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Relación entre el
contenido de Ps y el rendimiento y la respuesta a la fertilización de trigo
La Fig. 1 muestra los
rendimientos de los tratamientos testigo (promedios de dos años) obtenidos con
distintos niveles de Ps.
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Fig. 1.
Rendimiento de trigo con distintos niveles de disponibilidad de P
del suelo (Ps).Datos promedios de dos años.
Suelo Argiudol Típico. Balcarce, Buenos Aires, Argentina.
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La relación entre los
contenidos de Ps y rendimientos en grano (Rto) se ajustaron a modelos lineales
en ambos años de experimentación:
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Año 1996 |
Rto = 3020 +
89.0 Ps |
R2 =
0.78 |
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Año 1997 |
Rto = 3087 +
69.4 Ps |
R2 =
0.65 |
Las diferencias entre
los dos años en las pendientes ajustadas se adjudican a las condiciones
climáticas registradas. En 1996, las condiciones de crecimiento más favorables
resultaron en incrementos de rendimiento de 89 kg/ha por cada unidad de Ps,
siendo el rendimiento máximo de 6500 kg/ha. En 1997, el regimen hidrico fue
menos favorable y se observó ataque de pietín (Gaumaenomyes graminis)
obteniéndose un incremento de 69.4 kg/ha por unidad de Ps y un rendimiento
máximo de 5500 kg/ha.
Las respuestas a la
fertilización fosfatada, para aplicaciones en líneas, también variaron entre
años: 2500 y 1700 kg/ha con niveles de Ps de 10 mg/kg y de 1000 y 300 kg/ha con
niveles de 20 mg/kg de Ps en 1996 y 1997, respectivamente. Los ajustes lineales
de la relación de la respuesta a la fertilización (Resp) y Ps fueron:
| Año 1996 |
Resp = 3447 - 89.0
Ps |
R2 = 0.78 |
| Año 1997 |
Resp = 2360 - 69.4
Ps |
R2 = 0.65 |
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Efecto de la forma
de aplicación sobre la respuesta a la aplicación de P
La fertilización en
lineas resultó más eficiente que la aplicación al voleo a niveles bajos de Ps
(Fig. 2). Las diferencias fueron mayores en 1996 que en 1997 por los efectos de
pietín y baja disponibilidad hídrica observados en 1997. En 1996, la
aplicación en lineas superó a la aplicación al voleo en 650 kg/ha con 7 mg/kg
de Ps, mientras que esta diferencia fue de 490 kg/ha en 1997. Las formas de
aplicación no difirieron mayormente en el rango de 15-25 mg/kg de Ps. Con
contenidos de Ps superiores a 25 mg/kg, las aplicaciones al voleo incorporadas
tendieron a presentar mayor eficiencia que las aplicaciones en lineas.
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Fig. 2. Respuesta
en rendimiento del trigo a la fertilización fosfatada para aplicaciones
al voleo incorporado o en lineas con la semilla con distintos niveles de
disponibilidad de P del suelo (Ps). Dosis de 22 kg/ha de P como
superfosfato triple de calcio. Datos promedios de dos años. Suelo
Argiudol Típico. Balcarce, Buenos Aires, Argentina.
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Estos resultados indican
que con niveles bajos de Ps para dosis normales de aplicación conviene
localizar el fertilizante para reducir la fijación de P del suelo y aumentar su
disponibilidad. Con niveles altos de Ps, la fijación disminuye y una
distribución más uniforme del fertilizante puede ser más eficiente al
favorecer el contacto con las raíces.
Conclusiones
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Para realizar una
adecuada fertilización fosfatada de trigo, deben considerarse tanto el
nivel de Ps como el rendimiento esperado.
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Con contenidos de Ps
menores de 15 mg/kg, la fertilización fosfatada de trigo debería
efectuarse en lineas. Con niveles mayores las dos formas de aplicación
presentan eficiencias similares.
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