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Requerimientos Nutricionales del Cultivo de Soja |
Autor: Ing. Agr. Hector Baigorri
INTA - EEA Marcos Juárez
CC 21 - (2580) Marcos Juárez - Córdoba, Argentina
Introducción
El cultivo de soja está
adaptado a un amplio rango de texturas de suelo. Se pueden producir altos
rendimientos, tanto en suelos arenosos como arcillosos, si el agua y los
nutrientes no son limitantes. Si bien la soja es inusualmente productiva en
suelos pobres, es exigente en fertilidad para alcanzar altos rendimientos
(Ohlrogge y Kamprath, 1968).
A pesar que antiguamente
se consideró que la soja poseía baja respuesta a la fertilización, la
investigación ha demostrado que si bien presenta menor respuesta que gramíneas
como maíz y trigo, en general crece y se desarrolla mejor en suelos fértiles y
en muchos casos responde a la fertilización directa.
El intenso uso de los
suelos bajo sistemas agrícolas, la ausencia de rotaciones con cultivos que
hagan aportes voluminosos de materia orgánica y el excesivo laboreo para la
preparación de la cama de siembra, son factores que determinan el aumento de
las pérdidas de suelo por erosión y/o degradación de sus propiedades
físico-químicas (Bodrero et al., 1989).
Para contribuir a
optimizar la producción de los cultivos es necesario conocer la fertilidad de
los suelos, los requerimientos nutricionales de cada especie y los niveles a
partir de los cuales se obtiene respuesta a la aplicación de cada nutriente.
Nutrientes esenciales
Existen 18 elementos que
se consideran esenciales para la soja y a los que se los puede dividir en:
1. Nutrientes no
minerales: carbono (C), hidrógeno (H) y oxígeno (O). Constituyen los
principales componentes de la materia seca de la planta, representando
aproximadamente entre el 91 al 93% de la misma. Se obtienen o absorben como
CO2, H2O y O2 libre atmosférico (Mengel et al., 1987).
2. Nutrientes
minerales: Son obtenidos del suelo y en el caso del nitrógeno (N), también
del aire por el proceso de fijación; representan aproximadamente entre 7 al
9% de la materia seca (MS) de la planta. Pueden ser subdivididos en:
a- Primarios:
nitrógeno (N), fósforo (P) y potasio (K) (6% de la MS).
b- Secundarios:
calcio (Ca), magnesio (Mg) y azufre (S) (1,7% de la MS).
c-
Micronutrientes: hierro (Fe), manganeso (Mn), molibdeno (Mo), cobre (Cu),
boro (B), zinc (Zn) y cloro (Cl) (0,2% de la MS). A esta lista se agrega
el cobalto (Co), que es beneficioso para la fijación de N2. El elemento
esencial más recientemente descubierto para la soja es el níquel (Ni),
que es requerido únicamente por la soja, cuando fija N2 simbióticamente
(Schrader y Briskin, 1989).
Comparación con la
acumulación de nutrientes en otros cultivos
La soja presenta en
relación a otros cultivos una alta absorción de N y P. Estos niveles solo son
comparables con los de otras leguminosas como la alfalfa. En el Cuadro 1 se
observa el rendimiento que pueden alcanzar otros cultivos con la absorción de N
(255 kg/ha) y de P (24 kg/ha), correspondientes a un cultivo de soja de 3000
kg/ha de rendimiento.
CUADRO 1: RENDIMIENTOS
DE DISTINTOS CULTIVOS CON ABSORCION DE 255 kg/ha DE N O DE 24 KG/HA DE P.
| Cultivo |
Rendimiento
(kg/ha) con una absorción total de 255 kg/ha de N |
Rendimiento
con una absorción total de 24 kg/ha de P |
| Soja |
3000 |
3000 |
| Arroz |
15300 |
6400 |
| Maíz |
11600 |
6000 |
| Sorgo
granífero |
9100 |
5200 |
| Trigo |
9200 |
4800 |
| Papa |
58200 |
72400 |
| Girasol |
6400 |
4000 |
| Alfalfa
(Heno) |
9600 |
7300 |
Fuente: Andrade et al,
1996 y Potash & Phosphorus Institute, 1979.
Acumulación de
materia seca y nutrientes
Cuando no existen
limitaciones en el suministro de agua ni de nutrientes para el crecimiento del
cultivo de soja, la acumulación de MS en el tiempo presenta una primera fase de
lento crecimiento, seguida por una etapa de máxima tasa de acumulación, para
finalizar cerca de la madurez fisiológica con los valores absolutos más
elevados. Al finalizar el ciclo se registra una caída en la acumulación de MS
relacionada a la senescencia y pérdida de hojas (Andrade, 1993) .
Igual patrón de
acumulación se observa para N y para P. La acumulación máxima se alcanza en
madurez fisiológica con 330 kg/ha para N y con 31 kg/ha para P, para un
rendimiento en grano de 4.600 kg/ha (Andrade et al., 1996).
La tasa de acumulación
de MS de la soja en los primeros ochenta días después de la emergencia es
menor a la de dos cultivos estivales como el maíz y el girasol. Sin embargo, la
tasa de acumulación de N de la soja fue equivalente a la de estos, por lo que
presentó mayor concentración de este nutriente en su fracción vegetativa
(Andrade et al., 1996).
La soja se caracteriza
por una elevada removilización de nutrientes desde estructuras vegetativas al
grano (Cregan y van Berkum, 1984), por lo que presenta elevados índices de
cosecha (IC) de los mismos. Se han determinado IC de N del 78% e IC de P del 83%
(Andrade et al., 1996).
A pesar de la similitud
en el patrón de acumulación de MS, N y P, cuando los valores se expresan como
porcentaje de la acumulación máxima de cada uno de ellos, surgen diferencias
entre los mismos. La tasa de acumulación de N es elevada a partir de los 25-30
días después de la emergencia, período a partir del cual se acumulan algo
menos de 4 kg de N/ha/día.
El P alcanza tasas
elevadas de acumulación a partir de los 35-40 días después de la emergencia y
la MS recién alcanza la máxima tasa de acumulación a los 50 días después de
la emergencia. Por lo tanto, la acumulación de N y P se anticipa a la
acumulación de MS. Esto constituye una evidencia de la necesidad de garantizar
un elevado suministro de dichos nutrientes desde el comienzo del ciclo del
cultivo, a fin de lograr una adecuada nutrición del mismo.
Existe una alta
relación entre la acumulación de nutrientes esenciales primarios N, P y K, con
el rendimiento en grano. En el Cuadro 2 se observa para los macronutrientes
principales, una variación menor de la acumulación de nutrientes en planta
entera a la madurez por tonelada de grano, que para los secundarios. La alta
relación entre la acumulación de nutrientes en planta entera y el rendimiento
en grano, evidencia la dependencia del mismo respecto de los macronutrientes
principales. En el Cuadro 3 se presenta la acumulación de micronutrientes.
CUADRO 2: ACUMULACION
DE MACRONUTRIENTES EN PLANTA ENTERA POR TONELADA DE GRANO Y RELACION DE
ACUMULACION CON RESPECTO A N.
| Nutriente |
Acumulación
en planta entera (kg / ton grano) |
Relación
de acumulación respecto a N |
| |
Promedio |
Rango |
|
| N |
84,8 |
63-100 |
100 |
| P |
8,4 |
7-12 |
10 |
| K |
31,0 |
15-39 |
37 |
| Ca |
17,6 |
2-45 |
20 |
| Mg |
9,8 |
3-29 |
12 |
| S |
5,9 |
2-7 |
7 |
Fuente: Andrade et al,
1996 y Potash & Phosphorus Institute, 1979.
CUADRO 3: ACUMULACION
DE MICRONUTRIENTES EN PLANTA ENTERA POR TONELADA DE GRANO
| Nutriente |
Acumulación
en planta entera (g / ton grano) |
| Cl |
27-30 |
| Fe |
250-500 |
| Mn |
150-170 |
| Zn |
60-70 |
| Cu |
25-30 |
| B |
3-20 |
| Mo |
2-4 |
| Co |
1-2 |
Fuente: Andrade et al,
1996 y Potash & Phosphorus Institute, 1979.
En el Cuadro 4 se
observa la cantidad de nutrientes en grano a la madurez y pone en evidencia la
importante exportación de nutrientes que realiza la soja.
CUADRO 4: CONTENIDO DE
NUTRIENTES DE UN CULTIVO DE SOJA DE 4031 Kg/ha
| Fracción |
Materia
Seca |
Contenido
de nutrientes |
| |
|
N |
P |
K |
| Total
(kg/ha) |
8960 |
364 |
39 |
130 |
| Grano
(%) |
37,5
(*) |
68,0 |
62,0 |
50,0 |
(*) Considerando sólo
la biomasa aérea el índice de cosecha es de 45%.
Fuente: Ohlrogge y Kamprath (1968).
Niveles críticos de
nutrientes en el suelo
El nivel crítico de un
nutriente en el suelo, es la cantidad por debajo de la cual comienzan a
producirse respuestas a la fertilización. Este nivel depende del cultivo,
cultivar y del pH y contenido relativo del resto de los nutrientes del suelo. La
soja presenta un nivel crítico de 10 ppm para el P; dicho valor es menor que el
de sorgo, maíz, trigo y avena. El nivel crítico para el K es de 130 ppm y es
mayor que el de trigo y avena.
CONCLUSIONES
A pesar de la mayor
fertilidad de los suelos de Argentina en relación a otros países y a la menor
respuesta de la soja a la fertilización comparada con otros cultivos, existen
una serie de factores referidos a la producción de soja, tales como:
1- el importante
consumo y exportación de nutrientes.
2- los 30 años de
cultivo cada vez más intensivos y
3- los rendimientos
crecientes
que determinan que cada
vez sea más factible empezar a encontrar respuesta a la aplicación de algunos
nutrientes.
El P fue catalogado como
el elemento con mayor factibilidad de encontrar respuestas en algunas zonas de
producción del país, al que se le agrega ahora el S en algunas áreas de la
Región Pampeana Norte y ya se dispone de trabajos que reportan en algunos casos
bajas disponibilidades de micronutrientes (B, Zn y Cu).
Esto determina que cada
vez sea más necesario el monitoreo de la evolucion de la disponibilidad de
nutrientes, a través del análisis de suelo y material vegetal.
BIBLIOGRAFIA
Andrade F.H. 1993.
Crecimiento y rendimiento comparado de maíz girasol y soja. Boletín técnico
114. INTA EEA Balcarce. 27 p.
Andrade F.H.,
Echeverría H.E., Gonzalez N.S., Uhart S. y Darwich N.1996. Requerimientos de
nitrógeno y fósforo de los cultivares de maíz, girasol y soja. Boletín
técnico 134. INTA EEA Balcarce. 17 p.
Bodrero M.L., Nakayama
F. y Martignone R., 1989. Experiencias argentinas sobre la fertilizacion en
soja. Actas de la IV conferencia mundial de investigación en soja. Buenos
Aires. pp. 621-627.
Mengel D.B., Segar W.
y Rehm G.W. 1987. Soil fertility and liming. P. 461-496. En Wilcox J.R.(Ed.).
Soybeans: Improvement, production and uses. Second Ed. Agronomy N°16. ASA,
CSSA, SSSA. Madison, Wisconsin, EEUU.
Ohlrogge R. y Kamprath
E., 1968. Fertilizer use in soybeans. P. 273-295. En Nelson L.B.(ed) Changing
pattern in fertilizar use. Soil Science Society of America, Madison, WI.
Potash &
Phosphorus Institute. 1979. Better plants with plant Food. Vol. 63. p.5.
Schrader L.E. y
Briskin D.P. 1989. Mineral nutrition of soybeans. Actas de la IV Conferencia
mundial de investigación en soja. Buenos Aires. pp. 217-224.
Vea este y otros trabajos en el sitio
oficial de INPOFOS
Cono Sur.
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