20/9/2014   Eventos Vínculos El Tiempo Registración Conózcanos Contacto Inicio


Adaptación de las gramíneas y leguminosas a las características del suelo. Clima y manejo

Autor: Ing. Carlos Alberto Amadeo

 

1. Introducción

La genética ha producido grandes cambios en los últimos años, creando nuevos cultivares dentro de cada especie forrajera con mayor adaptabilidad a situaciones diferentes. A raíz de esto, hay cultivares que han mejorado características –resistencia a la sequía, al frío, a enfermedades, etc.- que eran patrimonio de otras.

Es así que los cuadros que se presentarán más adelante indican los factores de tolerancia de plantas y deberán ser considerados con criterio amplio. Estos cuadros se basan en los realizados por Sir Bruce Levy en Nueva Zelanda, precursor de las líneas de investigación sobre mejoramiento y manejo de praderas y campos naturales.

Las especies forrajeras son influidas por múltiples factores (clima, suelo y hombre).

En este trabajo, trataremos de priorizar sus principales comportamientos que como actúan interrelacionadamente, merecerán algún comentario. Un ejemplo de ello, es como el hombre por medio del manejo que realice puede afectar dichos comportamientos.

Sólo se pretenden dar conceptos, no recetas.

Con todos los elementos que se describen, el productor podrá establecer entre qué parámetros debe moverse para elegir las especies que compondrán las diferentes mezclas a implantar.

 

2. Factores a considerar

  1. Suelo
  1. Ph:

Para evaluar las forrajeras a implantarse según el Ph (cantidad de sodio, calcio o acidez existente en el suelo) debemos dejar en claro que se trata de TOLERANCIAS y PLASTICIDAD de las mismas en situaciones extremas.

Siempre los picos máximos de producción de los pastos se encontrarán en suelos provistos en materia orgánica y con Ph que oscilan entre 6-6,5.

Dentro de algunos géneros existen especies, como así también cultivares dentro de las especies, que con más tolerancias expresan un nivel de producción interesante y buena persistencia.

Ej.: Lotus (género) corniculatus (especie) "El Boyero" (cultivar) tiene tolerancia a suelos ácidos (Ph5) y pesados y aceptable producción hasta suelos de Ph7.

En cambio el Lotus (género) tennuis (especie natural, sin cultivares seleccionados) tiene mayor tolerancia a suelos húmedos y Ph altos (7) y menor producción cuando hay acidez que el Lotus corniculatus.

Estas características serán provechosas siempre y cuando el manejo sea correcto y estén provistas de fósforo, azufre y potasio.

Solamente daremos un marco tentativo de tolerancias extremas pero es muy importante recordar las otras características (clima, forma y velocidad de crecimiento, etc.) para hacer una mezcla adecuada y que perdure en el tiempo.

  1. Fertilidad:

Al elegir las especies que se van a implantar es necesario tener en cuenta sus exigencias en nutrientes y definir si se va a mantener el nivel de fertilidad de suelo o si se mejorará por medio de fertilizantes. En este último caso asegurará la presencia de especies finas en el tapiz a través del tiempo, como así también sus altos niveles de producción.

Las forrajeras más productivas tienen mayores requerimientos, y por lo tanto, más digestibilidad y palatabilidad que las de menores rendimientos.

En el cuadro 1 veremos que hay especies de gran elasticidad en cuanto a fertilidad se refiere, pero su estabilidad en el tiempo y óptima producción van a estar íntimamente ligadas al manejo, clima, provisión de nutrientes.

Imaginemos una situación sólo desde el punto de vista de la fertilidad: instalamos una pradera con Rye Grass perenne, con Festuca y Trébol blanco en un suelo de fertilidad media, en poco tiempo el Rye Grass desaparecerá y el Trébol blanco quedará reducido a colonias de bajas producciones y muy estacionales.

En cambio la Festuca, por encontrarse en óptimas condiciones, predominará en el tapiz.

El Rye Grass, por ser más palatable y más rápido será buscado por la hacienda. En ese ambiente, su velocidad de reacción será pobre por debilitamiento general (pocas raíces y tallos) a consecuencia de la falta de nutrientes y su mayor sensibilidad a los rigores del clima. Como resultado final, desaparecerá del tapiz.

Si se resuelve fertilizar con dosis media o en forma discontinuada, sólo se dilatará esta situación.

Por ello, lo correcto será implantar Festuca sin Rye Grass perenne, acompañada con Trébol blanco y rojo con dosis de fertilizantes razonables (120 Kg Super/ha o 150 Kg/Hiper triple/ha) y refertilizaciones de 100 Kg/ha/año "crear el futuro ambiente" donde se podrá intersembrar el Rye Grass perenne dentro de 4-5 años.

Este análisis sería distinto si el objetivo es tener pasto rápido y se acompaña la Festuca con Rye Grass anual, aunque nunca logrará expresar el máximo potencial de producción, si no se fertiliza. (Ver Cuadro 1).

 

  1. Comportamiento ante la humedad
    Se encuentra en íntima relación con la fertilidad y los factores del suelo que más influyen son:
  1. Textura
  2. Materia orgánica
  3. Topografía

 

Cuadro 1- Requerimientos por fertilidad

  

Muy alta

Alta

Media Alta

Promedio

Media Baja

Baja

Muy baja

1. Lolium Multiflorum
Rye Grass Anual

     

2. Lolium Perenne
Rye Grass Perenne

   

3. Bromus Unioloides
Cebadilla

     

4. Phalaris Tuberosa
Falaris

       

5. Festuca Arundinacea
Festuca

 

6. Paspalum Dilatatum
Pasto Miel

 

7. Dactylis Glomerata
Pasto Ovillo

   

8. Agropyron elongaton
Agropiro

     

9. Medicago Sativa
Alfafa

     

10. M. Arabiga
Trébol Carretilla

       

11. M. Polymorphya
Trébol Carretilla

       

12. Trifolium Repens
Trébol blanco

   

13. T. Pratense
Trébol Rojo

   

14. T. Fragiferum
T- Frutilla

         

15. t. Subterráneum
Trébol Subterráneo

       

16. Medicago Lupulina
Trébol Lupulina

       

17. T. Dubium
Trébol dubium

     

18. Medicago Polimorpha
Trébol Rosado

       

19. Lotus Tennuis
Lotus Tennuis

       

20. Lotus Corniculatus
Trébol Cuernitos

       

21. Melilotus
Melilotus

     

22. Bromus Mollis
Cebadilla Peluda

     

23. Sporobolopus sp

       

24. Gramilla Rastrera
Cynodon

     

25. Poa Annua
Poa

       

: Presente         Sin Signo: Dominada

Los suelos arenosos, por lo general, tienen menos poder de retención de agua que los arcillosos. Los nutrientes más lavados son el nitrógeno, el potasio y el azufre; con el fósforo no ocurre lo mismo pues es muy poco móvil en el suelo. La materia orgánica además de influir en la estructura, influye en la retención de agua. Es por ello que a mayor cantidad de materia orgánica, mayor retención de humedad.

Como viéramos anteriormente, los suelos arcillosos presentan mayor retención de agua y son propensos a saturarse, limitando el crecimiento de las raíces por disminuir el intercambio gaseoso con el ambiente, etc. Las posibilidades de mejoramiento del drenaje y el riego ampliarán la capacidad de producción de las praderas.

En suelos muy erosionados es típico encontrar un "piso de arado" que disminuye el aprovechamiento del agua. Hay que eliminarlo con arado cincel o el subsolador.

Esto, además, nos permite entre otras cosas: a) airear el suelo, b) facilitar la multiplicación radicular, c) mayor circulación de nutriente y d) incrementar la actividad biológica.

Cuando el exceso de arcilla es natural y no provocado, este trabajo pierde eficiencia pues la ruptura realizada al roturar el suelo se "cicatriza2, cerrándose nuevamente. Es por ello que en suelos con limitaciones en el perfil se debe trabajar EN SUPERFICIE y adaptar las mezclas de semillas a esa limitación edáfica.

Debemos recordar que las especies con raíces más profundas soportan la sequía mejor que las raíces superficiales –la Alfalfa resiste mejor que el Trébol blanco, por ejemplo-. Ocurre al revés cuando existe exceso de agua. (Ver Cuadro 2)

Cuando hay exceso de humedad debemos evitar el pisoteo de las praderas: la compactación disminuye tanto la aireación como el crecimiento radicular.

Si esto ocurre a fines de febrero o marzo se atrasará el rebrote de otoño porque la planta deberá reponer el sistema radicular, y en el suelo disminuirá la oxigenación, nitrificación, disponibilidad de nutrientes, etc., comprometiendo el presupuesto forrajero del invierno.

El manejo puede influir en la disponibilidad de la humedad en el suelo. Por ejemplo, cuando la defoliación es intensa se produce un raleo de la pradera que disminuye la cobertura del suelo, aumentando las posibilidades de erosión y del efecto del clima (temperatura, humedad, etc.).

Recordemos que la parte aérea está en íntima relación con el sistema radicular. Por lo tanto, si la defoliación es intensa las raíces disminuyen en igual proporción a ésta, limitando las disponibilidades de agua y nutrientes. Cuando la humedad del suelo es adecuada, el agua se retiene con escasa tensión (0,1 – 0,3 at.) llegando en las secas a retener el agua hasta 15 atmósferas.

Cuando la planta tiene hojas y transpira puede transmitir una tensión de 15 o más atmósferas. Si las hojas se caen ,la raíz sola puede absorber de 1 a 2 atmósferas. Cuando la seca se hace manifiesta y existe defoliación, la transpiración disminuye y los espacios dejados por las plantas permiten una mayor evaporación de agua en el suelo (Gráfico 1).

Por esta razón, es fundamental mantener siempre una cobertura vegetal (5 cm) durante el verano y principios del otoño, con el fin de conservar humedad en el suelo, mantener una relación adecuada de raíces/hojas, evitar los rayos solares sobre los estolones y corona de los árboles y quitarle luz a las malezas rastreras (gramón).

El manejo de estas dos estaciones, no sólo define la producción invernal sino la supervivencia de la pradera.
Cuando en invierno comemos una pastura de otoño muy diferida, el rebrote será pobre porque:

  1. se acumulan nutrientes y luego de comido desaparecen,
  2. hay menor temperatura,
  3. hay menor intercepción de luz disminuyendo la fotosíntesis –y los azúcares- y
  4. es necesario aumentar la fertilización al año siguiente para permitir su persistencia

Se debe anotar cuáles fueron las condiciones en que entraron los potreros en cada estación para no afectar la producción posterior. Si por ejemplo, el pastoreo de pradera fue intenso en verano, las plantas van a necesitar un fuerte desarrollo radicular en otoño, por lo que el descanso será determinante de la futura disponibilidad de pasto. Una forma de recomponer esta situación sería refertilizar con 100-120 Kg/ha de Fosfato diamónico (18-46-0) o Fosfato monoamónico (11-52-0) en lugar de Superfosfato.

 

Gráfico 1

  1. Más hojas absorben fácilmente el agua.
  2. Más agua en el suelo, menos retención de parte del mismo.

 

Cuadro 2: Resistencia a la humedad

  Bajos Salados Areas Inund. Muy Húmedo Húmedo Humedad Media Moderado Seco Seco Muy Seco

1. Lolium Multiflorum
Rye Grass Anual

       

2. Lolium Perenne
Rye Grass Perenne

       

3. Bromus Unioloides
Cebadilla

       

4. Phalaris Tuberosa
Falaris

         

5. Festuca Arundinacea
Festuca

     

6. Paspalum Dilatatum
Pasto Miel

     

7. Dactylis Glomerata
Pasto Ovillo

       

8. Agropyron Elongaton
Agropiro

 

9. Medicago Sativa
Alfalfa

       

10. M. Arabiga
Trébol Carretilla

       

11. M. Polymorpha
Trébol Carretilla

       

12. Trifolum Repens
Trébol Blanco

       

13. T. Pratense
Trébol Rojo

       

14. T. Fragiferum
T. Frutilla

       

15. T. Subterráneum
Trébol Subterráneo

       

16. Medicago Lupulina
Trébol Lupulina

       

17. t. Dubium
Trébol Dubium

         

18. Medicago Polimorpha
Trébol Rosado

         

19. Lotus Tennuis
Lotus Tennuis

       

20. Lotus Corniculatus
Trébol Cuernitos

         

21. Melilotus
Melilotus

     

22. Bromus Mollis
Cebadilla Peluda

       

23. Sporobolus sp

         

24. Gramilla Rastrera
Cynodon

   

25. Poa Annua
Poa

       

X: Tolerante         Sin Signo: No tolerante

 

2.- Clima

Epoca de crecimiento:

Es una forma de evaluar los requerimientos de temperatura y humedad para un óptimo desarrollo.

Las especies tienen distintos valores óptimos de crecimiento. La mejor temperatura para el Rye Grass y el Pasto ovillo está entre 19 y 20º C; para el Trébol rojo a 24º C y 20º C para el Trébol blanco. Es muy importante tener esto en cuenta para poder asociar las especies cuyo óptimo sea en estaciones coincidentes.

Por ej.: Dentro de las leguminosas, la Alfalfa y el Trébol rojo tienen una producción más estival que el Trébol blanco y otros, por tolerar temperaturas más elevadas, sistema radicular profundo, etc. (Ver Cuadro 3).

Lo mismo ocurre con las gramíneas: El Pasto miel (paspalum) y el Pasto ovillo son más aptos para el verano que el Rye Grass perenne, Festuca o Falaris. Sin embargo, se han seleccionado Rye Grasses perennes de diferentes características que tienen su óptimo de crecimiento con temperaturas más elevadas.

Este factor y la humedad son más influyentes sobre las anuales que sobre las perennes. Si el otoño es frío y seco, su crecimiento es reducido y su ciclo se hace más primaveral, acentuándose cuando hay menos fertilidad. Si un suelo es rico en materia orgánica, todo nace porque se retiene la poca humedad existente; sólo se atrasa su máximo de producción. La temperatura influye en la germinación y su óptimo varía según las especies (colaborando el nivel hídrico).

Resumiendo: hay diferencias en las temperaturas óptimas de crecimiento y tolerancias entre especies y variedades, siendo menos afectadas las perennes que las anuales cuando hay poco fertilidad.

En el manejo de las praderas podemos crear "microclimas" –más temperatura en invierno y menos en verano-, aminorando los efectos depresivos. Si la situación es extrema, la persistencia del microclima será influida por la fertilidad del suelo (Gráfico 2).

Gráfico 2

En base al cuadro 3, podemos integrar la mezcla según el objetivo:

  1. Pasturas estacionales: Coincidencias en sus períodos de crecimiento, digestibilidad, madurez de las plantas. Ej.: Rye Grass anual + Trébol subterráneo; Trébol rojo + Pasto ovillo. Con estas pasturas se simplifican los problemas de manejo de forraje.
     

  2. Pasturas de todo el año: No hay coincidencia en los óptimos de crecimiento de las especies, por lo que existirán diferentes momentos de floración, madurez, digestibilidad, etc. En las mezclas sencillas (Alfalfa-Cebadilla) sólo hay que ajustar el manejo de la pastura pocas veces al año. Las mezclas son complicadas cuando se emplea una mayor cantidad de especies porque para el pastoreo hay que considerar distintos momentos de fructiferación a la vez (Falaris + Cebadilla + Trébol blanco + Alfalfa). (Gráfico 3)

Gráfico 3

Si se dominan las cargas de hacienda, la frecuencia e intensidad de pastoreo, etc., realice las mezclas a su entender; si no es así, simplifique las mismas.

b) Necesidad de luz y sombra:

La base fundamental de la productividad de la pradera es la capacidad de fotosintetizar y ellos depende de la luz solar. Debemos transformar la energía solar en energía química (reservas). En general las gramíneas (por la posición de sus hojas) captan menor cantidad de luz que las leguminosas (posición oblicua o perpendicular a los rayos solares). (Gráfico 4).

R. Brougham (Nueva Zelanda) demostró que para interceptar el 50% de luz el Rye Grass necesita I.A.F. 25 y los tréboles 1.

Para ser eficientes, debemos tener la mayor cantidad de plantas con el mayor número de hojas posibles, sin suelo desnudo.

Queremos dejar bien en claro que el concepto anterior está referido a DENSIDAD NO A VOLUMEN.

Cuadro 3 – Epoca de crecimiento y óptimo
Requerimientos de tiempo y humedad

  Temprano en Primavera

Primavera

Verano

Temprano en Otoño

Tarde en Otoño

Mediados de Invierno

1. Lolium Multiflorum
Rye Grass Anual

2. Lolium Perenne
Rye Grass Perenne

3. Bromus Unioloides
Cebadilla

4. Phalaris Tuberosa
Falaris

5. Festuca Arundinacea
Festuca

6. Paspalum Dilatatum
Pasto Miel

X X

7. Dactylis Glomerata
Pasto Ovillo

X

8. Agropyron Elongaton
Agropiro

X

9. Medicago Sativa
Alfalfa

X

10. M. Arabiga
Trébol Carretilla

X X

11. M. Polymorpha
Trébol Carretilla

X X

12. Trifolium Repens
Trébol Blanco

X

13. T. Pratense
Trébol Rojo

X

14. T. Fragiferum
T. Frutilla

X

15. T. Subterráneum
Trébol Subterráneo

X X

16. Medicago Lupulina
Trébol Lupulina

X X X X

17. T. Dubium
Trébol Dubium

X X X

18. Medicago Polimorpha
Trébol Rosado

X X X

19. Lotus Tennuis
Lotus Tennuis

X

20. Lotus Corniculatus
Trébol Cuernitos

X

21. Melilotus
Melilotus

X

22. Bromus Mollis
Cebadilla Peluda

X X X

23. Sporobolus sp

X X X

24. Gramilla Rastrera
Cynodon

X X X X

25. Poa Annua
Poa

X X

:Mediano a buen crecimiento     :Nulo o pequeño crecimiento     :Moderado crecimiento

Gráfico 4

Es sabido que en un césped alto, la cantidad de luz que llega al suelo disminuye cuando mayor es la densidad de hojas. Cuando hay 22 cm. de altura sólo llega al suelo el 3% de la luz incidente, según Sutherland.

Para tener una buena "cosecha de luz" y máximo rendimiento, las plantas deben tener la mayor cantidad de hojas que intercepten la luz y un mínimo de sombreadas, pues éstas respiran (consumen) los hidratos de carbono elaborados por los más iluminados, pudiendo llegar el balance a ser cero o negativo. De aquí surge el concepto de INDICE DE AREA FOLIAR (I.A.F.) que es la relación entre la superficie en hojas con respecto al área cubierta del suelo por ellas y expresa la densidad de una pradera.

R. Brougham sostiene que las gramíneas para tener un buen crecimiento deben tener 7 m2/ m2 de suelo y las leguminosas 3,5 m2/ m2 de suelo y en invierno entre 3,5 y 1,5 respectivamente. Para otoño y primavera los valores son intermedios. Por eso es muy importante la cantidad de capas de hojas que se deja para el rebrote.

Si la incidencia de la luz baja del 95% al 80% se requiere un período mayor del tiempo para lograr la misma producción.

80% 47,5 días = 3800... MS (materia seca)

90% 40 días = 380... MS

Cuando más eficientes somos, conseguimos "bajar los puntos de crecimiento" (zona productora de nuevos brotes). Si el pastoreo es "alto", estos puntos se encuentran a mayor altura y tenemos el peligro de atrasar el pastoreo pues la hacienda come dichos puntos de crecimiento (se encuentran a un nivel más factible de comerse).

Nunca debemos llegar al punto de SENESCENCIA (lo que produce es igual a lo que muere por falta de luz) ocurriendo alrededor de los 22/25 cm. de altura.

Cuando entra poca luz, las plantas no pueden fotosintetizar y compensar las pérdidas por respiración, por ello primero envejecen, luego mueren.

El propósito perseguido es el de asegurarse que todo crecimiento de la pradera sea utilizado, y sólo se puede lograr con más carga animal.

R. Brougham en Nueva Zelanda:

  1. Descanso sin pastoreos 18 semanas = 2332... MS

  2. Descanso con 2 pastoreos 9 semanas = 4619... MS

  3. Descanso con 3 pastoreos 6 semanas = 3982... MS

Cuando los descansos son realizados en otoño, el pasto pierde menos digestibilidad que si se realizaran en primavera, pues la etapa de fructiferación aumenta la lignina, la celulosa, etc., desmejorando la calidad de forraje. Sin embargo, tampoco es adecuado un descanso prolongado en otoño, pues hay menos nitrógeno, menos fotosíntesis y el rebrote es más lento por temperaturas bajas.

El tiempo de exposición del área foliar debe ser equilibrado y no comprometer la calidad a consumirse ni la cantidad futura de forraje.

Recordemos:

  1. En otroño-invierno a medida que disminuye la energía solar o temperatura el máximo crecimiento es menor que en otras estaciones.
     

  2. En la Alfalfa el crecimiento se mantiene alto durante más tiempo que otras especies sin que se reduzca el mismo.
     

  3. Los tréboles necesitan menos I.A.F. para interceptar la luz que las gramíneas, recuperándose más rápido que las gramíneas.
     

  4. El aumento del crecimiento luego de su pastoreo está íntimamente relacionado con la superficie foliar remanente, como así también del estado, tipo de hojas y sus reservas.

Cuando trabajamos con especies de porte erecto, Alfalfa, Trébol Rojo, Cebadilla, desaparecen con el sobrepastoreo por exceso de luz en sus coronas y desgaste de sus reservas al aumentar la frecuencia del corte (ver cuadro 4).

Si las especies deseadas en el tapiz son las rastreras (Trébol blanco, Trébol Carretilla, etc.) será necesario un pastoreo más intenso para mantenerlas en el tapiz cuando estas están acompañadas por especies de porte erecto. En el caso de querer erradicar las rastreras, se deberá recurrir al sombreo o mermar la incidencia de luz en el tapiz.

En la instalación de las praderas hay que tener en cuenta la velocidad de desarrollo inicial pues si sembramos Festuca o Falaris con Rye Grass anual y no controlamos el pastoreo, las dos especies primeras desaparecen por falta de luz (sobre todo la segunda), lo mismo ocurre con los tréboles perennes.

Cuando en un tapiz el dominante es el Trébol Blanco, las gramíneas se retraen por falta de luz. Otro momento en el que también afectamos el ingreso de luz es cuando hacemos reservas y allí debemos compatibilizar la cantidad y calidad de pasto.

Cuadro 4 – Requerimientos en luz y en sombra

 

Sombra densa

Sombra media

Sombra parcial

Abierta sombra débil

Abierto soleado

Muy soleado

1. Lolium Multiflorum
Rye Grass Anual

     

2. Lolium Perenne
Rye Grass Perenne

     

3. Bromus Unioloides
Cebadilla

     

4. Phalaris Tuberosa
Falaris

     

5. Festuca Arundinacea
Festuca

     

6. Paspalum Dilatatum
Pasto Miel

 

7. Dactylis Glomerata
Pasto Ovillo

     

8. Agropyron Elongaton
Agropiro

   

9. Medicago Sativa
Alfalfa

   

10. M. Arabiga
Trébol Carretilla

     

11. M. Polymorpha
Trébol Carretilla

     

12. Trifolium Repens
Trébol Blanco

     

13. T. Pratense
Trébol Rojo

     

14. T. Fragiferum
T. Frutilla

       

15. T. Subterráneum
Trébol Subterráneo

     

16. Medicago Lupulina
Trébol Lupulina

       

17. T. Dubium
Trébol Dubium

     

18. Medicago Polimorpha
Trébol Rosado

     

19. Lotus Tennuis
Lotus Tennuis

     

20. Lotus Corniculatus
Trébol Cuernitos

   

21. Melilotus
Melilotus

   

22. Bromus Mollis
Cebadilla Peluda

     

23. Sporobolus sp

     

24. Gramilla Rastrera
Cynodon

     

25. Poa Annua
Poa

   

:Tolerante         Sin signo: No tolerante

 

No es conveniente hacer fardos al final de la primavera (Diciembre) pues la merma de humedad atrasará su recuperación.

Además se descubre el tapiz en un momento crítico. Si en cambio hacemos silos o fardos temprano, permitiremos una recuperación importante del sistema radicular, lo que permitirá sobrellevar las posibles crisis del verano.

Si no deseamos afectar la pradera debemos descartar:

  1. Enfardar las praderas implantadas en el año, porque en el primer año estas son más inestables.

  2. Repetir las reservas en el mismo potrero.

 

Resumiendo:

  1. Hay que tratar de aprovechar al máximo la energía solar.

  2. Producir la mayor densidad posible de plantas y hojas.

  3. Pastorear con una altura (15 cm) que no modifique la composición de la pradera. La sombra, según la estación del año, disminuye la nodulación (por lo tanto la fijación de N).

  4. Evitar prolongados descansos, sobre todo en primavera.

  5. No llegar nunca al punto de SENESCENCIA cuando se busca mayor producción.

  6. Buscar la altura de pastoreo donde la hacienda sea más eficiente en el consumo (12-15 cm).

  7. Es muy importante que la masa remanente luego de un pastoreo sea eficiente para captar luz. Si ellas son viejas o parcialmente descompuestas por humedad o enfermedades, el rebrote será más lento.

  8. Las especies rastreras alcanzan el IAF óptimos antes que las erectas, por ello estas últimas producen más con manejos aliviados.

  9. Las especies erectas se adaptan más a los pastoreos aliviados con menos frecuencia de pastoreos, las rastreras a la inversa.

  10. Las defoliaciones producen reducción del sistema radicular y este no desarrolla hasta que existan hojas nuevas.

  11. Dejar menos hojas en el pastoreo de invierno que en el de primavera, pues la luz es menos en invierno que en primavera.

  12. Hacer mezclas de forrajes que compatibilicen sus necesidades lumínicas y velocidad de implantación.

  13. Controlar el momento de hacer reservas realizando una rotación y descartar con este fin las praderas recién implantadas. (Ver Cuadro 4).

 

  1. Manejo

  1. Rapidez de crecimiento:

Las especies anuales –gramíneas o leguminosas- tienen mayor rapidez en su implantación que las perennes. También hay diferencias entre estas últimas.

Esta característica tiene íntima relación con las necesidades de luz de las especies, por lo que se requerirá un manejo muy ajustado y conocimiento de la situación si se desea evitar fracasos.

Ejemplo:

  1. Rye Grass perenne es más rápido que la Cebadilla, la Festuca, el Pasto Ovillo y el Falaris.

  2. Rye Grass anual es más rápido que las cinco especies anteriores.

  3. Trébol Subterráneo es más rápido que las especies mencionadas en el punto 4.

  4. El Trébol Rojo y el Melilotus son más veloces que el Trébol Blanco y el Frutilla.

  5. La Alfalfa es más rápida que el Lotus.

 

  1. Fecha de siembra:

Las siembras de otoño generalmente producen plántulas más vigorosas que en primavera. en la Alfalfa las siembras primaverales pueden generar plántulas similares o superiores que las implantaciones de otoño.

  1. Digestibilidad:

La digestibilidad en las forrajeras tiene una gran influencia sobre el consumo del ganado (+ digestible + consumo), por lo tanto, sobre la producción de carne, lana o leche.

Hay una relación directa entre fertilidad y digestibilidad. Cuando la fertilidad es baja, las forrajeras finas "envejecen" antes, modificando su relación tallo/hoja.

Las gramíneas tienen en sus hojas un alto contenido celular que varía muy poco en el tiempo. Cuando el pasto es tierno el tallo es más digestible que las hojas porque posee más tejido celular. Al envejecer, con el tiempo la planta incrementa el contenido de la pared celular y su dureza –por más fibra-, entonces la digestibilidad decae bruscamente disminuyendo el consumo voluntario del ganado, pues el forraje ingerido tarda más en ser "procesado" (Gráfico 5).

Gráfico 5

Al envejecer la planta la relación tallo/hoja aumenta y, como el tallo y la vaina son más "duros", disminuye su digestibilidad.

     

    Cuadro 5

     

    Materia Seca

    Proteína

    Celulosa

    Hde C

    Grasa

    Tallos
    Composición %
    Digestibilidad


    37
    47


    8
    51


    42
    39


    33,5
    59


    1,3
    48

    Hojas
    Composición %
    Digestibilidad


    36
    66


    19
    77


    16
    55


    42
    76


    3
    80

     

En cambio, en las leguminosas a pesar de tener una tendencia similar a las gramíneas, su digestibilidad casi no varía en las hojas –por menos cantidad de pared celular y mayor contenido celular- y el cambio en los tallos es imperceptible; además mantienen mayor estabilidad en la relación tallo/hoja.

Una forma práctica de comprobar todo esto es observar cuando en el potrero la Festuca comienza a largar sus varas florales: el ganado deja de comerla y sobrepastorea las leguminosas presentes.

     

  1. Forma de crecimiento

Diferenciamos las rastreras de las cespitosas. Para las primeras, la prolongación de sus estolones les permite instalar nuevas raíces y, si las condiciones de fertilidad son adecuadas –tierra esponjosa-, necesitan de pastoreos intensos subsistiendo al sobrepastoreo. Ocurre lo contrario con las especies que hacen mata y que se caracterizan por no invadir espacios libres de una pradera –quedando el suelo disponible para cualquier planta y agravando los efectos del ambiente. Su sistema radicular le permite soportar mejor la sequía.

Dentro de las plantas rastreras hay diferencias puesto que el gramón y el kikuyo, soportan la seca, cosa que no ocurre con el Trébol blanco. (Ver Cuadro 6).

 

Cuadro 6 – Formas de crecimiento

 

Corona sobre el suelo

Corona bajo el suelo

Lespitosa

Forman césped

Con yemas subterr.

Estolones

Con ramas erectas rastrera

1. Lolium Multiflorum
Rye Grass Anual

         

2. Lolium Perenne
Rye Grass Perenne

         

3. Bromus Unioloides
Cebadilla

         

4. Phalaris Tuberosa
Falaris

       

5. Festuca Arundinacea
Festuca

         

6. Paspalum Dilatatum
Pasto Miel

         

7. Dactylis Glomerata
Pasto Ovillo

         

8. Agropyron Elongaton
Agropiro

         

9. Medicago Sativa
Alfalfa

         

10. M. Arabiga
Trébol Carretilla

  X        

11. M. Polymorpha
Trébol Carretilla

  X        

12. Trifolium Repens
Trébol Blanco

       

13. T. Pratense
Trébol Rojo

         

14. T. Fragiferum
T. Frutilla

       

15. T. Subterráneum
Trébol Subterráneo

  X    

16. Medicago Lupulina
Trébol Lupulina

         

17. T. Dubium
Trébol Dubium

  X      

18. Medicago Polimorpha
Trébol Rosado

  X      

19. Lotus Tennuis
Lotus Tennuis

         

20. Lotus Corniculatus
Trébol Cuernitos

         

21. Melilotus
Melilotus

         

22. Bromus Mollis
Cebadilla Peluda

  X        

23. Sporobolus sp

         

24. Gramilla Rastrera
Cynodon

       

25. Poa Annua
Poa

  X        

: Presencia del carácter indicado         X: No tolerante

 

Biblioteca


(*) Ingeniero Agrónomo graduado en la UBA (1968). Se desempeña profesionalmente en La Plata Cereal S.A.

 


 
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