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Ing. Agr. Ricardo Melgar (*)  |
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El Manejo del Riesgo de la Fertilización en Cereales - 2002
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Autor:
Ing. Agr. PhD. Ricardo Melgar,
Proyecto Fertilizar - INTA Pergamino
La decisión de
fertilización constituye una de las herramientas de manejo empresario que
afectan mas directamente el costo de producción y la rentabilidad de la
producción de cereales como el trigo y el maíz. Principalmente por que el
nutriente mas vinculado al rinde que es el nitrógeno, tiene una relación
lineal con la producción física, en el rango de uso mas frecuente.
Además, la oferta de
nitrógeno del suelo, que compensa y balancea la demanda y define la necesidad
de fertilizantes, es afectada por factores climáticos de ocurrencia aleatoria
como humedad y temperatura, factores que, además, definen el rendimiento y por
lo tanto la demanda de N.
No menor es la
influencia que tiene el Nitrógeno sobre otros factores de producción como la
fertilización con otros nutrientes come el fósforo y el azufre. Este efecto
debe evaluarse tanto en relación como el efecto biológico sobre la producción
física como sobre la eficiencia de la en otros insumos como semillas de
germoplasma mejorado, y agroquímicos como herbicidas y funguicidas.
¿Cómo mejorar las
decisiones relativas a la inversión en fertilizantes y mejorar la rentabilidad
?
El uso de los
fertilizantes puede ser visto, y de hecho muchos empresarios-productores así lo
definen, como una inversión en dinero que debe recuperarse y generar ganancias
en un periodo razonable y con un retorno aceptable.
Como toda inversión
implica entonces que existe un riesgo y un horizonte de tiempo relacionado. De
hecho riesgo y tiempo son las dos caras de la misma moneda, ya que si no hubiera
mañana no habría riesgo. El tiempo transforma al riesgo, y la naturaleza del
riesgo está definida por el horizonte de tiempo. El tiempo toma mayor
importancia cuando las decisiones son irreversibles. Lo que se muestran en los
diarios todos los días sobre los bancos es el mejor ejemplo, quizá haya
disposición para depositar dinero en los bancos por unos días, pero quizá
haya muy pocos que arriesguen poner su capital en el banco por mas de unas pocas
semanas.
El uso, es decir, el
tipo, cantidad, momento y forma de aplicar los fertilizantes son decisiones que
se toman bastante antes que se defina el rendimiento de los cereales, y bastante
antes que se vendan los productos, evidenciándose la naturaleza de los dos
principales factores de riesgo: climático y de precios, en la producción de
cereales y de los productos agrícolas en general.
Evaluar los riesgos
relacionados a la fertilización implica cuantificar la probabilidad de
ocurrencia y del impacto potencial de las diferentes fuentes de riesgo. Así, el
análisis requiere del proceso de identificar las fuentes de riesgo, evaluarlas
cuantitativa y cualitativamente, y administrarlo a través de la toma de
decisiones de manejo.
Hay dos componentes que
explican nuestra incapacidad para predecir en forma precisa un evento futuro:
Variabilidad: es un efecto aleatorio propio del sistema bajo análisis, en
algunos casos se puede reducir modificando o manejando el sistema. Incertidumbre
es el nivel de ignorancia del evaluador acerca de los parámetros que
caracterizan el sistema a manejar. Muchas veces se puede reducir con mediciones
adicionales, ó mayor información, o consulta a expertos.
Manejo del tiempo en
fertilización
En los cereales el
proceso de definición del rendimiento de granos es progresivo, difieren según
los cereales como el trigo, la cebada, el arroz que macollan durante un periodo
variable, de otros como el maíz o el sorgo, que no macollan. Pero en ambos
tipos, la secuencia es al principio el crecimiento del área foliar y la
acumulación de biomasa y que luego eventualmente se translocará al grano.
En ambos tipos de
cereales, una vez que se acumulan los eventos correspondientes al periodo
vegetativo, las plantas desencadenan los procesos fisiológicos del periodo
reproductivo. Algunos días antes y otros después de la floración es
normalmente el denominado periodo crítico, cuando alteraciones importantes de
temperatura, radiación y humedad pueden afectar severamente el rendimiento
alcanzado. Este periodo alrededor de la floración, define el principal
componente del rendimiento que es el numero de granos por unidad de superficie.
Luego de la fecundación
sobreviene un periodo de duración variable que corresponde a la fijación del
número efectivo de granos por unidad de superficie, y al llenado de aquellos
granos efectivamente fijados. Durante este periodo también se define el
componente final del rendimiento: el peso del grano, y eventualmente su calidad
a través del porcentaje de proteína que es una función lineal del contenido
de N en el grano.
Uno de los factores de
manejo más importantes que dispone el productor es la sincronización de la
disponibilidad de N con las demandas de N por el cultivo en cada etapa. Es
considerado un factor clave para aumentar la eficiencia de utilización de los
fertilizantes. Así, la máxima disponibilidad de N durante el macollaje de
trigo (Feekes 10 al 33) ó durante el periodo vegetativo del maíz (Estadios
entre V-4 y V-11), propiciará una máxima acumulación de materia seca y una
fuerte influencia en el desarrollo del número de granos por m2 (o por
hectárea). Por otra parte y a la inversa, una baja disponibilidad de N (o de
agua o de otros nutrientes) durante el llenado de granos, resultará en un bajo
peso individual de grano, incluyendo el aborto de granos en formación,
(chuzos).
En general una
aplicación de N al comienzo del periodo vegetativo, en línea con la demanda
potencial de N del cultivo, y presumiendo que no hay o habrá altas pérdidas,
resultará en una alta eficiencia de uso. Principalmente debida a una alta
eficiencia de absorción (la mayor parte será absorbida por el cultivo) y de
utilización, (la mayor parte será aprovechada en el grano).
Aplicaciones mas
adelantadas respecto a este periodo, o demoras en la aplicación, aumentan la
disponibilidad de N durante las etapas de desarrollo posteriores a la floración
y tienen como principal consecuencia un directo re direccionamiento del N hacia
el grano en formación, con menor efecto directo sobre el rendimiento y un mayor
efecto sobre el peso del granos y contenido de proteína (Figura 1). Por eso, si
bien demorar la fertilización disminuye el horizonte de tiempo (y riesgo) de la
inversión, afecta la eficiencia global de la fertilización.
Evaluación económica
de la inversión en fertilización
Como un factor de
producción, la inversión en fertilizantes puede evaluarse como cualquier otra
con los criterios tradicionales de Valor actual neto (VAN) o Tasa interna de
retorno (TIR). En su versión simplificada, que no considera el costo de
oportunidad del capital, el margen bruto parcial es mas utilizado. Es decir
considera el paquete de manejo completo variando solo un factor, en este caso la
fertilización, agregando costos del fertilizante y un beneficio neto esperado
por el mayor rendimiento.
El enfoque de MB o VAN
tradicional se basa implícitamente en un escenario esperado y un compromiso con
una estrategia de fertilización determinada. Es decir, se fertiliza y se espera
una respuesta según el clima y los antecedentes del lote. Se toma la decisión
de fertilizar considerando la aplicación de fertilizantes como una oportunidad
de inversión independiente.
Las limitaciones de este
método tradicional derivan principalmente de su incapacidad para reconocer
adecuadamente la posibilidad de tomar medidas de manejo activas para adaptarse a
condiciones cambiantes, ya sea climáticas o de precios.
En el manejo real de un
cultivo los flujos de fondos, gastos en insumos y resultados esperados,
diferirán de lo que se había previsto. A medida que se cuenta con nueva
información y se resuelve gradualmente la incertidumbre acerca de flujos de
fondos futuros, el productor puede encontrar que cuenta con flexibilidad para
apartarse o revisar la estrategia operacional anticipada originalmente.
La flexibilidad que
tiene el productor para adaptar sus acciones dependiendo del contexto futuro
hace que varíen las probabilidades de un MB determinado, aumentando el valor de
la oportunidad de inversión al mejorar su potencial de aumentar un resultado
positivo, y limitar el potencial de disminuir con relación a las expectativas
iniciales en el supuesto de un manejo pasivo.
El ejemplo mas
apropiado, que ha sido desarrollado en algunos modelos de manejo, implica que
parte o toda la fertilización nitrogenada se realice a los 30 días desde la
siembra, luego de contabilizar el estado hídrico. Si éste no fuera el
adecuado, la dosis puede o debe reducirse. Por el contrario, si los precios
futuro de trigo mejoraran desde la fecha de siembra, la dosis de N puede
aumentarse ya que al cambiar las relaciones de precios positivamente a favor del
trigo, la dosis óptima económica aumenta.
Pueden existir varios
ejemplos más. Recientemente se han desarrollado métodos para predecir la
respuesta en contenido de proteína en el grano en base a la evaluación del
estado nutricional del cultivo al momento de hoja bandera expandida. La
predicción de la rentabilidad de la inversión en fertilizantes en esta etapa
se realiza gracias al aumento de la información ó una disminución de la
incertidumbre. También puede presentarse el caso en maíz en que la presencia
de precipitaciones superiores a las esperadas entre la siembra y el estadio de
V-6 y V-8 hace suponer que la eficiencia del N aplicado a la siembra disminuya,
requiriéndose mas N a la escardillada para alcanzar el nivel de respuesta
esperada.
Administrar el riesgo de
la inversión en fertilizantes puede implicar desde no hacer nada, es decir,
seguir con el plan original hasta una serie de actitudes, entre las cuales se
cuentan: a) Tomar precauciones adicionales, por Ej. Coberturas de precio de
grano, b) Conseguir mayor información (diagnósticos foliares,
clorofilómetro); c) Agregar un margen mayor de contingencia, requiriendo un
margen mayor por la inversión en fertilizantes, ó bien d) Cancelar el programa
de manejo planificado, es decir, no fertilizar.
El costo de oportunidad
del capital es la tasa "k", que representa la rentabilidad de una
alternativa equivalente y t es el tiempo. El VAN da una idea del beneficio
monetario que representa un emprendimiento, en este caso, la fertilización; es
de fácil comprensión y visualización y permite comparar alternativas con
diferentes periodos.
Ej. Si fertilizar con
100 kg de urea a la siembra que cuestan US $ 22 aplicadas, y resultan en un
aumento de 10 q de trigo a un valor neto de US $ 80, seis meses después a una
tasa del 5 % semestral, entonces el VAN es = -22 + 80 / (1+0.05) = $ 54,2
Tasa Interna de Retorno:
ó de rentabilidad de un conjunto de flujos de fondos, es aquella que origina un
VAN = 0. Es la solución única TIR de la ecuación:
Se debe tener presente
que la TIR es la tasa de interés que iguala el flujo futuro de fondos con la
inversión inicial. Se la denomina tasa de retorno económica porque no reconoce
fuentes de financiamiento alguna. Es propia del proyecto y determina si éste es
rentable o no por sí mismo.
En el ej. Anterior, la
TIR es = (80/22) –1 = 2.64 ó 264 %.
Un VAN mayor que 0 es
equivalente a una TIR mayor que la tasa k y definen inversiones que agregan
valor.
Las nuevas herramientas
de administración del riesgo
El uso de los modelos de
simulación de rendimiento como el Ceres ó SUR ofrecen una herramienta de
particular valor para evaluar el riesgo de la fertilización (http://www.icasanet.org/dssat/index.html).
Estos modelos utilizan una combinación de información climática, genética y
de suelos con modelos de crecimiento de cultivos para simular el rendimiento
para un determinado escenario, que incluye por ejemplo, una determinada dosis de
N. Como la información climática deriva de los parámetros observados en una
serie de varios años, es posible asociar los resultados a la distribución de
esas variables y por lo tanto, con el conjunto de plurianual de resultados,
determinar la variabilidad de las respuestas esperadas.
A través de la
simulación y su integración con los valores esperados de precio de trigo, es
posible elaborar curvas de rendimiento con distintos niveles de uso de
nitrógeno y calcular a partir de ésta el margen bruto y la dosis óptima
económica con una determinada probabilidad de ocurrencia. La decisión final se
toma una vez definido el nivel de riesgo, cuantificada por una tasa de
rentabilidad esperada a la inversión en fertilizantes.
Figura 1 . Efecto
relativo de aplicaciones de N sobre el rendimiento de grano o del contenido de
proteína en cereales.
Figura 2 . Evaluación
del riesgo asociado a la fertilización nitrogenada, como urea en presiembra
para un trigo de ciclo largo.
Figura 3. Probabilidad asociada a la
obtención de un rendimiento mínimo con distintas dosis de fertilización
nitrogenada. (Marcos Juárez, Cv. Federal, 1960-1990.
Vea este y otros trabajos en el sitio
oficial del Proyecto
Fertilizar - INTA
Biblioteca
(*) Ingeniero Agrónomo, Ph. D en Ciencias del Suelo. Efectuó
su trabajo doctoral en la Universidad de Carolina del Norte (EE.UU). Se desempeñó
como Coordinador del Sub-Programa de ámbito Nacional de Manejo de suelos para
Zonas Húmedas, con sede en la Estación Experimental Pergamino.
Desde 1996, es Coordinador del Proyecto Fertilizar y editor
de la Revista Fertilizar, publicada por el proyecto. En su actividad profesional
ha publicado más de 50 artículos en revistas científicas y más de 100 de
divulgación técnica en el área de suelos y fertilización de cultivos.
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